Skip to main content

 

NO TENEMOS PGOU

Poco suelen durar las alegrías en la casa del pobre, en este caso me refiero a nuestra ciudad de Jaén, que parece estar gafada, porque avanzamos un paso y retrocedemos tres, así transcurre la vida en esta capital de provincia andaluza donde no ganamos para sustos, hay expectativas que se tuercen de mala manera y condicionan en buena medida las expectativas de futuro, el porvenir de Jaén. Hoy me refiero en especial a una nueva anulación, por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), que queda pendiente de recurso pero que vuelve a tener muy mala pinta. Ahora el Ayuntamiento es de suponer que volverá a jugar sus cartas legales, pero hay que ir bajando a la arena y convencerse de que existen situaciones irremediables, y esta parece que lo es y que es mejor atajar soluciones de cirugía antes que dar vueltas como una noria. Entre otras cosas porque lo que hay es un problema de fondo, y es que el documento del planeamiento de la capital no cuenta con la Evaluación Ambiental Estratégica (EAE), que es obligatoria por una directiva europea de 2001 y su transposición en una ley estatal de 2006.  No tenemos PGOU, y gracias a que se ha conseguido en tiempo de prórroga sacar adelante proyectos como el Palacio de Deportes Olivo Arena y el centro comercial Jaén Plaza, que supongo que no se van a ver afectados a estas alturas. Otras iniciativas tendrán que pasar el trámite de las modificaciones puntuales o seguir en lista de espera. La ciudad está gafada, pero el Plan General lo está más, de hecho los impulsos para dotar a Jaén de sus normas urbanísticas se iniciaron hace trece años, en 2006, y ha habido varios intentos con gobiernos de todos los colores, pero por unas razones o por otras tenemos que hablar de fracaso, unas veces político, otras porque no ha cuajado el planteamiento y ahora por supuesto, por imperativo legal.

¿Contra quiénes cargamos las tintas tras esta clamorosa frustración?. A pesar de la refriega política que nos ha acompañado durante tantos años, contra el Ayuntamiento en este caso no cabe, hizo un Plan, mejor o peor, pero lo confeccionó, cumpliendo a rajatabla las normas impuestas desde la administración competente, que es la Junta de Andalucía, que se hizo de rogar pero lo aprobó. Es en el tejado de la Junta donde hay que asumir alguna responsabilidad al no haber contemplado, y ella cree justificadas sus razones, las nuevas normas europeas de impacto medioambiental, que son en este caso el obstáculo. La Junta anterior ya es historia y también la Consejería de Medio Ambiente que incluso ha dejado de existir. El tribunal andaluz podría interpretar de distintas maneras en este litigio urbanístico, pero es respetable, se comparta o no, que también defienda derechos de terceros, propietarios afectados y organizaciones como Ecologistas en Acción, buscando el amparo de la justicia. Y ahí es donde estamos en este momento procesal, sin PGOU, con un Plan que data de hace casi 23 años años y con un frenazo a proyectos de esta ciudad. Es de suponer que se trata de un contratiempo en primer lugar para el alcalde, Javier Márquez, autor intelectual, por llamarlo de alguna manera, de las normas de planeamiento que tras larguísimos trámites y polémicas parecía estar ya a salvo.

Parece inevitable que hay que ir pensando en un nuevo PGOU y a la vista de la ya cercana cita electoral lo lógico es que sea la próxima Corporación la que asuma esa responsabilidad. Debe ser durante el próximo mandato cuando aflore el nuevo documento y su contenido dependerá mucho de la correlación de fuerzas y de la composición del nuevo gobierno municipal, que es más que probable que conformen más de un partido. Es posible que el PGOU que prospere entonces sea el mismo u otro muy diferente. Ya se sabe que el que acaba de ser anulado recibió muchas críticas, incluso en grupos de la oposición, no era el PGOU de todos, pero es prácticamente imposible llegar al consenso en un modelo de ciudad en el que las opiniones son en algunos casos totalmente contrapuestas. También reclama presencia la participación ciudadana, pero es complicado, aunque sea deseable y legítimo, un Plan de consenso. Será el momento para ir debatiendo en ese modelo de ciudad que habrá que trasladar al nuevo PGOU qué se quiere hacer con proyectos como la estación intermodal, donde hay dos visiones bien diferentes. El alcalde que ha propuesto sacar la infraestructura a Vaciacostales y muchas voces, también de grupos políticos y colectivos sociales, que demandan que, con soterramiento incluido y todo lo que haga falta, se haga en la actual ubicación férrea en el centro de la ciudad.

En fin, que todo esto sí que tiene que ver y mucho con el Jaén del presente y del futuro, no dudamos de la legalidad de la decisión adoptada por el TSJA, pero el revés es impresionante y le toca a Jaén, cuando la gran cantidad de municipios a los que la Junta ha aprobado sus planes han usado los mismos criterios, solo que han tenido la suerte de que nadie los ha impugnado. En todo caso, en un momento, que ya hemos señalado estos días que está siendo de cierta reacción en positivo de aferrarse a algunas iniciativas que están saliendo airosas, lo peor es que cunda el desánimo, hay que asumir que hay que ir a un PGOU nuevo y tratar de sortear la gestión, entre tantas dificultades añadidas, con la mejor disposición posible y un sentido pragmático de la realidad, aprovechando al máximo las buenas noticias que están por llegar. Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible, y por ponerle al final un acento desenfadado, espero que nadie nos haya echado un mal de ojo.

EL PARQUE EMPRESARIAL “NUEVO JAÉN”

Es verdad lo que denuncia el PSOE local por medio de su concejal África Colomo sobre el abandono del Parque Empresarial “Nuevo Jaén”. La edil de la oposición socialista reprocha al alcalde, Javier Márquez, que no se ha sabido darle a esta zona su lugar como espacio de expansión y de servicios. No le voy a quitar la razón, porque la lleva, pero este mal llamado Parque Empresarial es la historia de un fracaso en el que el PSOE tiene que asumir su parte de culpa porque lo impulsó, pero los respectivos gobiernos municipales que ha habido desde aquel momento no han sabido, no han querido o no han podido darle vida. Se trata de una enorme superficie, un gran desierto en el que se instalaron algunas empresas a las que hay que agradecer que por lo menos han contribuido a justificar su 9mplantación, aunque la visión del conjunto es bastante deprimente, y más aún porque lo que hay ni siquiera se cuida debidamente para dar mejor imagen. Un monumento al despropósito y eso que hay una extensión grandísima que daba para múltiples proyectos. Qué pena que las refriegas políticas que siempre acompañaron en esta ciudad no hubieran permitido ubicar en este lugar tan estratégico el Parque Tecnológico, lo que hoy es Geolit, a pie de autovía, porque hubiera sido vital para el crecimiento y desarrollo de Jaén. Ahora lo que toca al respecto es que el gobierno municipal vea fórmulas para dar vida al Parque y la oposición que además de quejarse, que es parte de su cometido, también haga propuestas constructivas de qué haría para dar viabilidad a ese proyecto que, unos por otros, tenemos que convenir que no ha cuajado. 

ELOGIO DE UN GRAN PRESIDENTE VECINAL: FRANCISCO CÉSPEDES

Por último voy a dedicar unas palabras a un presidente de una asociación de vecinos que decide dejar su cargo. Se trata de Francisco Céspedes, que durante un buen número de años ha sido un providencial regidor de la asociación Loma del Royo y que acaba de dar el relevo a otra persona que llega con la máxima ilusión a este colectivo, María Arévalo Badía, elegida para el cargo en preceptiva asamblea. A ella le deseo toda la suerte del mundo, porque viene a sustituir a una persona que ha puesto el listón muy alto con una entrega total y desinteresada a los intereses del barrio. Para mí, sin desmerecer a las demás, porque en la ciudad hay muy buenas asociaciones y todas están cortadas por el mismo patrón, labor altruista, abnegación y no siempre se valora el papel que le corresponde hacer, ni siquiera en las administraciones, esta de Loma del Royo bajo la presidencia de Paco Céspedes, ha sido todo un ejemplo. Ha proyectado el barrio a toda la ciudad, en todo momento ha ofrecido, y esto lo sabe la opinión pública que lo ha visto reflejado así en los medios de comunicación, una imagen de seriedad y trabajo. Céspedes y una competente junta directiva que ha actuado como un equipo compacto, sin concesiones a la galería, ha creado servicios para los vecinos, Loma del Royo es pionera en multitud de actividades y acciones, la última el establecimiento de una biblioteca en la propia sede. Pero hay destacar asimismo que ha sido y es referente en la defensa de las esencias jienenses, en la cultura, en el arte, en la gastronomía, en el folclore, en las costumbres y tradiciones, en las fiestas, en la solidaridad…

Nada se ha escapado en la hoja de ruta de esta emblemática asociación que fue pionera también en el impulso para que la Catedral fuera declarada Patrimonio de la Humanidad, con una acción que resultó multitudinaria y que tuvo como escenario la Plaza de Santa María. Todo esto ha sido un plus, porque su actuación central no ha sido otra que la preocupación constante por la mejora de las condiciones de vida en el barrio y entre sus vecinos, y ha reivindicado ante todas las instancias posibles, empezando por el Ayuntamiento, no siempre con los mejores resultados, pero jamás se han rendido. Creo conocer bien la inquietud y el empeño de Francisco Céspedes durante estos años de su presidencia y seguirá apoyando desde su puesto como vocal en la nueva junta directiva. Pero como jienense, que estoy obligado por mi trabajo a tener una idea de conjunto sobre lo que se hace y se deja de hacer en esta ciudad, felicito muy cordialmente al hasta ahora presidente de la asociación Loma del Royo porque ha sido todo un señor para el movimiento vecinal y estoy convencido de que se ha ganado de por vida el aprecio y el reconocimiento de un barrio que por muchas razones no me es indiferente. 

FOTO: Una vista panorámica de la ciudad.

Dejar un comentario