Por ANTONIO GARRIDO /
EXPECTANTES EN JAÉN. Habemus presidente para la Junta de Andalucía y no se trata de otro que Juan Manuel Moreno Bonilla, como todo el mundo podía suponer, por la sencilla razón de que ha sido el clarísimo ganador de las pasadas elecciones autonómicas y se ha quedado solo a dos diputados de obtener la mayoría absoluta. Mañana es la toma de posesión y acto seguido empezarán los nombramientos que se esperan con impaciencia porque hay muchos puestos para repartir, y aunque serán centenares los que se sientan llamados, a la hora de la verdad serán pocos los elegidos. Desde que se produjo la votación en la tarde del jueves han sido muchas las reacciones que se han producido, especialmente en los partidos de la oposición en la cámara andaluza, Por mi parte tuve el atrevimiento de adelantar que el acuerdo estaba hecho y se debió a un contacto casual, pero esa persona sabía que el pacto con VOX estaba atado y bien atado. ¿Quieren que les dé mi opinión sobre el mismo? No se trata de un punto de vista personal, que no viene a cuento, solo comento que a pesar de los reparos que ha venido expresando Moreno Bonilla, que pienso que eran sinceros, el ya nuevo presidente de la Junta no tenía otra alternativa que utilizar la vía escogida. Por una parte resultaba impensable convocar nuevas elecciones, porque suponía perder un año y con la interrogante de qué dirían las urnas, pero es que además desde el punto de vista estrictamente político, en un partido nacional, no tiene explicación que lo que es bueno para una comunidad no lo sea para otra diferente. Es cierto que se ha interpuesto la dicotomía de elegir entre prioridad nacional o prioridad andaluza, que ha sido el “lío” en el que se ha metido Moreno Bonilla.
Dicho todo lo anterior, y dejando al margen que cada cualquier puede opinar libremente lo que le venga en gana, el acuerdo entre PP y VOX forma parte de la coherencia política, dentro de lo que cabe. De las formaciones que hay en el Parlamento, la oposición ha negado con rotundidad su negativa a llegar a ningún tipo de acuerdos con el candidato del PP, ni siquiera ofrecerle la abstención en la investidura. En este escenario y como al final para conseguir la gobernabilidad de un territorio lo único que se hace imprescindible es la fórmula aritmética, recurrir a VOX, en el mismo espectro político, más a su derecha, la ultraderecha, y proceder a una negociación en la que es normal que las dos fuerzas tengan que renunciar a objetivos, ojalá que no a principios, con tal de sellar la alianza. Por el momento no sabemos demasiado de la letra pequeña del acuerdo, es de esperar que no sea muy lesivo para los intereses de Andalucíoa, es más, el tiempo dirá si VOX suma a la hora de resolver problemas latentes como la sanidad o la educación o no se muestra exigente en estos y otros capítulos. Pero el acuerdo es legítimo, lo permite la Constitución porque son dos partidos del actual sistema parlamentario y los argumentos de la oposición no se sostienen, porque por una parte niegan ayuda para que Moreno Bonilla gobierne en solitario, pero están a la espera de la firma para ponerlos a los pies de los caballos. Creo en la democracia y esta relación que ahora se inicia no tiene menos legitimidad que lo que en su día propició Pedro Sánchez aliándose con tirios y troyanos que ya sabemos al lugar que nos está llevando.
No podemos ponernos la venda antes de que aparezca la herida. Eso sí, la oposición y también la sociedad, deberán estar expectantes para valorar los resultados de esta unión, pero además los partidos que se muestran hoy tan críticos y que poco menos que nos anuncian el apocalipsis, deben tener presente el motivo por el que la sociedad andaluza ha repartido sus votos ante las urnas de la manera en que lo ha hecho, eso sí que es importante, reflexionar el motivo por el que los andaluces han dado su confianza a PP y VOX, en consecuencia condenados a entenderse, que no al resto de las fuerzas políticas que hoy se muestran tan indignadas. No defiendo a nadie, simple y llanamente planteo un escenario que prevé la democracia cuando decide dónde están los votos. Todo lo demás carece de sentido.
En realidad lo que sí tiene que importarnos desde Jaén es que con el nuevo gobierno que forme Juanma Moreno y en el que ya es vicepresidente Manuel Gavira, que asume algunas competencias importantes, nuestra provincia no salga perdiendo, es decir que la suma de las dos fuerzas políticas que se han puesto de acuerdo abra expectativas y mejore lo que han sido los cuatro años de gestión solo en manos del Partido Popular, de los que no se puede decir, pese a la reiteración de sus amores por Jaén y tantas frases bonitas, que la Junta nos haya tratado justamemte, por el contrario hemos sido víctimas de la Andalucía de las dos velocidades, y nosotros en la segunda, como siempre. Por sus obras los conoceréis. En consecuencia estaremos en alerta para alzar la voz cuando el nuevo ejecutivo trate de restar derechos o conquistas que en algunos casos han costado sangre, sudor y lágrimas, y que, en cualquier caso forman parte de la vida diaria de los andaluces. Gobierne quien gobierne en Jaén sabemos que las conquistas las tenemos que ganar nosotros, por lo que vamos a colocarnos en un lugar cómodo para ver cómo gobiernan estos señores y obrar en consecuencia.
LA CAROLINA AGASAJA A AZNAR. Por cierto, parte de la familia del Partido Popular de Jaén se ha visto obligada a encontrarse en La Carolina, en un día tan caluroso, para rendir tributo a José María Aznar, otro que se dedica a mandarle recados de carácter ideológico a Núñez Feijóo sobre lo que debe o no debe hacer en el partido. Entre él y Auoso lo tienen entretenido. En La Carolina parece que ha resucitado el espíritu de don Ramón, me refiero a Ramón Palacios Rubio, al que tanto gustaba distinguir, especialmente a los políticos vip de su época. A José María Aznar le han nombrado Intendente de Honor de La Carolina, que ha acogido muy gustoso para sumar el galardón a su condición, ha dicho, «de castellano leal y de español orgulloso». Ha reivindicado, eso sí, el legado dee Pablo de Olavide y de las Nuevas Poblaciones, ante el alcalde, Cristóbal Pérez, más ancho que largo. Viva don Ramón.
EL CENTRO, ¿CUÁNDO?. De los temas ciudadanos, a propósito del inicio de las obras de la Plaza de la Constitución y algunos otros proyectos, hoy el alcalde, Julio Millán, ha sacado pecho para valorar muy positivamente los 18 meses de gestión del gobierno municipal que comparten con Jaén Merece Más. También en los últimos días estamos escuchando reacciones de colectivos sociales, entre ellos asociaciones de comerciantes y vecinales, que claman en favor de que el Ayuntamiento ultime el alquiler del edificio de Correos para dependencias municipales, para lo cual el propio alcalde ha lamentado que tiene pocos visos de ocurrir en este mandato porque para que esto sea posible ha de existir consenso político en el Consistorio y el PP están planteando la duda de si la tal Leire Díez ha intervenido en la negociación, una inquietud que molestó al regidor, pero tal como están las cosas torres más grandes han caído. Me parece muy bien, porque en un año puede haber un cambio de timón en el Ayuntamiento y se puede estar hipotecando el futuro del Ayuntamiento y por ende de la ciudad. Pero este asunto entronca asimismo con el futuro del centro de la capital, este es el verdadero quid de la cuestión, porque llevamos años rizando el rizo, anunciando proyectos que no llegan y el centro padece ya un serio problema de deterioro, degradación, llámenle como quieran, y que se agravará, tal como señalé hace unos días, si determinadas firmas optan por “bajarse” al Jaén Plaza, que bajo ningún concepto se puede convertir en “otro centro”, pero en la periferia. Mi pregunta es en qué momento, de una puñetera vez, se decide apostar por el centro, dejándose de mensajes y compromisos que no se sostienen.
Esta es la interrogación que hay que contestar antes de que sea demasiado tarde y no veo que en el horizonte de aquí a las elecciones municipales haya tiempo ni voluntad política de plantearse en serio esta cuestión. Y qué decir del casco histórico, al parecer con tanto dinero como nos dicen que está llegando a la ciudad, incluidos los fondos EDIL, una gran apuesta inversora, no han dado para pasar de las palabras a los hechos y dedicar una inversión cuantiosa a una zona que parece condenada al abandono, nuestros barrios de La Magdalena y próximos, porque se actúa a salto de mata, por mucho que me alegre de que se vaya a invertir, por fin, por parte del Consistorio, en la iglesia de San Miguel. Siguiendo con el Ayuntamiento, creo que es bueno lanzar mensajes optimistas, con el pesimismo no llegamos a ninguna parte, ahora bien, no hay que perder de vista que esta ciudad está todavía necesitada de muchas actuaciones para ponerla en el escaparate.
No podemos olvidar dos cosas, para frenar el exceso de euforia política. Primero, que seguimos siendo la capital con la mayor deuda del país. Y segundo, me gusta recurrir a un mensaje que no hace mucho tiempo les transmitió a los munícipes, que son 27 los que conforman el pleno, el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Jaén (CES Local): “Ustedes son responsables, pero el sujeto pasivo y doliente es la ciudadanía”. Y esto vale para todo, incluida la polémica de la zona azul, que ya veremos por dónde sale. De Jabalcuz ya les hablaré otro día, me parece bien que haya un programa de actos para celebrar el centenario, pero sobre esta cuestión no se trata solo de quedarnos en los brindis al sol, que también. Lo de Jabalcuz es otro asunto que los sucesivos ayuntamientos han ido dejando no sé bien si por conformismo o porque no hay capacidad de propiciar un gran proyecto de recuperación, pero de verdad. Y lo podría extender al cementerio viejo, otro asunto al que no se le ha contemplado solución, por tanto seguirá su proceso de deterioro, que es al tiempo una llamada a nuestra conciencia, porque si no somos capaces de actuar sobre nuestra memoria hemos perdido el crédito.
TRES AÑOS DEL RECTOR. Cambiando de asunto hace tres años, tal día como mañana, 4 de julio, llega a su ecuador pues su periodo de mandato es de seis años, tomaba posesión de su cargo en el Palacio de San Telmo de Sevilla, el que entonces había sido reelegido rector de la Universidad de Jaén, Nicolás Ruiz Reyes. Lo hizo ante el presidente de la Junta, Juanma Moreno Bonilla y existía bastante expectación ante lo que diría en su discurso dado que en la campaña que le llevó al cargo recién estrenado no regateó críticas contra el modelo de financiación que estaba afectando tan negativamente a la UJA y por tanto su actitud era un clamor constante de apoyo inequívoco a la fortaleza de la institución universitaria. Probablemente haya sido la intervención más reivindicativa, incluso exigente, que un rector haya formulado ante el máximo responsable de nuestra comunidad autónoma, por tanto dijimos en aquel momento y recordamos ahora, tres años después, que fue un acto de coherencia, los hechos se correspondieron con el fragor de la batalla de unas elecciones reñidas en las que Nicolás Ruiz marcó la diferencia y aunque la comunidad universitaria no es especialmente combativa, más bien diría que en términos generales queda muy al margen de los grandes retos internos, ajena al debate y a la implicación, no solo en el profesorado, también entre los alumnos, y lo he podido comprobar directamente en toda su existencia, pero de un modo especial en los últimos años, en cambio sí había un núcleo activo consciente de la oportunidad del momento, de los riesgos aparecidos en el comportamiento económico, en un modelo completamente lesivo que nos relegaba a un segundo plano, sabedor de que para la UJA no todo vale y que treinta años después de su creación, ya son 33, dentro de una línea ascendente porque ha ido creciendo con normalidad, con grandes satisfacciones y algunas adversidades, como cualquier empresa y esta lo es y muy importante, Nicolás Ruiz, aunque tuvo que acudir a la segunda vuelta y medirse con otro buen candidato como era Juanma Rosas, salió elegido, y pienso que lo que sus votantes valoraron en última instancia fue precisamente el argumento diferencial con respecto a sus compañeros en la aventura del Rectorado, la valentía para enfrentarse directamente con el poder, es decir, poner a la UJA y a la provincia por encima de otros intereses, y hacerlo ver públicamente de una manera tan visible.
Ya en aquel momento, pero había sido otra clave de la campaña, no solo pedía financiación adecuada y justa para atender las misiones encomendadas por ley a las universidades, que son las tradicionales de formación, investigación, proyección de la cultura y transferencia del conocimiento, sino que en el caso de la UJA, para que Juanma Moreno le escuchara, añadió más, “su contribución al desarrollo y transformación económica, social y cultural de la provincia”, como viene explicitado en el preámbulo de la ley de creación de 1 de julio de 1993. Al relatar las fortalezas de la UJA, logradas en sus primeros 30 años de existencia, demandó un proyecto y un modo para hacer crecer a la Universidad de Jaén, asegurando sus avances y proyección nacional e internacional. Insisto, en aquel mensaje de firmeza reclamó lo que a la UJA le corresponda en justicia y por méritos propios, eso sí, evitando el conformismo y la autocomplacencia, Y pidió sensibilidad con las demandas de la Universidad y de la sociedad de Jaén, buscando la convergencia y los equilibrios necesarios en el seno de las universidades públicas andaluzas. Ahí fue donde anunció vicerrectorados específicos, como el de Igualdad, Diversidad y Responsabilidad Social, o el de Desarrollo Territorial, en este caso para incrementar el impacto en la provincia, mantener el liderazgo social y reclamar a las administraciones proyectos transformadores como puede ser el Cetedex. Y todo ello, en palabras del rector que son fáciles de compartir, para así poder contribuir a que la provincia de Jaén sea una tierra más próspera, más igualitaria socialmente y con mayores oportunidades para nuestros jóvenes que eviten la diáspora de talento autóctono. A Nicolás Ruiz no le faltó un ofrecimiento sincero, lealtad, pero a cambio pidió que debería ser recíproca. En Sevilla, por no ser suficientemente sumiso y adicto, nada más que a la UJA y a Jaén, asumieron que tendrían que lidiar con un “rector incómodo”. El resto de la historia pienso que ya es de sobra conocido.
Nada hay en Jaén más importante que la Universidad, por eso es bueno observar que demuestre su alto grado de entusiasmo en el compromiso con mejorar el futuro de las próximas generaciones de jienenses. La UJA ha definido ya un estilo, se ha posicionado como un instrumento que quiere ser punta de lanza de toda una provincia y que está formando precisamente a unas generaciones que en lugar de salir fuera deberían ser, y nada nos agradaría más, las que cogieran el timón de esta provincia que tiene derecho a un futuro de progreso y modernidad. El gran objetivo, al que no ha renunciado la UJA, y ojalá que podamos verlo hecho realidad, es que el talento que sale de Jaén se quede en nuestra tierra. Ya sabemos que no es fácil y que se escapa por completo a la voluntad exclusiva de la institución y depende de otros factores económicos y sociales del territorio, del entorno, pero al menos consuela comprobar que la Universidad no está de brazos cruzados y que a través de sus proyectos estratégicos, incluso de sus lemas, está animando a Jaén a que cuente con su UJA porque su UJA no tiene más misión que la de ser útil a los intereses de la provincia.
ÚBEDA Y BAEZA. Y parece que fue ayer y ya han pasado 23 años del 3 de julio de 2003 cuando las ciudades de Úbeda y Baeza fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad. El secreto de las dos maravillosas ciudades es que en ningún momento se vinieron abajo en su sueño. La Unesco le negó en una primera ocasión, le puso pegas, pero lejos de amilanarse, un equipo competente, con Pedro Galera como impulsor del expediente, lograron volver a ilusionar a las dos poblaciones y a la segunda oportunidad consiguieron el propósito porque lejos de desfallecer, no faltó el impulso, el ánimo, la ilusión. En este tipo de objetivos tan importantes, y es en lo que debiera tomar nota la capital, hay que tener claro que no se pueden tener en cuenta las adversidades, porque cuando no hay fe en un objetivo, sin el apoyo de un clamor popular, cualquier proyecto está condenado al fracaso. Por tanto mi enhorabuena renovada a las tan queridas para mí ciudades de Úbeda y Baeza, Baeza y Úbeda.
Cierto es que las dos ciudades merecían el reconocimiento de que fueron objeto por ser emblemas del Renacimiento, pero han sabido durante todos estos años mantener con dignidad los títulos de que fueron dotadas, Patrimonio de la Humanidad, que han confirmado plenamente hasta el día de hoy, y no faltan ambiciosos proyectos de futuro. Ahora no hay más que darse una vuelta por cualquiera de las dos espectaculares poblaciones monumentales para observar los cambios que se han experimentado y el orgullo que tienen sus moradores y toda la provincia, que sentimos envidia sana de un proceso ejemplar. En estos días se celebran fastos, en efecto hay un antes y un después del 3 de julio de 2003, han aumentado los visitantes de manera exponencial, y no se sienten defraudados, todo lo contrario. Al descubrir Úbeda y Baeza los enamorados de lo bello empiezan a formularse preguntas tras quedar embelesados por la ciudad baezana y completamente impresionados en la ubetense. Se trata de dos ciudades orgullo para todo el mundo y el tradicional señorío de los dos pueblos de La Loma se ha tornado ya en excelencia.
FOLK DEL MUNDO. Por último me van a permitir dar la bienvenida un año más, y ya son 39 ediciones, al Festival Folk del Mundo, una obra más de la Asociación “Lola Torres”, un orgullo de Jaén, pero no solo de la capital sino de toda la provincia, porque representa lo más genuino de nuestro folclore tradicional. En estos días se hace imprescindible recordar ese maravilloso legado, y creo que ha llegado la hora de que el Ayuntamiento le premie con el máximo reconocimiento que pueda otorgar una ciudad para una embajadora ilustre como es esta asociación, que lleva nuestra cultura autóctona por todo el planeta. Precisamente el Folk del Mundo es una de sus citas más genuinas, porque llegan a la provincia grupos de muy diversa procedencia, este año de Corea del Sur, Bulgaria y Senegal y mañana, por la tarde, en el auditorio de La Alameda, podrán disfrutar de sus cantes y bailes, y también de nuestros coros y danas tan queridos y admirados. Sublime el papel de “Lola Torres” y soberbio este esfuerzo de mantener un Festival que aguanta contra viento y marea con el paso del tiempo, prueba inequívoca de su valor y de la admiración que causan entre nosotros. Se ha podido ver, un año más, esta misma mañana, en el espectacular pasacales por el centro de la ciudad, una cita que es todo un clásico y que saca a los jienenses de sus casas y de sus negocios para presenciar el magnífico desfile, que además este año ha tenido un valor añadido, la complicidad con el sector comercial para en esta colaboración constituir un atractivo en la mañana veraniega de principios de julio. Folk del Mundo viajará también, como cada año, a distintros escenarios de la geografía provincial. Larga vida a Folk del Mundo, para presumir de “Lola Torres” como asociación, de su fundadora, María Dolores de Torres, de nuestra querida Pilar Sicilia en el recuerdo y de toda la gran familia de este colectivo del que nos sentimos tan orgullosos y que nos representa.
Foto: Los grupos participantes terminaron su desfile a las puertas de la Diputación Provincial, de acuerdo con la costumbre.


