Por ANTONIO GARRIDO /
EL ADIÓS A PACO REYES. No es lo mismo despedirse de un cargo en el que se ha estado durante pocos años, cuatro o cinco, que quince, como ha sido el caso de Paco Reyes al frente de la Diputación Provincial de Jaén. Esta prolongada estancia al frente de la gestión del Palacio de la Plaza de San Francisco le ha hecho establecer muchas relaciones sociales, además de las políticas, y también en parte gracias a su propio talante y su capacidad de trabajo, no hay que ahorrarse elogios cuando son merecidos, el político bedmarense ha logrado amplios niveles de interlocución y ha mantenido su despacho abierto a la sociedad de Jaén, de ahí que sus relaciones como titular de la Administración Provincial han sido plurales y es fácil de reconocer en que lo mismo ha estado cerca de empresarios del sector olivarero que lo ha hecho con el mundo del deporte, conocida es su pasión por el Jaén Paraíso Interior de Fútbol Sala, por ejemplo, aunque haya influido que son primos hermanos, por aquello de llevar el mismo apellido “Paraíso Interior” que es la marca con la que el organismo jienense promociona sus campañas en favor del turismo. El caso es que en un pleno celebrado esta mañana, Reyes se ha despedido como presidente después de una etapa de quince años, y el próximo martes, día 9, le sustituirá el actual vicepresidente primero y secretario general del PSOE jienense, Juan Latorre, con lo que las dos responsabilidades, institucional y orgánica, volverán a recaer en la misma persona, todo el poder en sus manos, en tanto que Reyes mantendrá durante algún tiempo su acta de diputado provincial para culminar tareas en órganos de representación, pero en su momento cesará de esas responsabilidades y se dedicará de lleno a su labor parlamentaria en la Cámara andaluza, donde se estrenará el próximo día 11.
No ha sido una sorpresa comprobar que en este día el hasta ahora presidente haya estado muy arropado en el salón de plenos de la Diputación, una representación del “todo Jaén” ha querido estar presente, junto con su familia, como es natural, ha sido testigo del emotivo acto el bebé que hace poco tiempo le hizo abuelo. Ha dado y recibido decenas de abrazos, y entre los asistentes no podían faltar quienes han sido algunos de sus principales colaboradores en todos estos años. Lo mejor, el final, con los aplausos de reconocimiento de todo el pleno, sus compañeros de grupo y los diputados del Partido Popular en la oposición, en un gesto que les honra porque hay momentos en los que la política, entendida en sentido estricto, hay que dejarla aparcada para valorar algo que en muchos casos pasa desapercibido y tiene mucha importancia, el valor de las personas. Estos días, que están apareciendo noticias relacionadas con el relevo en el ayuntamiento de ayuntamientos, tanto en medios de comunicación como en redes sociales, es fácil advertir que lógicamente Paco Reyes goza de innumerables afectos pero también de muchos críticos, en algunos casos con mensajes fuera de lugar, desproporcionados, creo que se trata de que no lo conocen, son aquellos que ven en él al adversario, el que una y otra vez ha seguido ganando elecciones y obteniendo respaldo para continuar en el cargo, y no como valoración objetiva de su trabajo.
Quienes conocen bien a Reyes pueden echarle en cara alguna cuestión, siempre las hay, nunca llueve a gusto de todos, y por supuesto que determinadas actuaciones pudieron hacerse de otra manera, pero lo que nadie le va a poder negar es que se ha dejado la piel al frente de su responsabilidad y durante su etapa se han conseguido muchos logros, la mayoría de ellos que ni siquiera se corresponden con competencias estrictas de una Diputación, pero que en ella se han liderado porque o se hacía así o pare usted de contar, se quedaban sin hacer. Por eso participo plenamente del mensaje final de su emocionada intervención, en el sentido de que hay tres pilares sobre los que en gran medida descansa el impulso de futuro de esta provincia: Diputación, Universidad y Caja Rural, da igual el orden.
Han sido en definitiva quince años provechosos bajo el mandato de Paco Reyes y él mismo se ha encargado de hacer el balance, que por cierto lo hace posible gracias a la buena salud financiera de la Diputación, y esa es obra suya pero también de sus antecesores, en especial Felipe López, que le dejó un camino expedito. Reyes ha dibujado un Jaén mejor que el de hace quince años, y en términos generales es cierto, apuntando desde el Olivo Arena al Cetedex pasando por Geolit, la Institución Ferial y la apuesta por garantizar el bienestar social, aunque en este punto ha mostrado su preocupación porque se están produciendo retrocesos, y ha culpado de ello a la Junta de Andalucía, que pueden propiciar desigualdades, despoblación e incertidumbre. Esto también es verdad y lo es que la Diputación ha cuidado esta área con especial sensibilidad. El hasta ahora presidente se ha jactado de mejor situación de nuestro PIB, de la bajada del paro, del aumento de las exportaciones, de las mejores expectativas del turismo o de la comercialización del aceite de oliva, y adivina oportunidades para el futuro próximo, con la industria, con el turismo y la gastronomía, entre otros protagonismos.
En algunas de las declaraciones que le he leído en los últimos días reconoce que donde no ha podido llegar, y lo siente como un déficit significativo, es a la resolución del problema del ferrocarril, al menos tal y como se había establecido la hoja de ruta, esa es una de las asignaturas pendientes de la que no está satisfecho, y es normal porque es la misma sensación que siente el conjunto de la población, en cambio cree que si hay una cuestión clave en el momento actual de Jaén y la provincia es que se ha definido nuestra identidad como territorio, el orgullo como provincia. Lo ha expresado con estas palabras: “Hemos pasado del eterno lamento al avance, a creer en nosotros, superando una inercia a la que nos había llevado nuestra historia y que nos situaba muy por debajo de otros territorios de Andalucía y de España”. Parte de ese orgullo colectivo ha sido posible gracias a celebraciones como el Día de la Provincia y la Feria de los Pueblos o haber hecho del poema “Aceituneros” de Miguel Hernández, cuyo legado también ha conseguido la Administración provincial para Jaén, y convertido en el Himno de nuestra Provincia, el mejor que podíamos tener. Su sucesor en el cargo, Juan Latorre, le ha hecho hoy justicia al señalar de Reyes que “ha sido un referente para el desarrollo de la provincia”.
Es verdad que todavía nos queda mucho por conseguir de todos los gobiernos, pero no podemos responsabilizar a la Diputación y a su presidente, porque con Reyes al frente, como antes Felipe López, pocos dudamos que con independencia de otras cuestiones que afectarían más al territorio de la política, ha hecho sus deberes y esto es justamente lo que se le ha reconocido hoy. El aplauso unánime de todo el salón de actos, Corporación incluida en su totalidad, le han hecho justicia, porque quince años dedicados en cuerpo y alma a una tarea de servicio público, si además se hace con pasión y comprometido con la responsabilidad asumida, al tiempo que tejiendo lazos de colaboración con otras instancias, merece lo que hoy se ha hecho, Paco Reyes sale fortalecido políticamente y con una sensación dulce al terminar una tarea. El futuro es lo que está por escribir. Y lo deseamos próspero para nuestra tierra, hay que coger todos los trenes, pero las administraciones tienen que hacer el esfuerzo de coordinarse, todas a la vez apostando en lugar de poniendo piedras en el camino.

Foto: Reunión del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Jaén, muy satisfecho por las ayudas procedentes del Gobierno que redundarán en obras para la ciudad.
BOTE SALVAVIDAS PARA EL AYUNTAMIENTO. Seguimos con las instituciones, porque también es noticia el Ayuntamiento de Jaén, al que ha llegado un bote salvavidas, procedente de La Moncloa, y tanto PSOE como Jaén Merece Más están como niños con zapatos nuevos porque en la recta final del mandato se le pone el viento de cara. Lo dicho, ha habido reunión del equipo de gobierno y les ha faltado lanzar cohetes para celebrar la lluvia de millones «histórica», afirman, que le van a venir o que ya le han venido directamente a la capital, que en una situación tan desesperada de ruina económica son como un premio de la lotería o un milagro de la Virgen de la Capilla, cuyas fiestas estamos a punto de celebrar. Se trata de que la ciudad de Jaén recibe del Gobierno de España, pero ya, 86 millones de euros para afrontar los daños producidos por el tren de borrascas, y en tres años debe estar invertido ese dinero, para lo cual ya están contempladas las previsiones, pero será un lavado de cara general, que va a afectar desde el famoso Colector de los Puentes, que se encuentra en vía muerta, hasta el arreglo y asfaltado de un gran número de calles o actuaciones en el casco antiguo. Eso por los daños del temporal, pero es que además la ciudad tiene que recibir el dinero que se le adjudicó de los fondos EDIL, que son también otra lluvia de millones con las que se ejecutarán algunos de los proyectos que tienen esa finalidad. Para una ciudad con las arcas vacías recibir este impulso es motivo de satisfacción, se entiende pues que el equipo de gobierno se muestre satisfecho, ahora falta una gestión eficiente para que las iniciativas no se duerman en los laureles y con la máxima eficacia se vean los cambios en una ciudad muy huérfana de inversiones por razones obvias. Hay que aprovechar el momento y demostrar capacidad, así que a ponerse las pilas.

Foto: Juan Núéz, presidente de Caja Rural, con Patricio Lupiáñez y Luis Jesús García-Lomas, presidente y gerente, respectivamente, de la Fundación Caja Rural de Jaén.
FUNDACIÓN CAJA RURAL. Por otro lado, ya que hemos hecho referencia a las tres instituciones que son la columna vertebral de las expectativas de Jaén: Caja Rural, Universidad de Jaén y Diputación Provincial, hay que subrayar, también con satisfacción, que la Fundación Caja Rural de Jaén acaba de presentar su Memoria correspondiente al pasado año 2025 y los resultados son espectaculares, porque la entidad jienense sigue siendo el mejor instrumento de apoyo a las demandas de la sociedad en todos los ámbitos posibles, ya que el balance de la Fundación demuestra de qué manera multiplica el dinero dedicado a fines contemplados en sus áreas social, cultural, y científico-técnica, además de las que desarrolla en otros ámbitos como es el deporte. Una apuesta de la que se beneficia el conjunto de la provincia y que en el pasado año ha llegado a 144.381 personas, con un aumento considerable respecto al ejercicio anterior.
En el acto social, ya todo un referente, celebrado en El Batán, una cita muy esperada, con la presencia de una amplia representación de todos los órganos de la entidad financiera, con autoridades e invitados en general, las intervenciones del presidente de la Caja Rural, Juan Núñez; del presidente de la Fundación, Patricio Lupiáñez, y del gerente de la misma, Luis Jesús García-Lomas, pusieron énfasis precisamente en el compromiso constante con el territorio y la sociedad jienense, en un año en el que se ejecutaron alrededor de 300 proyectos en sus distintas modalidades, que constituye un resultado muy positivo.
Impresionante y ejemplar. Son las palabras que mejor resumen la actividad de la Fundación Caja Rural, también en 2025, pródiga en acontecimientos que llevan su patrocinio en lo que podríamos llamar el milagro de la multiplicación del pan y los peces. La del jueves queda para la historia, a un año de cumplirse el 20 aniversario de la propia Fundación, en una noche para el recuerdo y la gratitud, porque aunque sea una vez al año cuando se da cuenta a la sociedad de los resultados, resulta grato comprobar de qué manera tan rentable se invierte el dinero de Jaén que a través de la Fundación revierte a la provincia para proyectarlo en grandes y pequeñas intervenciones. Por eso la Caja Rural se ha ganado el título de providencial y es un motor en marcha imprescindible, aparte de representar un mecenazgo plenamente consolidado, pues su fortaleza financiera es hoy la mejor aliada de Jaén. Por muchos años.
Foto: El pleno de la Diputación Provincial, al igual que todo el público asistente, aplauden tras la intervención y despedida del hasta ahora presidente, Paco Reyes.


