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Por ANTONIO GARRIDO / Obras son amores y estamos necesitados de muchas, y además que cada palo aguante su vela. La Diputación Provincial, organismo con capacidad de gestión y que está acostumbrado a cumplir con sus compromisos, ha promovido, como se sabe, las espléndidas obras ya terminadas de la restauración del Real Convento de Santa Catalina Mártir, llamémosle por su verdadero nombre, eso sí, integrado en un conjunto que lleva la denominación de Santo Domingo y en el que hoy se integra el Archivo Histórico Provincial. El ‘todo Jaén’ que acudió en la noche del martes al acto inaugural de la exquisita actuación, salió plenamente complacido por el resultado del trabajo realizado que devuelve al monumento todo su esplendor, que constituye una auténtica joya, otro valor patrimonial para el casco histórico, que se suma a los que están próximos, tanto los Baños Árabes como el antiguo Hospital de San Juan de Dios, por cierto en todos los casos restaurados con el impulso y los fondos de la Diputación Provincial, a la que hay que agradecerle la atención que desde siempre, en la democracia pero también antes de su llegada, ha dispensado a la riqueza patrimonial de esta ciudad, si bien es cierto que a partir de 1979 llegaron los principales logros, fue cuando los Baños Árabes obtuvo el Premio Europa Nostra y el San Juan de Dios se convirtió en un centro cultural de referencia.

Por lo que toca al Real Convento de Santa Catalina Mártir, que se acaba de recuperar y que queda incorporado al acervo monumental y a la oferta cultural y turística de la ciudad, tenemos que felicitarnos los jienenses porque se trata de un edificio histórico que ha pasado por numerosas vicisitudes pero que desde el año 1972 se encontraba cerrado a cal y canto, lamentable desde luego en un emblema representativo de las tres culturas. El reto lo asumió el anterior presidente de la Diputación, Paco Reyes, ese mismo que cada vez que se impuso una meta nunca dejó de conseguirla y hay ejemplos como el Olivo Arena, y no solo ese. Se necesitaban tres millones de euros y se consiguieron gracias a los fondos Next Generation, aunque eso significaba colocar el éxito en el haber del Gobierno de España, por esta razón estuvo en la noche del martes en los actos el Delegado del Gobierno de España en Andalucía.

Es una costumbre que en general las administraciones se arrogan para sí los honores cuando en la mayoría de los casos al hacerse inversiones en Jaén son por obra y gracia de los fondos europeos, el cajón de sastre, en especial los Next Generation, que no han llegado en la medida en que se esperaba y nos vendieron en su día con tanto optimismo, pero con todo hay que reconocer que el dinero que viene de Europa y del que el Gobierno y la Junta, como el resto de las administraciones no son más que meros intermediarios, nos han sacado en algunos casos las castañas del fuego. Supone un respiro para atender mejor las necesidades generales, y ya me dirán si no era necesario este rescate de un tesoro del casco histórico, que ya sabemos lo abandonado que ha estado y sigue estando, aunque de un tiempo a esta parte da la impresión de que al menos se van marcando objetivos y hay propuestas sobre la mesa. Paco Reyes se vio obligado a buscar la alternativa y la logró. La noche del martes estaba en el acto, en realidad a él se debe el interés casi desde el primer día que llegó a la Diputación para emprender este proyecto, de manera que ha costado pero hoy es una realidad, y por tanto esta medalla es suya aunque las circunstancias políticas le impidan colgársela y el honor, cien días después de su marcha, le haya correspondido a su sucesor.

Quiero recordar al respecto, porque es importante rescatar la memoria, que hace diez años, algo ha llovido, la entonces presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, adoptó el compromiso en visita personal, alentada sin duda por Reyes, para que este hermoso edificio abriera sus puertas con objeto de ser un elemento dinamizador más de esta zona de Jaén, pues bien, los siguientes años pasaron en blanco, eso sí, con la novedad de que en mayo de 2017 visitaron la iglesia el presidente de la Diputación, el citado Paco Reyes y el entonces consejero de Fomento, Felipe López, anunciándose una inversión en el inmueble de 1,5 millones euros con cargo al 1% cultural. Fue entonces cuando se informó de que estaba solicitado un estudio diagnóstico y patológico para evaluar la situación real del monumento emblemático del Renacimiento del Sur, así se le llamaba para la ocasión, y se dijo entonces por el mismo consejero que se establecería la hoja de ruta para una intervención que el político pretendía que fuera “cuidada y de la máxima calidad arquitectónica”. Dijo más, sin querer entrar en fechas, se iba a actuar “con toda velocidad” y despejó cualquier duda económica“, porque, según sus palabras, “la parte financiera está recogida dentro de los recursos que en el horizonte 2020 tenemos previsto para la conservación del patrimonio”. El siguiente paso, transcurridos dos años desde el anterior compromiso, fue la firma de un convenio entre la Junta y Diputación, con los mismos actores, al 80 y 20 por 100, pero llegó el siguiente gobierno, de otro color político, y vuelta a empezar. El anterior gobierno no había sido eficiente, es obvio, y el nuevo gobierno de la Junta simplemente fue indiferente. De la alegría inicial pasamos, como tantas veces, a la decepción, en tantos años no se supo o no se quiso hacer, y ha habido que esperar a la oportunidad, los Next Generation han salvado al Real Convento de Santa Catalina Mártir. Los Fondos Europeos y, justo es decirlo, la tenacidad y el empeño de Paco Reyes, en este logro hay que hacerle justicia por su persistencia.

Como jienense, y además enamorado de esta ciudad que tantas fortalezas tiene, aunque algunas debería cuidarlas más y mejor, me alegra enormemente que este espléndido edificio del Real Convento de Santa Catalina Mártir acabe de sumarse al catálogo monumental de Jaén. Creo que aunque haya aspectos que mejorar estamos en un buen momento para el patrimonio porque existe una mayor sensibilidad, pero no solo en los responsables públicos, la hay sobre todo en la ciudadanía, como se percibe en las visitas guiadas, en acontecimientos singulares como la Noche Jahenciana o cuantas actividades se organizan para dar a conocer nuestra riqueza monumental. Tenemos asignaturas pendientes, Marroquíes Bajos, San Miguel…Lo primero de todo es creer en nuestro patrimonio y en la necesidad de preservarlo, el siguiente paso es actuar. Es un buen día para darnos todos la enhorabuena.

Foto: Autoridades en la inauguración de las obras de restauración del monumento, previa a la entrega de los Premios «Jaén, Paraíso Interior», que tuvieron lugar en este escenario.

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