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Se están viviendo momentos muy favorables para la principal riqueza jienense, el olivar y su aceite de oliva. De un tiempo a esta parte no paran de surgir iniciativas que de una manera especial inciden en la calidad del producto y en proyectos novedosos para seguir dándole valor añadido al que es un inmenso escaparate abierto a tantas posibilidades. Se trata de un diamante en bruto al que Jaén le empieza a sacar más provecho que el de la política tradicional, tan conservadora y ajena a los cambios, a la innovación, a la aventura y al desafío, puesto que las cooperativas se conformaban con vender el aceite de cada cosecha y hasta el año que viene, si Dios quiere.

Por fortuna el panorama ha cambiado en Jaén y esto ha sido posible porque algunas administraciones, sobre todo la Diputación, han señalado el camino, pero gracias a que ha habido empresas y empresarios que desde el principio lo han tenido claro.

Y ahora que está tan de moda, afortunadamente, la presencia de los mejores aoves en las cocinas, por cierto la primera asignatura que hay que aprobar para que el oro líquido se aprecie cada vez más, me acuerdo de apóstoles de nuestro preciado aceite, como el farmacéutico de la Sierra de Segura, José Bautista de la Torre, que casi en solitario mantuvo durante años una persistente cruzada en favor del fruto de los olivos, y en otro ámbito, en el antes referido de las cocinas, el recordado Juan Salcedo, el célebre Juanito, que desde su antigua taberna de Baeza ya empezó su particular veneración al aceite de calidad y fue pionero, con otros profesionales, en la promoción de nuestro producto estrella.

Como digo las iniciativas no paran, cada año van a más y los escaparates se siguen multiplicando, en la provincia, fuera de ella y por todo el mundo. Hace unos días, y lo pongo a título de ejemplo, se presentaba en Madrid, en el Museo Reina Sofía, la primera colección de cata de aceite ligada al consumidor, una investigación de la Universidad de Jaén y de la empresa Elaia-Zait, proyecto dirigido por el profesor José Juan Gaforio, en el que se ha cuidado especialmente la creación de elementos dirigidos a facilitar al consumidor la percepción de las calidades del aceite y favorecer la degustación de este producto. Otra iniciativa más en el haber permanente de la apuesta por la innovación y la calidad.

Fiesta del Primer Aceite en Andújar

Por otro lado estamos en puertas de la celebración, un año más, tras la experiencia de los anteriores, en Baeza y en Jaén, respectivamente, de la Fiesta del Primer Aceite, para ensalzar la calidad de la primera extracción del oro líquido, que esta vez se lleva a Andújar, para los días 12 y 13 de noviembre, este próximo fin de semana, con un amplio programa de actividades. La Diputación Provincial, que es quien la promueve, con la colaboración de la Junta, no ha regateado medios para lograr el objetivo que no es otro que promocionar entre los propios jienenses un producto que tiene que ver muchio con nuestro orgullo, aparte de ser reclamo turístico de primer orden, que se difunde en todas las ferias a las que acude la Diputación representando a la provincia.

La nueva fórmula, que ya no es tan nueva, se llama oleoturismo, se está trabajando en ella en los últimos años y por los resultados que se van consiguiendo no cabe duda de que Jaén y aceite constituyen un excelente reclamo, alrededor de atractivos como la gastronomía y el tapeo, que todos sabemos la importancia que tienen para los visitantes de cualquier lugar, y específicamente los turistas que llegan a nuestra tierra le conceden una alta valoración.

Pues bien, en torno a esta Fiesta del Primer Aceite se han organizado actividades con las que se quiere movilizar a los jienenses durante el fin de semana del 12 y 13 de noviembre, en la ciudad iliturgitana, donde está previsto celebrar degustaciones de los primeros aceites de esta campaña, esos zumos verdes que tanto éxito tienen entre los consumidores. Es una nueva oportunidad para sacar a la gente a la calle, para disfrutar en torno a una amplia oferta de actos, de todo un acontecimiento en torno al zumo de aceituna recién salido de las almazaras, un hecho que cuenta con el respaldo de establecimientos y diversas colaboraciones.

Por cierto, es una lástima que determinadas acciones cuando nacen de una determinada institución, como es el caso de la Corporación Provincial, no logren el respaldo del resto de fuerzas políticas, sobre todo cuando se trata de un patrimonio que es de todos, como es el caso del olivar y el aceite, y no debieran existir banderías, porque todo lo que sea bueno para nuestra riqueza lo es para Jaén y no podemos ser tan cortos de mente.

En este sentido hay que valorar el esfuerzo que muchas firmas están haciendo por la mejora de la calidad de los aceites y la impresionante sensación para los sentidos del zumo verde de los riquísimos aceites de oliva virgen extra de la primera prensada, que hacen imprescindible, por ser de justicia, felicitar a tantas iniciativas como van surgiendo en la provincia.

Ya no es solo Castillo de Canena, que es el referente de la excelencia, y hay que agradecer a la familia Vañó su apuesta impagable, y otros grupos pioneros, por fortuna la relación ya se va ampliando. No queremos distinguir a nadie porque todas las marcas tienen detrás un empeño y una actitud ejemplar, pero no quiero dejar pasar la oportunidad sin destacar el esfuerzo de la Cooperativa San Juan, de esta capital, con su marca de aceite Supremo, que acaba de presentar sus variedades de aceite con etiquetas este año diseñadas por el artista linarense Miguel Ángel Belinchón “Belin”, como en años anteriores fueron otros renombrados autores los que tuvieron este privilegio. 

Aceite de oliva y salud

Es momento para destacar, también, el apoyo de la Universidad de Jaén, la Diputación y Caja Rural al programa Predimed Plus, propiciado por el Ministerio de Economía y Competitividad, en el que se inserta un estudio con 300 jienenses a través de centros de salud, para seguir estableciendo las relaciones entre el aceite de oliva y la salud, tarea en la que ya viene trabajando la propia institución universitaria jienense con rotundo éxito.

Siempre hemos dicho que este es el camino recto en favor de nuestro aceite de oliva virgen extra, seguir estableciendo relaciones con la salud. Como indicó muy bien en la presentación de este proyecto de investigación el profesor José Juan Gaforio, un estudioso que desde los laboratorios ya ha certificado, con proyección internacional, algunas de las propiedades de nuestro oro líquido, esta experiencia en la que se trabaja sitúa la labor de los investigadores de la UJA en la primera división, porque les da la posibilidad de sumar fuerzas para aportar al tejido productivo todo el valor, ya que es él, el tejido productivo, el que se las juega cada día tratando de buscar mercados para nuestro principal producto. Es muy gratificante que haya motivos para mantener la esperanza de cara al futuro.

Pues sí, este es el camino, conquistar las cocinas, llegar al gran público tanto dentro como fuera y seguir insistiendo en esa relación tan marcada entre aceite de oliva y salud, en la que pensamos descansa el futuro optimista que entre todos debemos labrar, sobreponiéndonos a todas las dificultades que este monocultivo nos plantea, empezando por esta necesidad constante de mirar al cielo a ver qué le depara a este gran elemento que es al tiempo la cara y la cruz de Jaén, y sin embargo es nuestra vida, nuestra economía y nuestra cultura, y no es posible hablar de futuro sin mezclarlo con esta riqueza tan nuestra.

Verdes manjares

En breve la provincia de Jaén se movilizará para realizar su campaña de recogida de la aceituna a lo largo de toda la geografía. Los datos del aforo que se han presentado hace poco a las organizaciones agrarias señalan que prácticamente se puede repetir la campaña anterior, tal vez con un pequeño aumento del 2,5%, aunque sigue dependiendo de las condiciones climatológicas de los próximos días. Después de la recogida temprana con la que hemos podido disfrutar de los primeros aceites, esos verdosos manjares que saben a gloria y que algunos aceiteros presentan con la dignidad y excelencia que se merecen, la cosecha se recogerá ya de manera generalizada; en los últimos años se ha producido un cierto adelanto con respecto a la fecha tradicional de la Concebida, porque se ha demostrado que es una buena medida por la calidad de los aceites que se consiguen en las almazaras.  Este año ya sabemos que la campaña no va a ser excepcional, pero nos tenemos que conformar con lo que sólo depende de la naturaleza, será aceptable y aparte de la riqueza que supone es un respiro para los trabajadores del campo que tienen en estas labores una de las escasas tablas de salvación del año.

El olivar interesa en el mundo

Por lo demás el olivar lo es todo para Jaén. Tantas veces se ha hablado que es su cara y también su cruz, pero no se puede ni se debe escribir la historia de Jaén sin lo que es su más rico patrimonio tan implicado en la economía y en la cultura de este pueblo que ya piensa en echarse camino de los olivares por los cuatro puntos cardinales de la geografía olivarera de Jaén, para hacer honor a lo que es también una tradición heredada de nuestros antepasados.

Nosotros somos la gran cuna del olivar. Por eso no debe inquietarnos que este cultivo se esté abriendo camino en el mundo, coincidiendo con la promoción de las bondades del buen aceite. Estos días se ha difundido por los medios de comunicación un par de noticias de interés para el sector. Por un lado, la evidencia de que cada segundo se plantan diez olivos en el mundo, que ya es significativo. Segundo, la aspiración de China se llevar a cabo una plantación masiva de olivos hasta llegar a los 59 millones de estos árboles, con lo que tratarían de asemejarse a la riqueza que tiene nuestra provincia, que está calculada en torno a los 66 millones de olivos. Que crezca la geografía olivarera por el mundo, lejos de preocuparnos debemos entenderlo como una muy buena noticia, porque habrá más promoción y más demanda. A nosotros en Jaén lo que nos corresponde es seguir haciendo honor a la calidad y no perder nuestro puesto ganado con un buen trabajo, sobre todo en los últimos años, con una Expoliva, la joya de la corona, demostrativa de que la producción de esta provincia y el trato al producto no tienen competencia.

En fin, ningún poema mejor que el de “Aceituneros” recoge el sentir de estas faenas del campo a las que Jaén se entrega. Con toda razón dan letra al Himno Oficial de la Provincia de Jaén y que nos recuerda a un poeta, que aunque no nacido en Jaén, es para Jaén muy suyo, Miguel Hernández.

 

 

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