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Por ANTONIO GARRIDO /

DIARIO DE LA CORRUPCIÓN. En este momento coinciden plenamente la temperatura ambiental con la temperatura política, el verano ha entrado de lleno con sus 40 grados que venimos soportando en los últimos días, y el espectáculo nacional que nos tiene entretenidos desde hace unos cuantos años, ahora corregido y aumentado, con el protagonismo que se nos hace llegar a cada momento por tierra, mar y aire, tanto de políticos y sus parentelas como en el estamento judicial, en ambos casos con motivos más que sobrados para echarles de comer aparte, porque constituyen una degradación flagrante de la democracia por ejemplos tan clamorosos, aunque en este estado de polarización que estamos viviendo casi no merece la pena opinar porque el país está tan dividido que el sentido común da la impresión de que, ese sí, está de permiso. Es este un momento en el que confiar en la política, en términos generales, sin que esto signifique meter a todo el gremio en el mismo saco, y la Justicia, ídem de lo mismo, atraviesan por un estado de descrédito que lo normal es que estuviéramos asistiendo a decisiones y actitudes que nos pudieran hacer abandonar este estado entre indignados y sorprendidos por las novedades de cada día, porque, en efecto, cada día tiene su afán, hoy por ejemplo, la publicación de las sentencias condenatorias para Ábalos, Koldo y Aldama, con 24 años y tres meses para el exministro, y estado de gracia para el comisionista, a lo que hay que añadir  la llamada al orden, con un tribunal dividido, para el ya famoso juez Peinado, que no solo se ha hecho popular por encausar a la esposa del presidente del Gobierno, que también, sino porque su prosa instructora parece delatarle, y el Poder Judicial le censura, si bien él, erre que erre, cita a la señora Gómez para el miércoles para la entrega del pasaporte. El juez sigue su hoja de ruta, actúa como si no hubiera mañana y eso que está a un paso de jubilarse, y todo hace indicar que pretende hacerlo por la puerta grande, al menos para el tendido que le apoya sin reservas.

Por supuesto que está en su derecho, si tiene las pruebas que precisa, de empurar a Begoña Gómez, los demás podemos tener una opinión más o menos fundada, pero él instruye el sumario, y que caiga en su caso todo el peso de la ley sobre esta señora. Ahora bien, me parece que se pasa unos cuantos pueblos quitándole el pasaporte y dudando de la profesionalidad de los agentes de orden público que la escoltan, en la ocurrencia de que le pueden ayudar a escaparse del país. Esto sencillamente no es verosímil porque representaría un problema de dimensiones extraordinarias y esto solo puede salir de cabezas algo averiadas o intoxicadas. Es verdad que se están produciendo hechos que jamás hubiéramos ni soñado, pero sin poner la mano en el fuego por nadie creo que carece de sentido ponerse en el escenario de que esta señora se marche. Es más, entiendo que con la que está cayendo es un motivo más, y de peso, para seguir constatando que algo muy serio está pasando en la Justicia, y que como otro de los poderes del Estado nos tiene que preocupar y mucho.

Por hoy paso del caso Zapatero y la procedencia de las joyas que hasta ahora no ha sabido o no ha querido explicar y todos los embrollos en los que indiciariamente se encuentra acorralado. Resumiendo, crisis en los poderes del Estado y en consecuencia lo que urge es una salida para tratar de coger el camino de la normalidad. Se ha dañado tanto el sistema que salir indemne de esta encrucijada es muy complicado. Con todo, un vistazo por las redes sociales da a entender que hay tantos españoles que critican con dureza la corrupción y los malos ejemplos que se están dando, como los que lo justifican absolutamente todo y dan a entender que tenemos al mejor líder de la historia y que aquí no pasa nada, que esta es una conspiración para hacer saltar al Gobierno, etc. La oposición del PP tampoco lo pone fácil, en realidad en las respectivas trincheras lo que creo es que hay un serio problema de liderazgo, llevan años con el mismo discurso y se han agotado, de alguna manera puedo resumir mi punto de vista en este momento dejando constancia de que Pedro Sánchez no es consciente de que su tiempo ha terminado y el PP probablemente no asimile que Feijóo no llega a convencer como el líder y aspirante a la Presidencia del Gobierno que necesita España. Desde mi punto de vista, que no pretende sentar cátedra, tenemos un serio problema.

JUANMA TIENE PRISA. ¿Y en Andalucía? Los contactos que se están manteniendo entre el PP y VOX se desarrollan hasta el momento sin publicidad, ese era el deseo de Juanma Moreno, aunque lo que por ahora se traslada haga pensar que el acuerdo puede llegar en cualquier momento, claro que el líder de los populares es posible que tenga que asumir ese concepto de “prioridad nacional” que encierra concesiones que resultarían incompatibles con un estado de cosas. Pero si algo hemos aprendido en este tiempo, desde que desaparecieron las mayorías absolutas, es que pactar significa tener que entenderse hasta con el diablo, y desdecirse de anuncios previos. Juanma Moreno no ha sido nunca partidario, al menos si se tienen en cuenta sus declaraciones públicas, de un acuerdo con VOX, todo lo contrario, incluso creo que en algún momento le ha rondado por la cabeza repetir la cita con las urnas, pero al final tendrá que asumir la evidencia, es como un mandato de las urnas, condenados a entenderse, te guste o no te guste, porque hay que llegar a la mayoría aritmética. Hoy hemos visto a Moreno Bonilla en un mensaje por redes demandando una fecha inmediata para salir del impasse, y hace referencia a una prioridad, los presupuestos, que por estas fechas ya deberían estar en preparación. De momento, y esperemos que no demasiado tiempo, toca esperar.   

¿CUÁNDO SE VA A DECLARAR AL MINISTRO PUENTE PERSONA “NOS GRATA”? Tema tren. Hemos conocido en las últimas horas una aventura más del tren tercermundista de Jaén, que con destino a Madrid ha dejado a 260 pasajeros en una zona del término de Vilches, durante cinco horas y bajo un sol de justicia, naturalmente sin que funcionara el aire acondicionado, en fin, qué vamos a contar de nuevo sobre esta angustiosa humillación de Jaén. Además acabo de leer una noticia según la cual unas 1.500 personas se han concentrado este pasado fin de semana en Alcázar de San Juan para exigir al Ministerio de Transportes que recupere el tramo Mora-Alcázar en la futura alta velocidad de Jaén. Se ve que los castellano-manchegos también tienen fe, pero al menos se mueven, nosotros preferimos verlas venir, y si acaso presentar algunas de esas mociones que no sirven más que para dar titulares en los medios un día y pare usted de contar. Pero ni siquiera hay que pensar en los sueños con los que nos han anestesiado la voluntad y el coraje, el hecho en sí es que el tren sigue maltratándonos, lleva décadas así. Creo que no hay personas en Jaén y su provincia que ignoren que estamos abandonados por los responsables de las infraestructuras ferroviarias, empezando por un ministro impresentable, como los anteriores, lo diré así con todas sus letras, como es Óscar Puente, digno sucesor de uno de los personajes conocidos de la trama, Ábalos, de triste recuerdo para este territorio, de cuando vino a reírse de nosotros al tiempo que frenaba, sin costarle demasiado esfuerzo, el amago rebelde de unos cuantos dirigentes socialistas, que tras la reprimenda apostaron por la causa, porque la causa tiene más peso que el interés general de Jaén. Pues el ínclito Puente al parecer dedica más tiempo a enviar mensajes de grueso contenido en las redes sociales que a resolver problemas tan evidentes como el del tren en Jaén.

Las incidencias que antes ocurrían de vez en cuando, y que tampoco pasaban desapercibidas, ahora suceden prácticamente a diario, de hecho ha dejado de ser noticia para convertirse en la crónica habitual, salvo el episodio de hoy, en pleno verano, tratando a los viajeros como mercancía, y han dejado de ser averías recurrentes para convertirse en lo que es en realidad, la expresión de abandono, indignidad y desprecio. Es de suponer que no hay políticos con responsabilidad en Jaén que cada mañana a primera hora sean capaces de plantear sus quejas al Ministerio, al ministro o a quien sea. Choca más cuando en su día nos visitó Puente, ahora se confirma que fue un brindis al sol, obligado por quien fuera a dar la cara y a sabiendas de que somos un pueblo tranquilo y que basta con anestesiarnos y ya tenemos dosis para un tiempo, hasta la próxima.

Pues bien, con la cantidad de años que llevamos clamando por el ferrocarril me parece que ya se ha llegado al límite, no hay más demora, no podemos ni debemos permitirla. Qué pena que no haya en Jaén una Plataforma Ciudadana fuerte que tuviera el coraje de salir a la calle y cortar las carreteras y las autovías para llamar la atención del poder que no nos hace el menor aprecio. El primero el ministro que vino con la historia de la intermodal, que no se sabe si finalmente llegará, lo dudo, y con respecto al bypass de Montoro para el acceso a la alta velocidad lo que nos vendió es una prolongada espera, para integrarlo en los planes de futuro, cuando tal vez gobierne otro u otros y sepa Dios qué va a ser de Jaén. En pocas palabras, un mentiroso compulsivo que conoce su oficio. Por esta razón y por el malestar que se ha ido acumulando no solo en la capital jienense sino en toda la provincia, hay que demandar acciones urgentes, pero ya sin tanto miramiento, y si hace falta ir a Madrid a manifestarse delante del Ministerio y pedir la dimisión del ministro, que me apunten que soy el primero. No quiero ser cómplice de tanta cortesía hacia quienes ni siquiera merecen el beneficio de la duda. Hace pocas semanas sugerí que Jaén Merece Más, que se jacta de exigir para Jaén todo lo que necesita, podría encabezar, ya que tiene voz y voto en el Ayuntamiento de Jaén, una moción para que se declare persona “non grata” al ministro.

De todas las acciones que afirma estar promoviendo en el Ayuntamiento, sin duda esta sería la que más iban a valorar los jienenses y a la larga les podría suponer réditos electorales. O tal vez les tiembla el pulso con el PSOE, porque gobiernan y parecen satisfechos de las buenas migas, y sea más fácil disparar al adversario, ahora común, antes que violentar la relación. Gobernar ha hecho que en algunos aspectos, como la intermodal o el tratamiento a la deuda municipal los “merece” se sintieran escuchados. Nos vendieron un sueño inalcanzable, que me parecía en realidad una fantasía más de la política que todo lo apaña con su euforia, sobre todo cuando resulta fácil doblegar un sentido crítico, tal vez en la creencia de que cambiaba malo conocido que bueno por conocer, porque ocurre a veces. A la hora de la verdad hemos visto a plena luz del día que vino Montero con las rebajas y será verdad que la economía tiene un ligero alivio, pero la ruina está y amenaza a esta y a las próximas corporaciones, casi por los siglos de los siglos.

Pues sí, planteo protestas serias y urgentes, ya sé que la alta velocidad no se compra en los supermercados, aunque en respuesta bien se puede decir que han tenido años de sobra para saldar esa deuda del divorcio desde siempre del tren con Jaén, con este gobierno y con los anteriores, y que nadie se pretenda poner a salvo, con el PSOE y con el PP. Cada vez que recuerdo las palabras del ministro Puente, que parece que vive en un mundo paralelo, y que vino a decir, precisamente en Jaén, que el tren en España está en el mejor momento de su historia, es más, me apuesto a que no se ha bajado del burro, me confirmo en la idea de que es uno más de los políticos llegados al cargo desde la mediocridad, para pagar la lealtad y disciplina por parte del jefe. En Jaén deberíamos tener la valentía de colocar una placa con los nombres de todos los ministros que han pasado desde mucho tiempo atrás, incluidos los que pusieron primeras piedras o se fueron a Granada a presentar el AVE que nos dejaba fuera de la modernidad, lo mismo que en el 92, porque Jaén nunca ha pintado ni ha constituido prioridad para ninguno de los gobiernos.

LA UJA Y SU “ECONOMÍA DE SUBSISTENCIA”. No creo que nadie tenga el valor de rebelarse, en Jaén hay un miedo visceral al poder, nadie se quiere señalar. Hay una sociedad muy acomodaticia, empezando por los colectivos profesionales y agentes sociales, los que deberían liderar las exigencias para Jaén, pero o están mediatizadas por el poder, cualquiera que sea, o temen caer en desgracia. Hay pocos que se salten la norma y den ejemplo, el caso del rector de la UJA, Nicolás Ruiz, uno de ellos, tal vez el único, que ha entendido su misión y que la cumple estrictamente. Con la Universidad y con Jaén. Hacemos muy mal en aguantar tanto, porque nos tiramos piedras sobre nuestro propio tejado. No nos tienen miedo y nos han perdido el respeto. Lo único que no van a callar nunca es esta voz de un jienense que no se pliega ante la injusticia ni el castigo que nos vienen infligiendo. Lo normal es que sean las instituciones las que muevan ficha, pero es como pedir peras al olmo. La sociedad civil en este momento no está articulada. Así que vía libre para que la política pueda campar a sus anchas. Con Jaén es posible, en otros territorios ya se guardarían.

Y ya que he sacado a relucir al rector, que también está sujeto a la crítica y tiene sus detractores precisamente por no comulgar con ruedas de molino, hay que apuntar que esta pasada semana se ha visto obligado a responder a una dura andanada por parte del sindicato CCOO, que le acusa de estar propiciando la eliminación de empleo, en torno a un centenar de personas, cuestión que ha levantado polémica, pero también con situaciones similares en otras instituciones académicas andaluzas. Pues bien, habrá que estar pendientes de la voz de los sindicatos, en especial de la denuncia de Comisiones, pero el rector niega categóricamente que se vaya a despedir a ningún trabajador ni se vaya a producir rescisión de contrato alguno, y aclara más, que “vincular las medidas organizativas internas con supuestos despidos y destrucción de empleo carece por completo de fundamento real y solo genera una alarma social infundada e innecesaria”. Pero, claro, además de explicar con todo detalle cuál será la actuación del equipo de gobierno de la UJA, se remite a una realidad conocida y señala Nicolás Ruiz que “no se puede desgajar este debate de la realidad presupuestaria que afrontamos. Como he denunciado en numerosas ocasiones, la Universidad de Jaén atraviesa una complicada situación económica provocada por la insuficiencia financiera derivada del incumplimiento del modelo de financiación por parte de la Junta de Andalucía”, y sigue afirmando que “este escenario restrictivo nos obliga a gestionar desde hace varios años bajo una ‘economía de subsistencia’”.      

Este es el escenario y por el momento no se puede hacer nada, al menos hasta el momento en que esté nombrado el nuevo equipo de gobierno de la Junta y haya un consejero o consejera de Universidades que decida poner al día el pago del modelo de financiación, de acuerdo con lo comprometido en la reunión del Consejo Andaluz de Universidades de hace unos meses, donde Nicolás Ruiz decidió votar con una abstención condicionada a que en el plazo más breve posible, que debería ser julio, se dé satisfacción al conjunto de las universidades públicas que están en muy parecidas circunstancias, aunque el rector de Jaén se quedó solo en esa votación, los demás lo hicieron afirmativamente. Que cada cual juzgue ese modo de proceder. Yo creo que un rector está para defender a su universidad con uñas y dientes, sobre todo si está reconocido y decidido el capítulo económico y la deuda pendiente. Este no puede convertirse en un asunto de lealtad institucional, esta tiene que ser una exigencia con todas las de la ley, porque un rector no habla por él sino por todo lo que representa: alumnos, profesores, personal de todas las categorías, edificios, necesidades, y un largo etcétera…Ojalá que haya conciencia en el nuevo gobierno de que ya toca cumplir y cerrar un capítulo que ha estado abierto y sin atisbos de solución durante toda la pasada legislatura andaluza, en tanto que curiosamente la Junta ha presumido de superávit. Es imposible gestionar una universidad, la que sea, con esta pemanente espada de Damocles.

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