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AcotacionesCrónica del Día

“La legislatura de Jaén”…y yo que me lo creo

By noviembre 7, 2026No Comments

Por ANTONIO GARRIDO / Llevo muchos años, tantos que he perdido la cuenta, haciendo el ejercicio de valorar lo más objetivamente que puedo los beneficios y los perjuicios para el territorio en las cuentas anuales de las administraciones, y siempre me ha llamado poderosamente la atención el perfil de los políticos que son llamados a dar la cara en nombre de las administraciones, porque en todo momento, antes y ahora, se han distinguido por un denominador común: una lealtad a las siglas inquebrantable, una fidelidad a prueba de bomba, una temeridad absoluta, y además hacerlo dando la sensación de estar convencido o convencida, sin la más mínima duda, por tanto sin el menor remordimiento de sentir que no está obrando de acuerdo con los intereses de la provincia a la que pertenece y tal vez en la que se le haya elegido representante en las urnas.

Este es el balance que nos ha dejado todo el periodo de la democracia, iba a decir que para bien o para mal, pero clarísimamente es para mal, porque por esta causa es por la que hoy tenemos que lamentar la importante deuda que las diferentes administraciones durante la democracia han acumulado con esta provincia, y que es la deuda de los gobiernos y de los políticos que hemos ido eligiendo. La verdad es que hemos tenido una suerte enorme, entiéndase la ironía, sálvese el que pueda, y ya les digo que serán muy pocos. La inmensa mayoría vinieron a servirse y no a servir, a las pruebas me remito, las asignaturas pendientes que tiene el territorio al paso de las décadas. Pensábamos que tras la dictadura y el centralismo madrileño, al que achacábamos todos los males, se iban a acabar todas nuestras desdichas, y resulta que, salvando algunos grandes logros, claro que sí, es cuando empezaron.

Pero no me voy a referir a la muerte de Manolete, no. El comentario de hoy es para salir al paso de los presupuestos de la Junta de Andalucía para 2027, pasada una semana de que fueran aprobados por el Consejo de Gobierno y una vez que el delegado plenipotenciario en Jaén, Erik Domínguez, haya colmado de elogios y frases grandilocuentes los 366,71 millones de euros de la partida provincializada que nos corresponde. Los primeros presupuestos que ya son de PP y VOX, de los dos. Es curioso que el año pasado, el partido de Abascal, por medio de su representación provincial tuvo el atrevimiento de criticar las partidas referidas a nuestra provincia, pero en esta ocasión, a pesar de ser más de lo mismo, calla y otorga, nada que nos extrañe. VOX está ahora en su “prioridad nacional” y “la prioridad de Jaén” ya no es relevante, ahora el interés radica en otros intereses. Curioso el escenario de la política y de sus protagonistas, cómo se adaptan al medio en función de las estrategias. Me indigna, no lo puedo remediar como jienense, que los políticos sean capaces de defender a sus partidos antes que a los territorios, y cuentan además, en una provincia tan especial como la nuestra, con el apoyo de sus respectivos grupos de palmeros, por tanto es una situación consentida que puede durar eternamente.

En cuanto al presupuesto en sí para nuestra provincia, en la práctica es una mala copia del documento de 2026, al menos en sus principales actuaciones, porque esos 366,71 millones de euros representan una subida del 0,2%, son la séptima cantidad por gasto de las provincias de Andalucía, pero en cambio se trata de vender que ocupamos el segundo lugar en inversión por habitante, 591 euros. De todas maneras esas cifras son engañosas en la práctica porque lo realmente valioso del presupuesto es el cumplimiento de sus inversiones y del de 2026, aún en vigor, su porcentaje de ejecución, que la propia Junta no ha hecho público, se sabe también, por el simple hecho de que hay partidas que se repiten, deja bastante que desear.

Por todo lo dicho no me ha sorprendido el tono de las intervenciones que en los últimos días ha protagonizado el sheriff Erik Domínguez para presentar los presupuestos, que en la última ocasión se ha hecho acompañar por su número 2, Elena González, pero también por Catalina García, la exconsejera, y Jesús Estrella, su antecesor en el cargo de delegado, ambos experimentados en su misma tarea y que conocen bien el oficio al que él se enfrenta. Domínguez tiene tablas y dominio de la situación y sabe que se puede permitir el lujo de afirmar sin rubor alguno que “dijimos que que esta sería la legislatura de Jaén y estamos cumpliendo”. Así, sin complejos y sin anestesia, y no hay quien le tosa, tiene todo el poder en sus manos y lo administra a su estilo, forma y manera. Pero sigue: “los presupuestos llevan sello y marca Jaén, y son las infraestructuras por las que se lleva luchando décadas”, etc.

En esa cifra total provincializada hay muchas partidas en las que quedan reflejadas todas las actuaciones que se corresponden con las competencias de la Junta. Por lo que se refiere a proyectos que se pueden considerar singulares, porque se vienen arrastrando un año tras otro, por estratégicos, la Ciudad Sanitaria, que lleva la tira de años, vuelve a repetir como en 2026 los 10 millones de euros para resolver cuestiones hidráulicas, aparecen 8.500.000 euros para la Autovía del Olivar, algo más de un millón de euros para la Ciudad de la Justicia, esa que hace unos años se nos prometía que por estas fechas iba a estar poco menos que terminada, y aparecen 104 millones para la Universidad, menos que en 2026, eso sí, se apunta, al igual que en todas las provincias, que esa cantidad “aumentará sustancialmente a lo largo del año tras la aprobación de la orden de reparto de los 330 millones para otras partidas que el presupuesto reserva para ajustes del sistema universitario público”, blablablá. En fin, en su comparecencia pública, ha dejado dicho el delegado del Gobierno, a la sazón presidente provincial del Partido Popular: “Por eso estamos en condiciones de decir que esta es la legislatura del impulso de la Ciudad Sanitaria, en la que se dará forma al esqueleto del edificio de la Ciudad de la Justicia, en la que todos los tramos de la Autovía del Olivar a su paso por la provincia van a estar, al menos, licitadas, y en la que Jaén tendrá un Conservatorio de Danza”. Las palabras están cuidadosamente escogidas: impulso, esqueleto…parece que son mucho, pero en realidad significan bastante menos, sobre todo para la ilusión que tratan de transmitir. Tiene bastante que ver con la intervención que le escuché hace unos días al diputado andaluz Jesús Estrella reclamando actuaciones del Gobierno de España en la cámara andaluza, porque, decía, “Jaén no puede seguir esperando”. Pues bien se lo puede adjudicar la Junta para sí misma.

Por lo demás, como suelo hace cada año, he planteado un recorrido por las novedades que ofrece el presupuesto para las diferentes provincias andaluzas. En ningún caso es para lanzar cohetes, pero no es menos verdad que en la mayoría de las provincias hay alguna apuesta. Así en Granada se observa un respaldo a la candidatura para ser Capital Europea de la Cultura 2031 con la prioridad por la nueva Biblioteca de Andalucía, así como el nuevo impulso al metro y a la mejora de las infraestructuras de Sierra Nevada; en Córdoba, donde se quejan de recibir una de las cantidades más bajas de Andalucía, pero la realidad es que este año reciben los 100  millones otorgados para la Base Logística del Ejército de Tierra, millones que nunca llegaron para el Cetedex de Jaén, pongamos por caso, aunque no figuran en los presupuestos, pero sí 21 millones en incentivos a proyectos inversores; en cuanto a Sevilla, la provincia con mayor inversión, se asignan 249 millones a la ampliación del metro, así como al tranvía de Alcalá y al área logística de Majarabique; en Huelva, sobresalen casi 30 millones para infraestructuras sanitarias estratégicas y apoyo al desarrollo industrial de la provincia; por lo que respecta a Cádiz, aparecen 9 millones para iniciar la redacción del proyecto y la dirección de las obras del nuevo hospital, garantizando el desarrollo de una primera fase de planificación por importe de 50 millones, y también como en Jaén la Ciudad de la Justicia aparece con 2,5 millones para arrancar el proyecto, y 156 millones para la UCA; en Málaga, 50,8 millones se destinarán al nuevo Hospital Virgen de la Esperanza y 219 millones para la UMA; por último, en Almería, 22,45 millones se asignan a la integración ferroviaria de la alta velocidad y el proyecto Puerto-Ciudad, entre otras inversiones.

He dejado para el final una cuestión importante. Por un lado, que la apuesta en el caso de Jaén es el tranvía. No me cabe la menor duda. Si en cada provincia el ejecutivo ha planteado una acción especial, en Jaén consideran que la puesta en marcha del tranvía coincidiendo con las próximas fiestas navideñas ya es un premio de lotería, sobre todo cuando llega tras una espera superior a los quince años. Y lo segundo es que hay que reconocer, pese a que resulte insatisfactorio a todas luces, que este gobierno decidió volver a provincializar las partidas y este es un ejercicio de transparencia que se agradece porque el PSOE en sus últimos años de gobierno andaluz eliminó esta práctica para que no tuviéramos la posibilidad de hacer este seguimiento, de aquellos polvos estos lodos. Claro que no es menos cierto que el PP entonces criticó la medida y se veía obligado a recuperarla, tal vez ahora se arrepienta.

La reivindicación de la Ciudad Sanitaria viene de aquel tiempo, el PSOE asumió el proyecto, pero en un momento dado, coincidiendo con una crisis económica nacional, decidió meterlo en un cajón y fue desempolvado con la llegada del PP al gobierno, justo es reconocerlo. De los Presupuestos Generales del Estado poco que decir porque como es bien sabido en la última etapa ha habido sucesivas prórrogas y no se dio la oportunidad de pasar por ese calvario, pero las frustraciones fueron la tónica con independencia de los gobiernos.

En fin, pecar de omisión, nunca. Los presupuestos que ofrece la Junta de Andalucía para 2027 son en el mejor de los casos para ir tirando. Seguro que son aceptados por una mayoría, que está acostumbrada a que Jaén continúe en esta senda, siempre en edad de merecer. Uno, aunque solamente sea por la experiencia de haber vivido repetidamente y con diferentes gobiernos esta continua lucha de una injusticia tras otra, de ver cómo los problemas y las situaciones se eternizan, no sería leal a mi tierra si no me quedara pulso para reivindicar otra manera de mirar a esta provincia, sé que es como predicar en desierto, pero yo digo lo que siento y al menos me quedo tranquilo hasta el año que viene, si Dios quiere.

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