Por ANTONIO GARRIDO / Había decidido pasar de aguarles la fiesta aludiendo al panorama nacional, pero no me resisto, aunque sea muy breve. Es obvio que el patio está feo, aunque no por ello observarán que nadie se mueva de su posición, vivimos en un tiempo de sobresaltos, pendientes de los juzgados, de la UCO, de las joyas, así como de algunas sorpresas, entre ellas las propias declaraciones de Zapatero en la televisión estatal, convertida en una versión del Ministerio Fiscal, es decir, un medio público para la defensa de un caso, de una trama, lo que sea, desde luego cualquier cosa menos ejemplar. Cuesta trabajo seguir el hilo de los acontecimientos y no sentir un poco de vergüenza ajena del espectáculo nacional que hay montado, y no me refiero solo a los implicados, también al conjunto de la sociedad por la forma en la que juzga, quita y da razones, mientras el presidente del gobierno y líder del PSOE da la sensación de que esto no va con él ni con lo que él representa, en cambio sí se reconoce en el refrán “es de bien nacido ser agradecido”, que se lo pregunten a su vicepresidenta Yolanda Díaz, a cambio de su lealtad en tan delicados momentos. La mayor parte de la sociedad española lo que quiere es que acabe cuanto antes esta pesadilla, que ha creado una crisis importante en la democracia española, y no verlo, como muchos tratan de ignorar, es aceptar la ceguera voluntaria, como diría Saramago, ciegos que, viendo, no ven.
Desde un balcón al Mediterráneo tampoco es posible abstraerse de la tierra que de verdad nos duele, y a la que, según el color del cristal con que se mire en cada momento, se puede adivinar un Jaén a color, por noticias que abrigan cierta esperanza, y otras, para qué negarlo, en blanco y negro, porque al representar por lo general más de lo mismo, no hacen presagiar que tanta palabrería en boca de los responsables públicos merezca ser recibida con crédito, pasan los años, pasan los veranos, y, sí, en este 2026 todavía la plana mayor de todas las administraciones se mantienen en sus puestos, pero tal circunstancia en parte es consecuencia de las recientes elecciones autonómicas y no puede haber descanso hasta que todo el organigrama esté dispuesto y tras la canícula la Junta pueda estar en marcha y a pleno rendimiento para preparar el presupuesto de 2027, que será la primera carta de presentación oficial del nuevo ejecutivo que preside Juanma Moreno, y por lo que respecta a la provincia lo que está en juego es ponerse a la cola para valorar si después de casi ocho años de cambio en la Junta es posible que llegue ya la anunciada hora de Jaén, tantas veces comprometida como incumplida.
No le arriendo las ganancias a Moreno Bonilla en su relación con VOX, porque ya han surgido las primeras advertencias del grupo que lidera Manuel Gavira, aunque el presidente, con más fe que Antoñete, sigue insistiendo que hay dos partidos pero un solo gobierno y que no se va a mover ni un milímetro del Estatuto de Autonomía de Andalucía y de la Constitución Española. El tiempo dirá. A la espera de que sigan saliendo nombramientos, la designación de Erik Domínguez como Delegado del Gobierno de la Junta en Jaén, posesionado esta mañana junto al resto de elegidos, no ha hecho sino confirmar lo que en los últimos días ya era un secreto a voces. Es un importante cambio de tarea, porque ahora el presidente provincial del partido tiene que pasar a la gestión y no a la representación. Evidentemente no es lo mismo ser parlamentario andaluz que dirigir el trabajo de la Junta en la provincia de Jaén, para cuya Por supuesto es conocedor de los asuntos del territorio, porque desde la cúpula del partido ha sido una tarea obligada, pero ahora se trata de demostrar que tiene cintura política para llevar a cabo su misión, agradar a quien le ha nombrado, pero sobre todo ser leal con la provincia. No creo que haya muchos cambios en las delegaciones provinciales, solo las obligadas por el pacto y por el trasvase hacia el Parlamento.
En cuanto a la designación de Isabel Azañón como candidata a la Alcaldía de Jaén, pasados unos días, más que el hecho en sí, hay que fijarse en las reacciones suscitadas en la familia de los populares, en la que se reconoce expresamente el apoyo masivo a esta militante, y ahora quedan al descubierto las heridas aún no cicatrizadas en el partido por decisiones anteriores que fueron aceptadas disciplinadamente, pero parece que no compartidas. Isabel Azañón parece que va a seguir ocupando su cargo de secretaria del Consejo Social de la UJA, donde viene realizando una buena labor, aunque hay duda razonable respecto a la idoneidad de hacer compatibles esas dos funciones: política pura y dura y social-institucional.
Cuando se habla con personas más o menos representativas del Partido Popular es normal que salga a colación el nombre de Agustín González. La designación de Isabel Azañón, y prescindir de él, aunque era un pronóstico cantado, pone a Moreno Bonilla en la tesitura de reconocer implícitamente el hecho de la moción de censura entre PSOE y PP, y da por amortizado al exalcalde, porque de lo contrario tal vez lo suyo era hacer una firme apuesta por él, no que va a quedar para la historia como el primer edil que menos tiempo ha permanecido en el cargo en los 47 años de democracia municipal. Es normal que le llamen “Agustín el breve” y no será por falta de adhesión al jefe, o a lo mejor esa ha sido la causa, el exceso. En fin, me cuesta trabajo pensar que tanto González Romo como Mónica Moreno queden fuera, aunque sea de los premios de consolación. Pero tan queridos como parecían, los PP pata negra, de toda la vida, están haciendo valer sus méritos, y a estas alturas, salvo los más leales, ya no guardan ni la compostura. Esta es la crudeza de la política, que bajas con la misma facilidad que subes, que a la hora de la verdad nadie agradece los servicios prestados. Ojo, esto ocurre en todas las familias políticas.
Volviendo a la Junta, las protestas en sanidad no entienden de nuevo gobierno. Durante la campaña nos han vendido pura poesía, pero a la hora de la verdad la política se hace en prosa, y ya volvemos a lamentarnos de la tan recurrente lista de espera, especialmente en especialidades, que resulta clamoroso. A cambio, para que se vea la fuerza que puede tener la sociedad civil organizada, ya ha salido a licitación el proyecto para el nuevo centro de salud de Cazorla., y el consejero Antonio Sanz, las cosas como son, cumple su palabra. Conquista de todo un pueblo. Enhorabuena.
Como ya señalé en su momento, tras la designación del nuevo Consejo de Gobierno de la Junta, el nombramiento de Jorge Paradela como nuevo titular de Universidades, cartera que agrega a sus anteriores competencias de Industria, Energía e Innovación, ha sido una magnífica noticia, por lo menos en principio, porque o este gestor arregla de una vez por todas el grave problema financiero del sistema público andaluz de universidades, o no lo hará nadie. Si Paradela fracasa, apaga y vámonos. Este profesional que llegó al gobierno andaluz con el sello de independiente, y mientras no se demuestre lo contrario, lo considero capaz de resolver una situación que se ha enquistado y que a día de hoy presenta un déficit muy considerable y que es sumamente urgente atajar antes de que el sistema entre en UVI. La UJA es una de las universidades afectadas, y viene padeciendo la desatención desde el año 2020, que algo ha llovido. Solo se trata en realidad de proceder al cumplimiento de un Modelo de Financiación que fue firmado por las partes y que la Junta no ha asumido a la hora de la verdad, entrando en aplazamientos, negándose a aceptar lo que estaba pactado, pero, eso sí, emitiendo discursos a la defensiva culpando a las universidades, entre ellas la UJA, de lo que era simple y llanamente un abandono de las obligaciones y responsabilidades de la Consejería para la enseñanza universitaria pública.
Por desgracia en Jaén hemos sumado motivos para reprochar de qué manera la Junta ha sido capaz durante tantos años de no asumir su dejación. A estas alturas no es posible otra opción que la de cumplir. La reunión del propio consejero Paradela con el presidente de la asociación de rectores de universidades públicas, Francisco Oliva, abre un camino de esperanza para adoptar, como ha señalado el consejero, decisiones de calado y duraderas. Ahora barro para casa para alegrarme, como cualquier otro jienense, de que los alumnos con mejores notas en las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) se queden en la UJA. Seguimos fabricando talento, y hay quien ni siquiera lo entiende.
En el ámbito municipal da la impresión de que, en parte por una cuestión de suerte y de otro lado por la necesidad de meter la directa porque el calendario no perdona, se está produciendo una sucesión de noticias ciudadanas que al menos provocan aliento, como el anuncio del parking de La Alameda para 461 plazas, la activación de las licencias de obras, un asunto que en años ha padecido retrasos injustificados que han sido el peor aliado para que la ciudad siga creciendo, a lo hay que añadir la casi milagrosa disposición de 19 millones, liberados del presupuesto, para obras consideradas básicas, que para el PP, que para eso hace oposición y tiene que justificarse, se trata de una estrategia para “aferrarse a la Alcaldía”, en referencia a Julio Millán. Hay que reconocer que en este momento final de la gestión al gobierno de PSOE y Jaén Merece Más se le está presentando la virgen, aunque hay asuntos que directa o indirectamente tiene pinta que influirán, por ejemplo del tranvía, que acaba de conocer un nuevo parón, el cuento de nunca acabar.
Por cierto, aunque esto no es solamente responsabilidad municipal, hay que advertir de un aumento de la inseguridad ciudadana. El poder jamás lo va a reconocer, lleva décadas haciendo ver que vivimos en un paraíso, la ciudad con más seguridad del mundo, ni el poder ni los que lo apoyan. Es cierto que podríamos estar peor, que cualquier situación puede agravarse, pero no hay más que echar un vistazo a las noticias de cada día como para sentir que hay que mejorar los medios, no podemos esperar que los hechos sucedan, en la medida de lo posible hay que atajarlos. Lo ocurrido hace unas fechas en el Centro de Salud del Bulevar es lo bastante importante para tomarlo en consideración y abandonar el discurso triunfalista de que Jaén es jauja.
El que sigue poniéndose las pilas, sin pausa desde que tomó posesión de su cargo, es el presidente de la Diputación, Juan Latorre. Con él al frente se acaban de renovar los objetivos de la Fundación Estrategias para el desarrollo económico y social de la provincia de Jaén, que ahora se pone como meta el año 2030. No confundir con la Agenda 2030, aunque se dan la mano, el anterior presidente, Paco Reyes, exhibía orgulloso el pin de solapa de kis Ibjetivos de Desarrollo Sostenible. Antes lo fueron el 2020 y después 2026. Las ideas nacidas en su seno corren maratones, en tanto que las realidades trasladadas a proyectos inversores corren carreras cortas. Una cosa es la ambición y otra los resultados. En la Fundación Estrategias y en los Planes Estratégicos hay mucha gente capaz, y tener al día las expectativas de crecimiento y desarrollo es positivo y además hemos sido pioneros, no hay que olvidarlo, pero si las administraciones no dedican a la provincia las inversiones necesarias al final, a pesar de tan buenas palabras, hay frustración.
Buen propósito el de abogar por el consenso, y como dice Latorre, seguir confiando en “una herramienta imprescindible para construir el futuro de esta provincia desde el diálogo, el consenso y la participación activa”. El mensaje está muy bien, pero la fe sin obras es fe muerta, el consenso sin millones es poca cosa. Más contundente hemos visto al rector y vicepresidente de la Fundación, Nicolás Ruiz, que a las frases protocolarias, en relación con las opotunidades actuales, le ha añadido dos palabras que dicen mucho: “sin demora”. Y, por supuesto, hay que dejarse de fantasear, el presidente de la Diputación que además es el secretario general del PSOE, incluye en el Jaén del 2030 los grandes logros en materia ferroviaria, la gran autopista que nos afecta cara a mejorar la conexión de Jaén con Andalucía y con Madrid. Largo me lo fiais. Además de las obras faraónicas, que también, a veces se olvida que empezamos por pedir lo imprescindible, o simplemente, al no conseguirlo, los políticos muestran un nivel de aceptación, de sumisión o de frustración, nada que nos sea desconocido a estas alturas.
No obstante lejos de mi voluntad actuar de cenizo, lo que sí pienso es que hay que actuar con prontitud y con los planteamientos claros. Deseo el mejor futuro a la Fundación Estrategias, en la que están representadas las diferentes administraciones, Universidad, y agentes sociales, etc., pero hay una cuestión que no puede pasar inadvertida. Los dos principales partidos políticos, PP y PSOE, PSOE y PP, han decidido mantener en la provincia dos mandos únicos, igual fórmula, casualidad o no, de manera que en el PP su presidente provincial, Erik Domínguez, que no se barrunta que vaya a dejar este cargo, es también el delegado del Gobierno de la Junta, y en el PSOE el secretario provincial, Juan Latorre, es el titular de la Diputación. ¿A quién quieres más, a mamá o a papá, a la provincia o al partido? Puede parecer muy simple la pregunta, pero de la respuesta depende en gran medida el futuro inmediato de esta provincia.
Para terminar, mi admiración al trabajo de la Guardia Civil, y total solidaridad con el pueblo de Alcaudete, que acaba de vivir un triste suceso, la muerte violenta de una vecina, Araceli, con cuya familia se ha volcado todo su vecindario. La Benemérita ha estado allí, ojo, nada menos que casi 1409 agentes, incluso tres de ellos han sido agredidos por el presunto autor del crimen. En las redes sociales encontré un hermoso texto de la alcaldesa Yolanda Caballero, describiendo el dolor de Alcaudete. En ese post sumé mi repulsa al tiempo que hacía mías las palabras de la regidora porque, en efecto, era una oportunidad de excepción para rendir tributo a esas mujeres maravillosas, a las que la propia Araceli ha representado, que en épocas muy difíciles trabajaron y lucharon duro y a las que debemos nuestra propia vida. Hay ocasiones en las que las palabras también surten un efecto medicinal.
Foto: Erik Domínguez, que hoy ha tomado posesión del cargo de Delegado del Gobierno de la Junta en Jaén, y Juan Latorre, que ha presidido la activación de la Fundación Estrategias, que ahora dirige sus objetivos al horizonte 2030.


