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Por ANTONIO GARRIDO /

EL EJEMPLO DE CAZORLA. Permitan que comparta la alegría de los vecinos de Cazorla porque hoy, con la presencia del consejero de Sanidad en funciones, Antonio Sanz, se han podido inaugurar las instalaciones provisionales de urgencias en el casco urbano, el llamado Servicio de Urgencia de Atención Primaria (SUAP), en tanto se espera que en unos días, según lo estipulado, se agilicen los plazos para la construcción del nuevo centro de salud en el mismo lugar donde ya se encontraba el que cerró sus puertas por constituir un serio peligro. Es verdad que el conflicto ha sido duradero, pero el vecindario, con su alcalde, la Plataforma en defensa de la sanidad y la educación en la comarca, y una gran mayoría del vecinario, se han tenido que emplear a fondo, y lo han hecho dando ejemplo a otras situaciones similares de cualquier ámbito que pueda haber en la provincia, y por medio de viajes a Sevilla sin concesiones a la pereza, y manifestaciones, marchas…la lucha de este pueblo, que he seguido muy de cerca, por entender desde el primer momento que lo que pedían era muy razonable, demuestra que al final los argumentos, cuando se saben defender, pesan. Me apenan aquellos vecinos que tan aislados de la realidad no se sumaron a esta lucha, pero en cambio sí se beneficiarán del resultado final.

Es lo que ocurre cuando se trata de convertir las reivindicaciones ciudadanas en conflictos políticos partidistas, o la Junta y el PP de Jaén tantas veces negaron el pan y la sal a los cazorleños con el pretexto de que estaban politizados. Pues claro que sí, haciendo política para tener un gran centro de salud y no una situación tercermundista. Esa es la manera de hacer política ciudadana, no sectaria ni partidista, a la que me apunto muy complacido. Hoy me ha agradado ver en la fotografía el buen talante exhibido, una vez más en los últimos meses, por el alcalde socialista José Luis Olivares, y el consejero Antonio Sanz, la mano derecha del presidente, pero Sanz ha dado muestras de tener capacidad de diálogo, de ser un gestor eficaz que desde casi el primer momento, en una de sus visitas a Cazorla “supo identificar el problema”, y esto debe ser de primero de responsable público, de ahí mi felicitación sin paliativos, y de que cada vez que visite Cazorla se encontrará con el afecto de todo el pueblo. Todos los demás no supieron o no quisieron hacer lo que él ha hecho.

Por esta razón el consejero ha sido aplaudido y su gente en la provincia no han corrido la misma suerte. Se supone que cumplían órdenes de arriba, pero han quedado muy desairados. En la hora de la verdad los actos tienen sus consecuencias y demuestran que es un error no estar con los que hay que estar y defender las causas cuando por encima de todo son de sentido común y la política, tantas veces ciega, no las ve. Se ha comprobado que la existencia de colectivos comprometidos con las necesidades del municipio ha valido la pena, y ahí debe continuar, ya que posee esa fuerza y ha sabido administrarla convenientemente, ha de mantener la llama para hacer de Cazorla el pueblo que merece ser, referente para tantas cosas, y en especial la puerta de entrada al emblemático Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas.

LA TESORERÍA, BIEN. Ahora parece que toca echar un vistazo a los temas que afectan a la capital, porque en pocos días se han ido acumulando cuestiones que no queremos dejar pasar, empezando por el principio, las buenas noticias económicas que ha trasladado en su reciente comparecencia de prensa el concejal responsable del Área, Francisco Lechuga, del que deben sentir envidia quienes han sido antecesores en esta tarea, porque a Lechuga, que repito una vez más que me parece una persona competente y que está desarrollando su trabajo con eficacia, los números cantan, da la impresión de que se le ha aparecido la virgen porque ha dibujado un escenario económico que no es para nadar en la abundancia, supongo, pero que según sus palabras hay una situación de tesorería que permite “garantizar la prestación de todos los servicios públicos esenciales que tiene la obligación de prestar el Ayuntamiento”. Lo único que me chirría un poco es el concepto de “esenciales”, porque me quedé de piedra al escuchar decir al alcalde que la Banda Municipal de Música no lo era.

Pero, a lo que voy, el activo concejal anuncia que este verano quedará saldada toda la deuda comercial del Consistorio, se va a quitar de una tacada 15 millones de pago a proveedores, y, todo ello, gracias a que la caja municipal no está vacía como ha sido costumbre sino que, oh milagro, se han alineado los astros y al menos en este momento no es que se haya olvidado el pozo de los 600 millones, del que nadie quiere hablar, pero no solo hay dinero, especialmente las aportaciones del Gobierno, que suman unos 50 millones, entre las entregas a cuenta y la liquidación del PIE de 2024, sino que, además, se esperan nuevos ingresos de carácter extraordinario que permiten respirar seguramente en todo lo que queda de año, por medio de algunos proyectos que generarán beneficio económico, más ingresos extraordinarios por la homologación de la sentencia de Aqualia, las reclamaciones del caso Matinsreg o la reclamación de los daños por el temporal, todo un capítulo que puede sumar casi 20 millones de euros. No es un Ayuntamiento rico, pero en este momento, dejando la inmensa trampa al margen, que ya vendrá el tío Paco con la rebaja, la verdad es que lo parece. Así da gusto, que dentro de lo que cabe salgan las cuentas. Encima no ha contabilizado el edil la suma de nuevos ingresos por la zona azul, que dada la extensión de las calles delimitadas, también debe ser un pastón. Que el Ayuntamiento no esté asfixiado económicamente es una buena noticia, que probablemente en un espacio corto de tiempo beneficie al conjunto de los proveedores, ya que Lechuga pretende que el plazo de pago, que ha venido siendo de años, se quede en dos meses, una situación compatible con la normalidad.

EL EDIFICIO DE CORREOS. También está el debate sobre el alquiler del edificio de Correos para instalar en él dependencias municipales. El alcalde ha pedido unanimidad para dar este paso, y me parece prudente, porque las elecciones son cada cuatro años y no sería lógico tener que desandar el camino andado. El acuerdo unánime es bastante improbable en las circunstancias actuales, porque el PP aprovecha para hacer su oposición, y es legítimo, con los sobresaltos por los que ha pasado Correos en los últimos tiempos, y pretende saber si la famosa ‘fontanera’ Leire Díez, que ha metido la nariz en casi todos los estamentos de la Administración, ha tomado parte en el negocio. Se puede no estar de acuerdo con la actitud de los populares, pero con la que está cayendo tampoco sorprende demasiado. Lo que sí me parece es que Correos está ansioso de soltar responsabilidades, esta empresa pública no se encuentra en su mejor momento, en realidad lleva décadas así, qué pena cuando era un servicio que funcionaba como un reloj. Es verdad que han cambiado los tiempos, pero suprimir, como han hecho, la oficina que Correos tenía instalada en la planta sótano de El Corte Inglés, con gran demanda y cualquiera hemos podido verlo, es un síntoma de la deriva, a ver si van a querer meternos un embolado, y no sería el primero, ya se ofertó al Ayuntamiento hace tiempo un Palacio cercano a la Plaza de Santa María del que la entidad propietaria parece que no sabe qué hacer con él. Además estos días se están publicado noticias de carácter laboral que son preocupantes, en definitiva que Correos no merece mucho crédito en términos generales, en cuanto a la operación con el Ayuntamiento todo depende de que haya mucha transparencia.

INSEGURIDAD. Por lo demás en la vida municipal se está pendiente, de una vez por todas, de que se inicien las obras en la Plaza de la Constitución, que se están haciendo de rogar. Hay quienes piensan que existen en Jaén otras prioridades, como la Plaza de La Libertad (Coca de la Piñera) con el Rey Fernando, la estación de autobuses, etc., pero la Plaza de la Constitución sí merece una actuación con la esperanza de que no sea para empeorar, como se hizo en parte en la Plaza de Santa María. Miedo hay que tenerle a las obras, porque te lo venden tan bien que a la hora de la verdad a veces provocan sonoras frustraciones. Ya que estamos con el centro de Jaén hay que exigir al Ayuntamiento y a cuantos organismos compete, mayor eficacia contra la inseguridad. Es habitual que en las redes sociales aparezcan denuncias de robos y extorsiones, pero también noticias difundidas por la propia Policía. No es posible que se siga repitiendo sin pudor alguno que  estamos en el top de las ciudades más seguras de España y haya comerciantes que ya han perdido la cuenta de las veces que en un mes o dos meses les han robado o causado desperfectos en sus dependencias, y no disminuye, crece, y también el pánico. Este es un tema muy serio y hay que exigir a las autoridades que se pongan las pilas porque la que en otro tiempo pudo ser una ciudad tranquila en este momento es evidente que esa afirmación se aproxima cada vez menos a la realidad.

JAÉN PLAZA. Creo que el equipo de gobierno del Ayuntamiento, formado por PSOE y JM+ son plenamente conscientes de que cuando termine el verano empieza la cuenta atrás de cara a las elecciones municipales y las obras tendrán que aligerarse o no podrán cortar las cintas de inauguración. Me acuerdo ahora de que hace poco más de tres años, con las elecciones municipales en puertas, se abrió el público el Jaén Plaza, que tras todo este tiempo se ha consolidado como un centro comercial de referencia, con muchísima gente, sobre todo los fines de semana, y una oferta atractiva y variada, que incluye los magníficos cines dignos de una ciudad como Jaén. Eso sí, han puesto sordina en el grupo Alvores como en el Ayuntamiento, al gran problema de tráfico que constantemente se produce en la rotonda de acceso, evidencia de un proyecto hecho con mucha ligereza y que no contempló, y parece que nadie advirtió, de las enormes dificultades que se iban a crear. La consecuencia son los accidentes y Dios quiera que no llegue a mayores, porque se actúa con dejadez y suele ser muy mala consejera.

POLÍTICA. Por lo que respecta a la política, los diferentes partidos, pero sobre todo los dos principales, se percibe que tienen engrasada su maquinaria, porque aunque las municipales están todavía a casi un año vista, nadie sabe si las circunstancias de la política acabarán propiciando un adelanto de las elecciones generales. Lo que sí empiezo a notar es que algunos y algunas ya se están posicionando por si acaso tocan a rebato. En este capítulo, el que no corre, vuela. Hay más interés inicialmente, o así lo creo, en la lista que pueda presentar el PP, porque algunos de sus parlamentarios tienen hilo directo con Génova y su dirigencia y es de suponer que les expedirán los certificados de aptos. Al que veo eufórico es a Erik Domíngiez, pues aunque ha habido algunos levantamientos, como el de Jaén capital, al final creo que ha sido una falsa alarma y todo está bajo control. Erik, con los últimos resultados electorales, ha afianzado su liderazgo y se promete una travesía tranquila en la legislatura.

Al que veo que no para ni un momento desde que tomó posesión de su cargo es al presidente de la Diputación, Juan Latorre, que como es conocido sobradamente hace compatible esa responsabilidad con la secretaría provincial del PSOE y con la Alcaldía de su pueblo, Arjona, de modo que le tiene que quedar muy poco tiempo para el descanso. Así ha estado muchos años su antecesor y padrino, Paco Reyes. Latorre no descansa y se está recorriendo, tal como prometió al acceder a la presidencia, la geografía provincial. En la Sierra de Segura ha inaugurado entrega de ayudas a jóvenes para el acceso a la vivienda, un asunto en que la implicación de las administraciones es vital porque la juventud, precisamente a costa de la vivienda, está viviendo una desafección de la política cuando no situándose en escenarios más radicales. El discurso de Latorre es entendible, es de suponer que sabe que no tiene tiempo que perder y se lo va a jugar todo a una sola carta. Eso sí, he visto que en la última reunión de la ejecutiva socialista con la asistencia de la secretaria general en Andalucía, María Jesús Montero, la han celebrado en un ámbito más interno, y en Ifeja. No sé con qué intención, pero cuantas menos veces pasee a la señora Montero por Jaén, mejores serán sus expectativas. Es lo que oigo y lo que veo.

¿Y LUIS GARCÍA MILLÁN? Hablando de políticos con nombre propio, hace días que no me encuentro en las redes, a las que tanto nos ha acostumbrado, a Luis García Millán, el que ha sido candidato de Jaén Merece Más a las elecciones autonómicas. Ignoro si son motivos personales o políticos los que le tienen fuera del foco, aunque entiendo que estará asumiendo sus responsabilidades en las áreas de su competencia municipal. En la última comparecencia de prensa de los “merece” él estuvo de oyente, fue por cierto en la que se trató de la relación con el socio de gobierno, de la que Jaén Merece Más le colocó la calificación de notable, en palabras del presidente Juanma Camacho. Es normal que después de la arriesgada campaña, con acusaciones de abandono de Jaén a diestra y siniestra, haya quienes se hayan sentido molestos. García Millán en su campaña dijo verdades como puños, el problema es que resulta chocante que te metas con el mismo partido con el que estás condenado a entenderte. La última vez que le leí un post de “niño bueno” fue hace un par de semanas, poco más o menos, y aplaudía el anuncio de la “inversión histórica” de 86,3 millones para las infraestructuras dañadas por las tormentas. ¡Ay la política, que no quiere más que adeptos, y, si es posible, genuflexos!

Poco más. A disfrutar de la Noche de San Juan, que se vive a tope en el barrio jaenero del mismo nombre, también de los actos preparados para el Día del Lagarto, con la recreación mañana de la popular leyenda, y tampoco se olviden de la fiesta de la pipirrana que llegará el fin de semana y que hay que estar preparados para celebrarla como manda nuestra tradición gastronómica.

Foto: El alcalde de Cazorla, José Luis Olivares, y el consejero de la Junta, Antonio Sanz.

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