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Aunque la fiesta de Carnaval ya va de recogida, no me resisto a hacer esta incursión con el pretexto, que solo vuela en mi imaginación hasta el momento final de este comentario, de crear un partido para la defensa del carnaval de Jaén, y yo me erigiera, insisto, por minutos, en su hipotético líder. Lean y disculpen la licencia de esta especie de pregoncillo final:

“Compañeras y compañeros. Como responsable político del Partido en Defensa de los Carnavales tengo el inmenso honor de abrir la doble campaña electoral en la ciudad de Jaén. Saludo a todo el pueblo. Saludo al alcalde, buena gente, apeando tratamiento el compañero Javier Márquez, alias “el Cuqui”, y a las demás compañeras y compañeros en el Ayuntamiento, Reyes Chamorro, Manuel Fernández, María Dolores Nieto, Iván Martínez, Víctor Santiago, Salud Anguita… con respeto a sus personas, incluso a sus ideas, dicho sea sin la menor acritud, porque hay discrepancias esenciales, lo digo con sentimiento y con pena, porque los políticos municipales son simpáticos y hasta me atrevería a decir que tienen talento, pero cuando oigo sus discursos en los plenos me parecen anárquicos y disolventes, además de aburridos, y no lo digo porque nuestras ideas vayan por otros derroteros, porque nosotros, nuestro partido, es un partido que se considera libre e independiente, recuperando al célebre José de Acuña.

Porque nos sentimos jienenses de pura cepa, siempre pensando en Jaén, en defensa permanente de la alegría de la calle, de los disfraces bien hechos, del humor sano y divertido, de las chirigotas capaces de encender la sonrisa. Si no nos votáis, lo sentiremos, abandonaremos nuestro empeño, y Jaén puede convertirse en un cementerio, con gentes aburridas, antipáticas, en un ambiente enrarecido y serio, impropio de ciudades modernas y alegres.

Somos los herederos legítimos del Condestable don Miguel Lucas de Iranzo, que si viviera sería, sin duda, el principal líder de nuestra formación. Porque ese sí que era un dirigente, nadie mejor que él entendió de diversiones, de jolgorios, de orgías, de placeres, de comilonas, de festines, de representaciones como las que tratamos de impulsar.

Jaén está de moda, y tenemos la enorme oportunidad de trasladar al mundo entero que en esta ciudad de tantas carencias es posible celebrar los mejores carnavales, con las más agudas críticas políticas, sociales o sexuales. Supongo que han tomado buena nota, los protagonistas del Wold Padel Tour 2019 que vuelve a la Plaza de Santa María precisamente en los últimos días de la campaña electoral, se aprovechan bien de la situación, toman ventaja. Así está el alcalde de contento. Pero vienen fuertes PSOE, Ciudadanos, Vox y la izquierda que no sabemos de qué se quiere disfrazar en esta ocasión. Parece incluso que los socialistas, a la vista del panorama, están dispuestos a rezar todo lo que sepan, de hecho Julio Millán y su equipo han visitado al obispo, supongo que ha sido este el motivo, solicitar la bendición o rogativas para la complicada aventura. Todavía recuerdo que en la última campaña andaluza, aunque nadie lo hizo público entonces, también visitó al obispo el señor Moreno Bonilla, pidiendo auxilio, monseñor Amadeo Rodríguez fue cortés, pero ahí se quedó, bien es cierto que el líder del PP andaluz se vio tocado por la providencia, no sé si divina. Por su parte el señor Francisco Reyes se ve con fuerzas para seguir liderando su virreinato, la herencia recibida. En el PP, el todavía aspirante a lo que sea, Miguel Contreras, por lo pronto ha sido designado responsable de las campañas, pero no un jefe cualquiera, tiene rango de director general, aquí las cosas, y más en carnaval, hay que hacerlas a lo grande. Falta saber si Ciudadanos piensa proclamar a María Cantos antes de las elecciones, más que nada para que le dé tiempo a hacer campaña y se busque el disfraz y la máscara adecuada, y si Salud Anguita, más de Vox que Abascal, quién se lo iba a decir, deshoja al fin la margarita y decide seguir en Jaén o tratar de buscar acomodo para Madrid; a ver, ¿dónde hay más futuro político?, ¿dónde pagan más? Y nos interesa saber de qué se disfrazan en realidad en estos días y siempre políticos de la tierra, los que hacen y los que no hacen, incluido el señor Cañamero, que lleva unos años disfrazado con sus pintorescas camisetas, aunque es difícil comprarle su mercancía, mejor su antigualla.

Compañeras y compañeros, bien lo sabe Dios, no somos del partido socialista del señor Pedro Sánchez, que quería Moncloa y poder a toda costa,  ni de Pablo Casado, que acaba de resucitar para el PP a la derecha derecha de toda la vida, pero tampoco del partido Ciudadanos, de Albert Rivera, que va de un lado a otro buscando un espacio en el que le desdibujan tanto PP como el VOX de Santiago Abascal, extrema derecha en estado puro; tampoco somos del Podemos, de Pablo Iglesias, ni de su socio Alberto Garzón, de IU. En cambio somos el partido de la imaginación, pretendemos hacer de Jaén un carnaval permanente, un emblema de la transgresión, porque queremos que la calle bulla, y pretendemos hablar y que se hable de lo nuestro. No rechazaremos entrar en el debate, si falta hiciere, de si Sánchez, Casado, Rivera, Iglesias, o en el de Moreno Bonilla, Marín, Susana Díaz, Teresa Rodríguez o Maíllo, porque nos interesa lo que ocurra fuera de los límites provinciales y por tanto ese complicado gobierno de Andalucía que ahora tiene la oportunidad de pagar las deudas con esta capital, mientras nosotros llevamos años con una sola obsesión, Jaén y sus fiestas, Jaén y su alegría; pero, en realidad nos va mucho más a nuestro interés en saber para qué quieren sus actas de diputados los que aceptan entrar en las listas y luego dejan de interesarse por Jaén. Y de qué se disfrazan en realidad estos días y siempre políticos que no hacen nada por su tierra.

En el Partido Pro Defensa del Carnaval hablamos mejor del Jaén de los 50.000 parados poco más o menos y la cosa va para arriba; del Jaén de las bolsas de pobreza y marginación que alguien debe atajar, incluso del Jaén a veces tomado por picaros y tunantes que siempre pululan al lado de la política y de los que mandan o tienen poder. Estoy seguro de que si preguntara a muchos de los lectores a quién van a votar, seguramente contestarían que a los de siempre. Pero no porque favorezcan a la ciudad, ni porque se acuerden de nosotros, simplemente porque el voto a veces, compañeras y compañeros, se convierte en un vicio.

Estamos expectantes para ver qué hacen los compañeros del gobierno andaluz que nos han hecho tantas promesas, veremos las que se pueden concretar. Carnavales de Jaén y elecciones son una gran coincidencia. Por algo será. Un personaje jaenero, más conocido que el inolvidable Octavio Ortega Jurado, más conocido por “Piturda”, se ha probado estos días su disfraz, se ha mirado al espejo y se ha reconocido. También a un burro, con mentalidad de concejal caciquil, le han puesto unas gafas, con cristales verdes, y come tanto desde entonces que todo le parece hierba. Todo para el burro hasta que alguien acierte a esconderle las gafas.

Vengo también a deciros, compañeras y compañeros de Jaén, que no ha llovido mucho, y que no se ha desbordado el Guadalbullón, pero siguen atrancadas las tragonas, y ya los mediocres pueden echarle a la sequía la culpa de todos los males, incluso de su ineptitud. Las tragonas están hartas de tragar y tragar y ahí tienen tarea el alcalde y todos sus concejales. ¡Hay que ver lo bien que están hechas las calles para cuando llueve! Menos mal que la gente sabe nadar y guardar la ropa, porque aquí, si te duermes, la corriente te lleva, y si te descuidas te puede devorar la tragona.

La verdad, querido pueblo de Jaén, es que con tantos impuestos, con tantas tragonas, verbigracia Matinsreg, todas las calles de Jaén pueden llamarse como una, Reventón, o como otra, Salsipuedes. Estoy seguro que el alcalde y sus concejales, en un gesto de generosidad, porque ellos son así de espléndidos, habrán previsto no sólo no subirse los sueldos, sino bajarlos, y aprovechar esos recursos para desatrancar las tragonas que tanto afean o molestan en Jaén.

Estamos en este Jaén de las cuestas y del aceite. Las cuestas que son más pendientes para los que bajan y más dramáticas para los que suben. El aceite más grato para el que lo vende o lo especula y más difícil para el que lo compra y a veces no puede comprarlo. Que se apliquen el cuento los políticos ahora en edad de merecer, los que bajan en las encuestas y los que suben. Pero tengamos la fiesta en paz, las elecciones como Dios manda, y el aceite a su precio.

Nos duele Jaén, compañeras y compañeros. Más no son buenos tiempos para la lírica, ni para la política, ni la nacional, tan convulsa, y no hablemos del mundo mundial, en plena efervescencia. Nosotros preferimos estar con nuestras comparsas, murgas y chirigotas, con nuestras agrupaciones carnavalescas, buscando nuestras señas de identidad, nuestros problemas. ¿Qué me dicen del vergonzoso  tranvía que sigue en sus cocheras desde hace casi ocho años y que ahora pinta mejor, o eso dicen, gracias a la nueva lealtad institucional impuesta desde Sevilla, y todo hace indicar que ya sí toca, aunque hay que esperar un tiempo para verlo rodar, esto no es cosa de hoy para mañana, y a fin de cuentas no hay que fiarse del todo, porque en campaña electoral nos venden lo que quieran, luego ya saben la teoría de un consejero de la Junta, en campaña se dice de todo, pero no hay que creerse casi nada. También nos han venido con el compromiso de quitar de una vez por todas las triples camas en el Hospital, ¿pero no lo habían prometido los anteriores? Dado nuestro escepticismo, plenamente justificado, no anuncien, simplemente hagan…Podríamos seguir relacionando temas recurrentes, el Museo Íbero que espera, la Plaza del Deán Mazas, que gusta solo a algunos concejales del Ayuntamiento y supongo que al alcalde, la peatonalización que llegó sí o sí y ahí está, saliendo a flote a trancas y barrancas; se vuelve a hablar de la Ciudad Sanitaria, aunque ahora moderan el lenguaje, hay que estudiar el déficit sanitario por provincias; tenemos el PGOU suspendido; una ITI y un EDUSI que se hacen de rogar, un Patrimonio de la Humanidad tocado por la desidia; un Jaén Plaza que ya vemos crecer y que hace temblar de miedo al pequeño comercio establecido…Buenos y malas noticias, porque ¿quién no se va a alegrar de que esta capital del Santo Reino vaya como una moto en turismo, en parte gracias al impulso municipal que se le ha dado en los últimos años, con más imaginación que medios? El disfraz no tiene que impedirnos estos días ver las dos realidades de Jaén, sus carencias, pero también sus grandes fortalezas, está en el momento justo para volar, espero y deseo que alto, muy alto…esto no depende solo de las administraciones, también tenemos mucho que ver los jienenses…

Carnavales y elecciones en Jaén. ¡Quién no fuera como el Lagarto de la Magdalena para darse una vuelta y divertir al personal, eligiendo los antiguos barrios! Porque, esta es también la realidad a la que tenemos que hacer frente de nuestras tradiciones, este lagarto está viejo el pobre y ya parece como que no tiene fuerzas. ¿He dicho La Magdalena? Un barrio emblemático donde los haya, olvidado donde los haya, donde la gente procura poner al mal tiempo buena cara y donde la vida se hace refrán. ¿Recuerdan aquel tan antiguo de “El cura de La Magdalena, si bien come, mejor cena”…Pero, pueblo de Jaén, como dijo alguien antes que yo o nos votáis o volveréis a las cavernas, he dicho bien, a las cavernas, no a las tabernas.

Mi pregunta, como responsable político del Partido Pro Defensa del Carnaval, es la siguiente: ¿A quién molesta el Carnaval? ¿de quién son enemigas las carnestolendas más o menos impertinentes y atrevidas? ¿de los aburridos de siempre, de los que sólo se divierten con la monotonía, de los que no saben sacar lo bueno de cada fiesta, a los que quieren que la Cuaresma prolongue sus efectos durante los 365 días del año? A esos sospecho que les molesta porque supone inundar las calles con su explosión de belleza, como hemos visto en la diversión de centenares de jienenses en la Plaza del Deán Mazas, porque produce un sereno desahogo, porque nos hace sencillamente más imaginativos, más simpáticos, nos hace insisto más despiertos y frívolos, más iguales, más agudos, más amigos de la sátira, más dados al desacato, porque es una guerra abierta sobre todo al aburrimiento. Lo hemos visto el fin de semana, en el que la ciudad ha sido solo Carnaval, porque medio Jaén se ha cogido el puente. Luego nos quejamos, pero tendríamos que aprender de nuestros pueblos que honran a tope la fiesta de Andalucía mientras en la capital se celebra un acto oficial y a su término todo el mundo en desbandada. Aquí todo lo fiamos a San Antón, el resto del año los salvapatrias locales ya no se acuerdan de que hay que darle cuerda continuamente al reloj de la ciudad.

Desde luego a quien no molesta el Carnaval es a las máscaras, a las parodias que salen a la calle en un espectáculo detrás de cuyos disfraces se encierran tantas y tan variadas sensaciones, los que somos o lo que apetecemos ser. El Ayuntamiento que tiene una actitud con el Carnaval de sí pero no, no pero sí, a la postre sabe lo que conviene, ningún ayuntamiento puede contra la voluntad de un pueblo, pero hoy me he acordado de cuando algunos titulares de la Alcaldía no han tenido miedo y se han colocado su disfraz, ahí, los primeros, dando ejemplo, como Alfonso Sánchez Herrera, don Alfonso… De modo que a depositar vuestro voto al Partido en Defensa del Carnaval. Fuera serios; a ser excéntricos, a hacerle ya un guiño a la primavera que formalmente estamos disfrutando, y a divertirse que el carnaval se acaba hasta el año que viene y solo nos queda cantarle el pobre de mí…”

(Un resumen ha sido emitido hoy en la espacio La Colmena, de Radio Jaén)

 

Foto: El gentío disfrutando del carnaval en la tarde-noche del domingo, en la Plaza del Deán Mazas. (Carnaval de Jaén).

 

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