Skip to main content

BUENOS DÍAS. Por ANTONIO GARRIDO / “Trata de mantener siempre un trozo de cielo azul encima de la cabeza” (Marcel Proust). El novelista francés, autor de En busca del tiempo perdido, viene a decirnos que mejor mirar, mientras llega otra oportunidad, el lado positivo de la vida y aferrarse a él porque nos va mucho en ello. Y como para eso nos hace falta la paciencia, la escritora Joyce Meyer nos aconseja: “La paciencia no es la solamente la capacidad de esperar, es cómo nos comportamos mientras esperamos”…Además traigo al recuerdo en primer lugar a fray Gabriel Téllez, más conocido como Tirso de Molina, nacido tal día como hoy de 1579, escritor, dramaturgo, poeta y religioso del Barroco, autor de obras tan conocidas como Marta la piadosaEl condenado por desconfiado y El burlador de Sevilla. Dos frases de las que es autor: “Que ya excediera de humano si en todo fuera perfecto” y “No creo yo que haya en el mundo palabras tan eficaces ni oradores tan elocuentes como las lágrimas”…También merece atención Mariano José de Larra (24 de marzo de 1809), periodista y escritor. El autor del Vuelva usted mañana es uno de los más importantes exponentes del Romanticismo literario español, junto con EsproncedaBécquer y Rosalía de Castro. He aquí dos de sus textos: “Generalmente se puede asegurar que no hay nada más terrible en la sociedad que el trato de las personas que se sienten con alguna superioridad sobre sus semejantes” y “El sentimiento es una flor delicada, manosearla es marchitarla”…Asimismo un 24 de marzo, pero de 1926, nacía el actor y escritor de teatro italiano Dario Fo, que fue Premio Nobel de Literatura en 1997. Situado en el entorno de la izquierda política italiana, es autor de ácidas sátiras, arremetiendo sin piedad contra el poder político, el capitalismo, la mafia e incluso el Vaticano. Le recordamos en estas sentencias: “La sátira es el arma más eficaz contra el poder: el poder no soporta el humor, ni siquiera los gobernantes que se llaman democráticos, porque la risa libera al hombre de sus miedos”, “Un pueblo que no tiene cultura, que no tiene tradiciones, que no tiene historia, es un pueblo vacío” y “Me indigna la gente que no se implica. Callar es una forma de colaborar”…Recuperamos asimismo al poeta estadounidense Henry Wadsworth Longfellow, fallecido el 24 de marzo de 1982, autor fuertemente influenciado por el movimiento literario del romanticismo, que se hizo un nombre como poeta y novelista gracias a importantes obras, además de la traducción en inglés de títulos como La divina comedia, de Dante. Su obra es una búsqueda de plenitud que ya se vislumbra cuando descubre España con el escritor Washington Irving, o cuando más tarde conoce al filósofo Thomas Carlyle: “es una plenitud interior que está respaldada por una enorme erudición, por una enciclopédica actitud hacia la literatura, centrado en su vida cotidiana por el orden y la moderación”. Suyas son estas expresiones: “La melancolía es una tristeza, un deseo sin nada de dolor, parecido a la tristeza en la misma medida en que la niebla se parece a la lluvia” y “En el carácter, en la forma, en el estilo, en todas las cosas, la excelencia siempre es la sencillez”…Y, cómo no, rescatar a otra importante figura, la del escritor, poeta y dramaturgo francés Julio Verne, que también nos dejaba tal día como hoy de 1905. Ha pasado a la historia por sus novelas de aventuras y por su profunda influencia en el género literario de la ciencia ficción. Autor de obras como Veinte mil leguas de viaje submarinoViaje al centro de la tierra o La vuelta al mundo en ochenta días, entre otras muchas, se trata de uno de los escritores más importantes de Francia y de toda Europa gracias a la evidente influencia de sus libros en la literatura vanguardista y el surrealismo, de hecho es uno de los autores más traducidos del mundo. Me quedo con estas frases: “El futuro no me inquieta. Lo que es duro a veces es el presente”, “No necesitamos continentes nuevos, sino personas nuevas” y “No hay nada que embriague tanto como la atracción del abismo”…La última cita se la reservo hoy al gran poeta uruguayo Mario Benedetti, siempre tan al quite, para entresacar de su poema La gente que me gusta: “Me gusta la gente que lucha contra adversidades. Me gusta la gente que busca soluciones. Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni por cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen…”…Y sí, se inicia hoy, Domingo de Ramos, otra Semana Santa, que se vive tan intensamente tanto en la capital como en la inmensa mayoría de nuestra geografía provincial, y con el anuncio de las procesiones por nuestras calles, siempre que el tiempo lo permita, que parece va a estar complicado. Hay que recibirla con una sentencia inalterable: “La cruz no es para que la lleves al cuello o la cuelgues en una pared. Es para que la vivas cada día”.

Dejar un comentario