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Ayer se celebró el Día Mundial del Turismo y nos agrada que las agendas de los políticos hayan dedicado algún tiempo a dar significación a esta fecha, no porque el protagonismo de esta actividad económica sirva únicamente para un día al año, pero precisamente este día hay que dedicarlo a poner en el escaparate los recursos con los que se cuenta.

 

La Diputación ha hecho como todos los años un alarde organizativo y se ha ido nada menos que al recién abierto Centro de Ocio y Turismo Activo del Tranco, que por cierto es un descubrimiento singular que merece la pena conocer, en el corazón mismo del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, que este año conmemora su XXX aniversario, con lo que el organismo provincial ha matado dos pájaros de un tiro.

 

Allí, en el referido marco, ha entregado sus premios “Jaén, Paraíso Interior”, a personas e instituciones que se han hecho acreedoras por su compromiso con Jaén.

 

La Diputación es el gran motor en funcionamiento en materia de promoción turística, ella creó la marca ‘Jaén, Paraíso Interior’ y está descubriendo todos los recursos posibles para promocionar a la provincia como se merece, ciudades, monumentos, castillos y batallas, parques naturales, riqueza arqueológica, y un montón de referentes de la gran riqueza que atesora esta tierra, incluyendo el penúltimo gran atractivo del oleoturismo y su enorme potencial que está ahora encima de la mesa.

 

Es verdad que aún se necesita más, sobre todo que funcione la relación público-privada, porque sin este entendimiento no es posible hacer que Jaén avance como destino, y este es el gran objetivo.

Lo que ha hecho la labor de la Diputación, sobre todo, en todos estos últimos años, ha sido sembrar y ahora está recogiendo. Nadie duda de que las posibilidades de la provincia son enormes en un montón de riquezas diferentes y complementarias, y el organismo ha invertido mucho dinero al tiempo que ha urgido a la Junta de Andalucía a acompañarle en algunas empresas.

 

Los datos de visitantes y de alojamientos en la provincia van mejorando, pero insisto en que la potencialidad es enorme. Hay que seguir trabajando en las condiciones que favorezcan la llegada de más turismo y la infraestructura de comunicaciones en este sentido no es un asunto menor, por tanto no se puede avanzar en la medida en que se desea mientras sigamos con estas carreteras y este desastroso ferrocarril. Por el contrario mejoras como la apertura de la Autovía del Olivar constituyen un soporte muy beneficioso para Úbeda y Baeza, para el Parque de Cazorla y por supuesto para la propia capital.

 

En su intervención en el acto de entrega de los premios, en el nuevo complejo del Tranco, el presidente de la Diputación pidió a todos los agentes que intervienen en el hecho turístico, altura de miras, creatividad y sentido de la colaboración. Me parecen oportunas estas palabras porque la mejora de los datos referidos al turismo, sobre todo requieren de colaboración e ir todos de la mano, sin las debidas sinergias, o haciendo cada uno la guerra por su cuenta, no se hace ningún favor a la provincia.

Este año, además, en las celebraciones que ha habido, por cierto no muchas en la provincia, se ha puesto el acento en el turismo de accesibilidad, es decir, la predisposición que hay que tener para atender a las personas que se mueven con dificultades de algún tipo y que reclaman, como es lógico, que los responsables de los hoteles y todo el sector piensen en sus necesidades específicas.

 

Por lo que respecta al caso de la capital, hay que valorar positivamente las iniciativas de la concejal de Turismo, Rosario Morales de Coca, para empujar a la ciudad hacia mejores derroteros para el turismo. Estos días se ha reunido con empresarios del sector y también se ha considerado el fenómeno de la accesibilidad con los colectivos que trabajan en esta materia.

 

En la ciudad de Jaén lo que falta es una estrategia definida para el turismo, no puede ser que cada concejal del área tenga su propia hoja de ruta en esta materia, más que nada porque los concejales pasan y el mundo del turismo no se puede parar en su permanente oferta. No es de recibo que Jaén no disponga desde hace tiempo de una acreditada marca para el turismo, la que sea, pero que dure. En este sentido puede copiar la fórmula de la Diputación, que mantiene su “Jaén Paraíso Interior” contra viento y marea y está acreditada con solidez en Jaén, en el ámbito de la promoción y en el mercado turístico. Hoy sin marcas no se va a ninguna parte.

 

En la capital hay muchos posibles recursos que se pueden sumar a la oferta y no estamos hablando de inversiones, sino de imaginación. Y por supuesto se debería estar trabajando, por quien corresponda, con la aspiración de la Catedral a ser Patrimonio de la Humanidad, que me parece lamentable que sea un asunto tan parado con lo que esta capital se podría estar jugando de cara al futuro. En este sentido me gusta poner el ejemplo de Úbeda y Baeza, que también tuvieron dificultades y una vez les fue rechazada la petición, pero que lejos de rendirse se pusieron a trabajar y contagiaron el entusiasmo a los vecindarios, y al final consiguieron el propósito. Jaén debe tener claro que nada se da gratis y que este tipo de declaraciones como la que Jaén persigue para su primer monumento, hay que ganársela, y es lo que está por ver.

 

Por lo demás me gustaría que las palabras de los políticos se correspondieran con los hechos y que esta provincia apostara mucho más por el desarrollo del turismo, porque está más que demostrado que en este sector hay posibilidades de crecimiento, de promoción y por supuesto de empleo.

Por último recordamos que pese a muchos esfuerzos, reconocidos, en gran medida seguimos siendo una tierra de paso, y hay un gran potencial de visitantes a los que tenemos que saber atrapar a con nuestros recursos para que descubran a la gran desconocida.

 

Muchas ciudades quisieran para ellas ser ‘paso de caravanas’; tenemos en esta ciudad un enorme potencial, un diamante en bruto para reinventar fórmulas para un turismo singular y diferente. A ver qué sorpresas nos depara la presencia de la ciudad en Fitur, ese es el escaparate que hay que utilizar, la política turística hay que hacerla de puertas para afuera, hacia el exterior, por eso el Ayuntamiento haría muy bien en apegarse al stand de la Diputación y sumar. Sumar siempre es más provechoso que restar.

 

 

Foto:

Acto de entrega de los Premios “Jaén, Paraíso Interior”, en el Centro de Ocio y Turismo Activo del Tranco.

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