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El último pleno del Ayuntamiento en el que se debatió el estado de la ciudad no consiguió en contra de lo que hubiera sido deseable, un pacto de consenso para sacar adelante una serie de proyectos que son fundamentales para que Jaén avance. La sesión tuvo destellos positivos, o así me lo pareció, todos los grupos hicieron interesantes aportaciones, lo que demuestra que por lo menos la asignatura la tenían bien estudiada y le pusieron empeño, la verdad es que sacaron a relucir decenas de asuntos, casi centenares de propuestas entre unos y otros, en cambio se les resiste la posibilidad de acudir a un pleno municipal con unos puntos concretos, veinte o treinta, porque se trata de buscar la eficacia, no de perderse, y actuar sobre ellos, cada uno en la parte que le corresponda.

Por tanto el pleno se puede quedar en otro brindis al sol. El equipo de gobierno hizo una relación de los logros, la verdad es que hay que compadecerlo porque con la que tiene encima ya es casi milagroso que la portavoz, Reyes Chamorro, que es una mujer de buen talante y muy trabajadora, pudiera desgranar todo lo que a su juicio la gestión ha dejado en el haber del grupo que tiene la responsabilidad de gobernar la ciudad en minoría. Me gustó la señora Chamorro, sobre todo, con los puyazos dirigidos al grupo socialista, dejando constancia de que el Ayuntamiento, pese a sus dificultades, está haciendo frente a responsabilidades, como la dependencia y otros servicios sociales, donde cuenta con una ayuda de la Junta que o tarda en llegar o se recorta, mientras los servicios no solamente no disminuyen sino que crecen. El alcalde tuvo también una intervención constructiva, llamando al sentido común y al apoyo que se necesita en este momento por parte de todos los grupos municipales para que la ciudad no se pare. Uno de los fundamentos de su intervención fue tratar de demostrar que no es cierto que el equipo de gobierno esté trabajando a salto de mata, ya que en sus palabras tienen claro el modelo de ciudad, que, según abundó Javier Márquez, está reflejado en el documento del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Estuvo serio pero comedido el regidor.

La verdad es que con independencia del fondo de las propuestas, las intervenciones fueron todas positivas. Bastante buena la del portavoz socialista Manuel Fernández, lo mismo que la de Manuel Montejo, de Jaén en Común, y he decir igual de los tres concejales no adscritos, Salud Anguita, Iván Martínez y Víctor Santiago. Lo fácil sería hacer tabla rasa y descalificarlos a todos, pero a cada uno de ellos le escuché en el seguimiento de la sesión plenaria a través de la radio municipal Onda Jaén, propuestas positivas y, más aún, percibía que las aportaciones las realizaban con deseos de sumar en favor de nuestra capital.

Ya digo, lo lamentable es que si las iniciativas de unos y de otros no se ponen en común en un documento para poder actuar sobre él, estableciendo prioridades, al final el debate sobre el estado de la ciudad sirve exclusivamente como una especie de tormenta de ideas (“brainstorming”), que no es que esté mal, pero lo que la ciudad necesita es otra cosa. Y hay que ver lo que cuesta sacarle consensos a los grupos municipales, ya sé que todos están en su derecho de establecer sus propios criterios, políticos y de estrategia, pero una ciudad con la situación en la que se encuentra Jaén o se establecen mecanismos de unidad o nunca se va a levantar vuelo. Salir de esta situación depende de los grupos de la oposición pero por supuesto también de la generosidad y respuesta de un equipo de gobierno, que sabe que en solitario lo tiene todo perdido.

Algo más que decir, como indiqué antes con sus buenos destellos y algunos otros que mejor no comentarlos siquiera, lo que sí da gusto es ver por televisión o escuchar los plenos por la radio. Es verdad que con las cámaras casi nada es lo mismo, la galería impone mucho, pero me refiero sobre todo a la corrección, al tono de las intervenciones, incluso al respeto a la hora de dirigirse los unos a los otros. Han vuelto los buenos modales al Ayuntamiento, empezando por el alcalde y siguiendo por cada uno de los ediles de la Corporación. Y personalmente me felicito por ello, más que nada porque recuerdo haber escrito en ocasiones anteriores, que dejé de seguir los plenos por la televisión, incluso por prescripción facultativa.

Por cierto que en este pleno correspondiente al mes de octubre, en el que se llevaba en el orden del día el debate sobre el estado de la ciudad, también figuraba la propuesta de aprobación de un nuevo crédito por importe de 14,5 millones de euros, para asegurar el funcionamiento del Ayuntamiento hasta final de año. El equipo de gobierno ha vuelto a contar con los votos de los concejales no adscritos, gracias a lo cual, entre otras cosas, van a poder cobrar sus sueldos los funcionarios del Ayuntamiento. Ya he señalado en otras oportunidades que se entiende la actitud de los grupos que lejos de encontrarse una propuesta concluyente del gobierno local para ir solucionando los problemas financieros, lo que está haciendo es pedir préstamos para paliar las dificultades inmediatas. En este asunto la verdad es que lo que aprecio, a lo mejor estoy equivocado, es que casi todo está por hacer y por unas causas o por otras se han dormido en los laureles.

Foto: Imagen de un pleno anterior del Ayuntamiento de Jaén.

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