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Por ANTONIO GARRIDO / La investidura como Doctores Honoris Causa en la Universidad de Jaén es siempre un motivo muy especial de satisfacción, y hoy lo ha sido, y de qué manera, nada menos que recibiendo a un prestigioso Premio Nobel de Medicina en 2013. Thomas C. Südhof, al que hemos hecho casi hijo adoptivo ya que ayer fue reconocido por la UNIA con su Medalla de Oro, en su sede de Baeza, y hoy ha sido largamente aplaudido en el Aula Magna de nuestra todavía joven Universidad, en la que se integra en su Claustro de Doctores. Un científico de categoría excepcional y al mismo tiempo un ser humano sencillo, accesible, que ha honrado y lo seguirá haciendo para la historia como una personalidad ligada para siempre a ella, y que suma su nombre al de otras egregias figuras de reconocimiento universal, algunas de Jaén, como el también investigador torisiano, José López Barneo, que hoy ha estado presente en el acto.

Luego de una gran laudatio por parte del catedrático de Biología Celurar, Diego Franco, ha llegado a la tribuna el protagonista de la jornada, y no ha podido estar más en sintonía, posiblemente sin haberse puesto de acuerdo, con la filosofía que caracteriza al rector, Nicolás Ruiz. El profesor Südhof ha defendido las universidades como pilares y foros de conocimiento de valores democráticos y motores de la sociedad, y entre otros argumentos, que hay que entender que el futuro de la sociedad está alineado con el soporte de la educación y la investigación. Se ha expresado en el idioma que en él es habitual, pero en el Aula Magna lo que ha trascendido es la emoción de su voz, y los gestos que eran el fiel testimonio de que gozaba plenamente del momento.

Especialmente sustancioso y comprometido ha sido el discurso del rector de la UJA, Nicolás Ruiz, que ha glosado el papel de la institución, en el caso concreto de Jaén, para cultivar el conocimiento y provocar la transformación social. Tras la liturgia de estas solemnidades que conservan una tradición ancestral, el rector ha reivindicado que somos una Universidad pública muy acreditada, dentro y fuera del territorio, también con proyección internacional y de la que hablan y muy bien por cierto los rankings más prestigiosos. Tras la introducción ha pasado a destacar todos los rasgos que definen la biografía del científico alemán Thomas Südhof, que desde hoy pasa a formar parte de la orla de personalidades que honran a la UJA, lo que motiva una gran satisfacción y orgullo al recibir a un gigante del universo investigador, al que propuso para recibir el galardón el Departamento de Biología Experimental. Nicolás Ruiz ha agradecido el apoyo recibido de José López Barneo, de Mari Ángeles Peinado y de Rafael Fernández Chacón, que con sus aportaciones han hecho posible llegar hasta esta fecha y celebrar este gran encuentro con el profesor Südhof. De él, verdadero protagonista, ha subrayado su proyección, su figura fascinante, la valía profesional y personal, su talento y curiosidad desde el liderazgo mundial de la neurociencia, que ha dedicado su vida y sus investigaciones a entender el cerebro humano y analizar cómo opera en diversas circunstancias, sobre todo en enfermedades mentales conocidas como el Alzheimer y otras patologías que olvidan los recuerdos y las experiencias de vida, de ahí que la ciencia y sus avances sea tan necesaria. Esto es lo que distingue al nuevo Doctor Honoris Causa, su filosofía de la vida, el mantenerse activo en su laboratorio, motivado por su insaciable curiosidad, ha destacado el rector jienense.

Pero desde lo global a lo local, Nicolás Ruiz, que me ha parecido hoy en el culmen del orgullo, se ha referido al propósito de la UJA de beber en estas fuentes y verse reflejada en figuras como la de Thomas Südhof, “porque es un referente de lo que queremos ser, pensar en grande, para afrontar los grandes desafíos”. Ha reconocido, y lo ha hecho en su intervención el propio Honoris Causa, que vivimos una época compleja, también para la ciencia, que sufre incomprensiones de negacionistas y de los intereses económicos, porque “el dinero corrompe”, y siguiendo este hilo argumental el rector no ha dudado en afirmar que estos tiempos están dominados por una economía a veces deshumanizada, una dinámica que choca en ocasiones con la investigación y la educación. Ha expresado que el propósito de la UJA es formar a seres humanos íntegros, con conciencia crítica y responsabilidad social, y, como en él es habitual, ha hecho una clara defensa de la universidad pública como bastión del saber y de la igualdad de oportunidades, de ahí que haya derivado en la necesidad de una financiación suficiente para hacerla crecer, cumplir con sus obligaciones y prepararse para el relevo generacional. Desde una Universidad comprometida, ha subrayado, se abraza hoy a un científico de excelencia, al que ve como un enorme modelo referencial.

El principal orgullo de la UJA, 32 años después de su nacimiento, es el de haber formado a más de 70.000 personas, que son hoy, en la mayoría de los casos, grandes profesionales allá donde se encuentren, y junto a ello y el objetivo irrenunciable de retener el talento, ha hecho referencia a la vocación y al hecho cierto de arraigo con la sociedad jienense y orgullo de pertenencia a ella, para añadir que “el futuro de Jaén se escribe en gran medida desde la Universidad”, para lo cual asume el liderazgo social que le corresponde de cara al cambio mental y material que necesita Jaén, sin complejos, siempre con la intención de llegar más allá, de dar la batalla al conformismo, y ha mostrado el compromiso que supone al conceder el Doctorado Honoris Causa al profesior Südhof que representa, además de todo lo dicho, y de una manera muy especial, un compromiso con la labor investigadora. Por último le ha encomendado a tan ilustre autoridad científica que se convierta desde hoy en embajador de la Universidad de Jaén al formar parte de esta comunidad intelectual y ética, así como que su ejemplo sea duradero en esta institución pública de y para Jaén.    

Actos como el de hoy no solo son una fortaleza para nuestra Universidad sino que constituyen motivos más que sobrados para seguir otorgándole un voto permanente de confianza en la seguridad de que lo que hay que hacer en grande en Jaén, o lo hace ella o se quedará sin hacer. Orgullosos de la UJA que tenemos.

Foto: El nuevo Doctor Honoris Causa, Thomas Südhof, firmando en el libro de oro de la Universidad de Jaén. (Fotos UJA).

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