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El alcalde de Jaén, Javier Márquez, vuelve hoy satisfecho de su presencia en Israel, invitado a tomar parte en la Conferencia Internacional de Alcaldes, organizada por el Congreso Judío Americano y el Consejo Americano para la Judería Mundial, en colaboración con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel y la Unión de Autoridades Locales de Israel, un “lobby” económico de los más importantes del mundo, con los que el regidor jienense ha entablado relaciones con el propósito de que redunden en beneficio de la ciudad de Jaén.

La invitación al regidor jienense ha surgido tras los contactos que se mantuvieron en junio pasado con motivo de la presencia del embajador de Israel en el acto celebrado en el Teatro Infanta Leonor por la concesión del título de Hijo Predilecto y medalla de oro de la ciudad a Hasday Ibn Shaprut, aunque hayan pasado más de 1.100 años de su muerte, acaecida en el 915. Fue Jaén la cuna de este primer judío en llegar a la corte califal, un hijo de Jaén y una de las luminarias más representativas del judaísmo sefardí en la Edad Media, que se distinguió por acercar entre los pueblos valores esenciales como la tolerancia, la cultura y la educación. Médico y diplomático con un papel fundamental en la España del siglo X y que figura en el callejero de Jaén y de Córdoba, pero asimismo está en los de Jerusalén y Tel Aviv.

Algunos grupos han criticado la presencia del alcalde jienense en Israel, porque defienden el progresivo aislamiento de la zona, a la que consideran el Apartheid del siglo XXI. Pero Jaén no se puede negar a una relación en nombre de uno de sus antepasados más emblemáticos, sobre todo si en ese reconocimiento a la figura, que puede servir de nexo de unión entre el pasado y el futuro, se ofrecen posibilidades reales de beneficios para Jaén, que los necesita como agua de mayo.

Durante los días que ha estado en Israel, por cierto en un viaje que ha costeado de su propio bolsillo, Javier Márquez, ha “triunfado”, es decir, se le ha agasajado como un alto cargo más, se ha codeado, como único representante español, con mandatarios de diferentes naciones asistentes a la Conferencia, y fuera de ella, ha mantenido encuentros con los alcaldes de Tel Aviv y de Jerusalén, aparte de ser recibido, en una especial deferencia, por el primer ministro de Israel, con el que ha tratado, en una reunión productiva, de relaciones entre la ciudad de Jaén e Israel que se van a ir fraguando.

Márquez se ha llevado el olivo de plata, símbolo de nuestra principal riqueza, y no se vuelve de vacío, se trae compromisos concretos y una lista de contactos con asuntos sobre los que se ha empezado a hablar y que espera que se vayan haciendo realidad en los próximos meses. No está la ciudad de Jaén para renunciar a ninguna puerta que esté en disposición de abrirse, da igual que sea la del Ministerio de Hacienda, de la Junta de Andalucía, de empresas que se quieran instalar en Jaén, o de los inversores de Israel que están forrados de billetes. Esta es la obligación que tiene un alcalde, buscar debajo de las piedras posibilidades de apoyo para la ciudad en este momento difícil. La singularidad está en que tantos siglos después siga siendo Hasday Ibn Shaprut, o mejor dicho, su memoria y reconocimiento, los que permitan alentar estas favorables expectativas.

 

Foto: El alcalde de Jaén en una imagen correspondiente a su estancia en Israel en últimos días.

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