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BUENOS DÍAS. Por ANTONIO GARRIDO / «Cuando te encuentres del lado de la mayoría, es tiempo de parar y reflexionar» (Mark Twain). Esta tarde, les supongo informados, parece que todo el mundo estará mirando al cielo debido a las intensas campañas que nos empujan a no perdernos el eclipse de sol, las mismas que nos advierten de los peligros y de que cuidemos de nuestra seguridad, con la proliferación de gafas especiales de todos los estilos y colores, homologadas o no. Tanta insistencia colectiva, al menos en mi caso, ha hecho que desista de ver el espectáculo, por muy bonito que resulte, aparte de ser un fenómeno que, esto sí es verdad, se da muy de tarde en tarde. A veces, la mejor opción es mantener la vista en lo cotidiano mientras el resto del mundo se detiene por decreto. Casi todo es posible en esta sociedad en la que se nos conduce con bastante soltura, claro que porque nos dejamos conducir., eso sí, con mi total respeto a quienes tengan otra opinión, solo faltaría. Prefiero disfrutar de la normalidad y ver el eclipse en el telediario de la noche. Como dice muy bien Víctor Hugo: «La verdadera luz es la que nace de la oscuridad del propio pensamiento», y remacha el gran Fernando Pessoa: «Hay eclipses que ocurren en el cielo y otros que elegimos para nuestra propia mente»…Sigamos. “Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad” (Mario Benedetti). La frase está sacada del poema La gente que me gusta, del gran escritor y poeta uruguayo. Habla de un tema que en principio nos tiene que interesar a todos, la gente. A Benedetti, según esta declaración, le importaba rodearse de gente viva, transmisora de entusiasmo, capaces de abrazar con sus palabras, sus sonrisas y sus gestos de cariño. Y no de personas tóxicas que absorben todas las energías. Gente de la que se pueda aprender, incluso de sus errores; personas optimistas, que no se dejen llevar por el miedo y que no se comparen con otras, que no se centren en los demás sino en mejorar ellas mismas cada día. Existen esas personas y todos conocemos algunas, gente que enriquece, con sus virtudes y sus defectos. Personas que merecen la pena. El propio Benedetti lo redondea con esta frase en su referido poema: “Con gente como esa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido”…Por lo demás se merece un recuerdo el escritor Jacinto Benavente, nacido tal día como hoy de 1866, que tiene una importante producción literaria, y que obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1922, gracias a la profundidad de su léxico y su dominio del lenguaje. Del autor de obras como Los intereses creados, Señora ama o La malquerida, recordamos estas dos citas: “La ironía es una tristeza que no puede llorar y sonríe” y “El honor no se gana en un día para que en un día pueda perderse. Quien en una hora puede dejar de ser honrado, es que no lo fue nunca”…Otro autor vinculado con esta fecha es el alemán Thomas Mann, considerado uno de los escritores europeos más importantes de su generación, recordado sobre todo por el profundo análisis crítico que desarrolló en torno al alma europea y alemana en la primera mitad del siglo XX. Autor de La montaña mágica, también obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1929, principalmente por su gran novela, Los Buddenbrook, una de las obras clásicas de la literatura contemporánea. Dos expresiones para entenderlo mejor: “La tolerancia es un crimen cuando lo que se tolera es la maldad” y “Si vas a salir de frente a describir la verdad, deja la elegancia para el sastre”…Una frase del escritor y novelista inglés Charles Dickens: “Mi consejo es: nunca hagas mañana lo que puedes hacer hoy. La procrastinación (“ya lo haré mañana”) es la ladrona del tiempo”…Otra del escritor estadounidense Napoleon Hill: “Si no puedes hacer grandes cosas, haz pequeñas cosas a lo grande”, que de alguna manera se puede relacionar con esta otra del escritor ruso León Tolstói: “No hay grandeza donde faltan la sencillez, la bondad y la verdad”…Una sentencia del magnate y filántropo Andrew Carnegie: “A medida que me hago mayor, presto menos atención a lo que dice la gente. Simplemente veo lo que hacen”…Otra de la escritora desaparecida Almudena Grandes: “Hay que ser muy valiente para pedir ayuda, ¿sabes? Pero hay que ser todavía más valiente para aceptarla”…Un viejo dicho que nació en el Islam, dice: «Habla de muchas ciudades, pero vive en Jaén». Valga hoy como homenaje a esta Bella Ciudad de Luz. En fin, ¡feliz eclipse! y gracias a Dios que se acaba la campaña…Qué tranquilidad!!!

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