Por ANTONIO GARRIDO / “Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos” (Romanos, 11:33). Ya es oficial, Juanma Moreno ha decidido que Isabel Azañón será la persona, una mujer como se daba por seguro, para encabezar la lista por el Partido Popular de cara a las próximas elecciones municipales en el Ayuntamiento de Jaén. Esta vez no va a ocurrir como en la cita de 2023, que se hizo de rogar y la decisión llegó in extremis, y Agustín González se fue paseando de un lado para otro exhibiendo su candidatura oficiosa, y hubo de buscar ayuda en la mascota Bruce y un libro para hacerse propaganda.
Esta vez el aparato andaluz, por lo que me cuentan, ha dado la orden de que se respete la voluntad de los militantes a través de una encuesta en la que ha barrido Isabel Azañón, que todo hacía indicar que había pasado página de su experiencia municipal, pero los votos han hablado, y quiero pensar que más que a la política, que para un puesto de tanta responsabilidad es arriesgado hacer pronósticos, la familia de los populares ha valorado su talante personal. Jaén es la excepción que confirma la regla, porque en las demás capitales andaluzas repetirán los respectivos alcaldes y alcaldesas, incluido el octogenario regidor de Málaga, Francisco de la Torre, que de no existir contratiempos, sumará tres décadas al frente de la capitalidad de la Costa del Sol, y bien que se nota cuando un equipo de gobierno se mantiene en el tiempo y no existe freno al modelo de ciudad propuesto.
En realidad lo que han hecho los populares son una especie de primarias, con la novedad de que frente a una batería de nombres propuestos, en algunos casos sin ton ni son, pero como cebo a la militancia, se ha incorporado el nombre, que a alguien se le ha debido ocurrir porque ella no estaba en el escaparate, de Isabel Azañón, que me consta por personas cercanas que le han roto todos sus esquemas porque se encuentra muy bien donde está, en la secretaría del Consejo Social de la UJA y, aunque a nadie le amargue un dulce, su propia experiencia debe dictarle que por una parte es un privilegio el que le conceden, como persona más votada entre la lista de nombres, pero desde otro punto de vista es un marrón, entiéndase correctamente, porque por encima de todo es un gran honor ser alcalde o alcaldesa del pueblo en el que se ha nacido o se vive. Creo que desde su posición de militante ya de entrada se encuentra dispuesta a asumir esta responsabilidad. El sábado, en Santiago de Compostela, el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, presentará a los candidatos y candidatas de todas las capitales españolas. En resumidas cuentas que a la familia de los populares se le presenta un fin de semana intenso, y toman posiciones de cara a los comicios municipales que van a ser en su momento, si no se producen novedades antes, un ensayo en toda regla para la batalla nacional.
Al final parece que se trataba de escoger entre la hasta ahora consejera de Medio Ambiente, Lina García o la propia Isabel Azañón, que por lo que ya es conocido no solo no ha movido ficha sino que en ningún momento se ha pasado por su cabeza la opción de representar al PP en el Ayuntamiento, donde fue concejal primero con José Enrique Fernández de Moya y después con Javier Márquez, y se le recuerda, sobre todo, por su paso por la Concejalía de Cultura del Consistorio. Para las elecciones de 2023, que encabezó Agustín González, Azañón, de profesión procuradora de los tribunales, no fue incorporada a la candidatura, y al poco tiempo de constituirse el Ayuntamiento fue designada para ocupar la secretaría general del Consejo Social de la Universidad, haciendo equipo con su presidente, Luis Jesús García-Lomas.
La mayor competencia que le pudo haber salido a Isabel Azañón, era el nombre de María Luisa del Moral Leal, que después de haber sido diputada al Congreso al comienzo de su carrera política, fue fichada por la Junta de Andalucía donde ha ocupado diferentes responsabilidades, la última la de viceconsejera de la complicada cartera de Sanidad. De nuevo en Jaén acaba de jubilarse de su plaza en la Universidad, donde desarrolló importantes competencias, entre otras la de vicerrectora de Estudiantes, y es una persona muy reconocida y valorada en el ámbito universitario. También lo es en la sociedad jienense porque a través de su trayectoria se ha ganado el respeto y la admiración, porque representa inteligencia y actitud. Era una excelente candidata para alcaldesa, pero ella misma se ha descartado. Tras su jubilación en la UJA en este momento de su vida apuesta por dedicar el tiempo a su familia, en especial a sus nietos. Esta decisión personal le ha hecho que finalmente se haya preguntado también por ella, pero la militancia estaba al corriente de sus preferencias, de ahí que ante la lista de nombres propuestos, que recuerde Agustín González, Mónica Moreno, Lina García y Antonio Losa, la respuesta, que entiendo ha podido sorprender al propio Moreno Bonilla, ha sido la de un claro voto de confianza para Isabel Azañón.
Se despeja una incógnita, la del partido que en este momento tiene el viento a favor, y después vendrá la lista de quienes le acompañen, para que no ocurra lo que en la ocasión anterior, que el partido se ha estado quejando durante estos años, a pesar de que la propia dirección influyó en la candidatura, tanto es así que figuraba en ella el presidente provincial. Por lo que respecta a los demás partidos el actual alcalde, Julio Millán, ya ha dado a conocer su disposición para volver a encabezar la lista del PSOE y se supone que no encontrará obstáculo. Otro partido que se supone que será clave para la gobernabilidad, si bien de la política con tanta antelación no se puede decir porque es cambiante y el voto municipal tiene sus propias reglas y juega mucho el factor personas. En cuanto a Vox, también lo normal es que el cabeza de la candidatura sea Manuel Ureña, pero tras el acuerdo de gobierno andaluz entre PP y VOX, el actual portavoz en el Ayuntamiento puede ser requerido para otros puestos. Cada cosa a su tiempo. En cuanto a Jaén Merece Más, que siempre suele ser el adelantado para las listas, lo tendrá que decidir, pero se supone que en esta ocasión habrá tiras y aflojas porque el panorama ha cambiado sustancialmente.
De momento la protagonista es Isabel Azañón, y conociéndola, es de suponer que va a vivir un fin de semana muy especial, agobiada por la responsabilidad que asume, aunque al mismo tiempo debe sentirse agradecida porque la familia del PP le ha otorgado un enorme voto de confianza. Insisto en que probablemente nadie ha pensado exactamente en las cualidades que le puedan adornar para ser líder del Ayuntamiento, sino que en primera instancia, además de su capacidad y conocimiento de la institución, lo que ha prevalecido es su condición personal, empatía y cercanía. Como alcaldesa, en el caso de que llegue, no sabemos cómo será, tampoco lo sabíamos a ciencia cierta de quienes han pasado por la misma experiencia. Cuando llegue a ese río, si llega, será momento de someterla a escrutinio. Ahora es el momento de la parte buena, las felicitaciones. Lo demás ha de esperar.


