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Por ANTONIO GARRIDO / Que estamos en modo elecciones es algo que a estas alturas nadie duda. No parece que Pedro Sánchez tenga ninguna intención de adelantar las generales, lo suyo es tomar tiempo a pesar de las adversidades, por ejemplo las dos últimas citas con las urnas en Extremadura y Aragón, donde el batacazo ha sido evidente, eso sí, en su ayuda aparece Tezanos augurándole mayoría y con ventaja sobre el PP, es difícil de entender, pero es de suponer que el que paga manda. Un sondeo del CIS, que es de la familia y que parece chocar con otras muestras que se han presentado o se están cocinando. Sánchez desoye el clamor y actúa como siempre, la mejor defensa es un ataque, y se pone a atacar, hoy mismo presentando el paquete de medidas anticorrupción que hace meses anunció para acallar las críticas de Sumar y de su vicepresidenta, de hecho estos días han aparecido los dos políticos, Sánchez y Yolanda Díaz, de nuevo en complicidad, amor y desamor a partes iguales, pero todo sea por la causa.

Esas medidas anticorrupción no digo que no estén bien, pero en parte el presidente pretende una defensa numantina ante todos los frentes abiertos, incluido el de las redes sociales. Hay en el fondo de algunas de las disposiciones presentadas un tufillo de sombra a la libertad de expresión, de control, y conste que soy firme partidario del respeto y la moderación, y me repugna que se utilicen las redes para insultar o para incitar al odio, o la desinformación, pero en el lote entra todo, incluso los articulistas que un día sí y otro también se atreven a no ponderar en actitud genuflexa las decisiones del poder, porque ya se sabe que el poder, los poderes, admiten la libertad de expresión sobre todo si les favorece. Si no es así, probablemente se les considera de manera implacable. Claro que ya se ha ocupado el poder de tener muchos activos a su favor, vaya lo uno por lo otro. En fin, que el ambiente está en ebullición y que nos esperan, ahora sí, unos meses bien animados.

También en Andalucía y en Jaén. En Andalucía, en vísperas de celebrar la fiesta de la autonomía, el presidente Juanma Moreno sigue invitando a la familia del PP a la moderación. Alguien bien informado me acaba de decir que una encuesta interna ofrece el dato de que Moreno Bonilla se encontraría ahora mismo a un tris de la mayoría absoluta, con permiso de Vox, que se dispara, y tal vez por eso haya llamado a la prudencia, por entender que es una buena aliada, de hecho todo hace indicar que el posicionamiento del gobierno de la Junta, especialmente de Juanma Moreno y Antonio Sanz, tanto en la tragedia de Adamuz como en las devastadoras consecuencias del temporal, le han proporcionado buenos réditos y hay que interpretar que no ha habido nada de pose, que han actuado de natural, aunque solo fuera por imponer la seriedad y el rigor frente a espectáculos tan lamentables como lo ocurrido en Valencia con la DANA. Creo que lo han hecho bastante bien, algo que por otra parte hay que enfatizar en su justo término, han actuado con la responsabilidad que debe caracterizar a un gobierno en una situación de estas características. Pero como llueve sobre mojado parece que era necesario ponerle medallas.

En el caso de Jaén también el trabajo por los daños ocasionados por las sucesivas borrascas ha sido positivo. En la capital el equipo de gobierno ha estado al frente de la situación creada, ha hecho sus deberes y han funcionado los mecanismos de colaboración institucional. El alcalde, Julio Millán, ha estado a pie de las situaciones más complicadas, sobre todo en las zonas de la Vega de los Ríos, donde el temor se instala cada vez que llueve más de lo normal. Ha habido una justa colaboración con los aterrados vecinos y la oposición municipal, en este caso del PP, se ha mostrado receptiva, colaboradora, como deja dicho el concejal Antonio Losa, trabajador como él solo y cada vez que puedo lo subrayo, porque gusten o no sus maneras es un todoterreno, en un comunicado en el que, eso sí, pone énfasis en que la presión de su grupo ha hecho efecto. En este tipo de situaciones todos tratan de barrer para casa, esto es más entendible que el hecho de que se pasen el día discutiendo sobre el sexo de los ángeles y no den tregua ni siquiera en los momentos de preocupación generalizada.

Y por supuesto hay que mirar en la dirección de todos y cada uno de los municipios de la provincia, porque todos han sido perjudicados y de hecho la Diputación anunció hace varios días que solicitará para el conjunto de los 97 pueblos la declaración de zona catastrófica. Ahora hay que esperar la llegada de la hora de la verdad y comprobar que, en efecto, las administraciones son tan ágiles y no den lugar a que dentro de meses o años sigamos denunciando que los compromisos se esfumaron. Es el momento de cumplir y cuanto antes mejor, para que se normalice la vida de los pueblos y los daños causados se resuelvan favorablemente, incluidos los que afectan al campo, que precisan de una línea de ayudas de la manera en que también se han comprometido. No hay otra fórmula, colaboración y actuación urgente para salir del bache lo antes posible.

Más política. Ya les digo que Juanma Moreno en Andalucía apuesta por su figura, cree que sigue estando en edad de merecer, a pesar de todos los pesares, en tanto que María Jesús Montero, la candidata socialista a sustituirle, más fe que Antoñete, se ha buscado un banderín de enganche de acuerdo con las necesidades del territorio, del nuestro y de todos los demás, la vivienda, y promete constrtuir 100.000 viviendas. Las promesas salen gratis. Ya lo dijo en una campaña para las primeras elecciones que ganaron los populares aquel consejero de infausto recuerdo para Jaén, Rogelio Velasco, cuando dijo, todo en él era extravagante, que las promesas electorales están para no cumplirse. Veremos lo que se inventan los adversarios. El PSOE capitalino ha dado por comenzada su preparación para situarse en el ruedo electoral y en una asamblea municipal a la que ha asistido el secretario general del PSOE, Juan Latorre, pelillos a la mar, han dado el banderazo de salida. Jaén Jaén 2027, toda la carne en el asador para las municipales que en Jaén capital estarán muy animadas tal y como está el panorama. La Diputación trabaja con la Estrategia 2030, ese largo me lo fiáis, que plantea dudas pero que al mismo tiempo permite, como ocurre con proyectos estratégicos, marcar prioridades en periodos relativamente cortos. El Cetedex debe estar funcionando en esa fecha, y es de esperar que alguna vez las comunicaciones sean una prioridad absoluta. Incluido el tren, del que de una reciente encuesta nacional se desprende que ofrece muy escasa credibilidad. Si esa encuesta se hace en Jaén el resultado pueden adivinarlo, suspenso, un cero como una catedral.

En un momento tan delicado, con todo este haz de situaciones tan complejas, en el PP de Jaén hay desde hace varias semanas un runrún que poco a poco va tomando carta de naruraleza y de ser un asunto serio más que un rumor de tantos. Se trata de candidatos a quitar del puesto al presidente Erik Domínguez y tomar las riendas del partido, no solo en la capital, sino con vocación de territorio, de provincia. Manuel Palomares, que fuera concejal del Ayuntamiento y más tarde director de la Universidad Popular Municipal, y no edil por decisión de Agustín González, este es el motivo por el cual, que no lo incluyó en la candidatura, es quien lidera una corriente crítica que se hace cada día más visible y que creo que en parte ha encontrado camino expedito en la complicada situación del grupo municipal de los populares, donde desde hace tiempo se ve más fuera que dentro al exalcalde, aunque Sevilla tarda en adoptar decisiones. Complejo panorama el del PP de Jaén, porque por lo que se conoce Erik Domínguez cuenta con el apoyo del aparato y del presidente andaluz, lógico porque ha sido un colaborador a tiempo completo, incluso más papista que el papa, en definitiva un activo fiel, antes con Moreno Bonilla que con Jaén, lo cual no es ninguna novedad, en Jaén desde siempre es moneda corriente en todas las formaciones, antes con el poder constituido que con el pueblo que me votó, en su caso. Ignoro en este momento la fuerza que pueda tener Palomares, un tipo serio, muy preparado, joven y si consigue su objetivo con un futuro político prometedor. La duda está en que pueda consumar su proyecto. De todas maneras siempre hay que aplaudir la rebeldía interna de los partidos, porque ese es un síntoma positivo. Lo que no es bueno es lo contrario, salvo la unidad cuando está respaldada por la convivencia armónica y la adhesión a un proyecto común de consenso.

El PSOE de Jaén, por ejemplo, está desconocido en toda la era Sánchez, su sumisión es impresionante y contraria a su historia, aún recuerdo esos congresos en los que los críticos ponían en serios aprietos a las direcciones y las victorias, en su caso, tenían que ser muy trabajadas, es decir, no eran como hoy un paseo militar cuando el jefe decide. Habrá que estar expectantes, porque el PP, que ahora en Jaén ciudad está muy disperso, sabe que en 2027 tiene un compromiso muy serio y la dirección ha de saber escoger al mejor o a la mejor, y dejarse de familias, de amigos o de amigos de los amigos, que luego ya se sabe cómo terminan estas historias. Y sí, en el PP me han confirmado que en sondeos internos se ha barajado para sumarlo el nombre de Manuel Carlos Vallejo, el que fuera en su día cabeza de lista por Jaén Merece Más y que en el poco tiempo que permaneció quedó atrapado por los populares y pienso que también por la política, muy arrimado, pareja de hecho del entonces alcalde, Agustín González. Era más normal que se fuera antes que protagonizar el trasvase de partido. Es posible que vaya en la lista, aunque, y esto no va contra él, sino en general, nunca segundas partes fueron buenas, y en cuanto a trasvases y adhesiones, ya hemos tenido experiencias muy notables en diferentes mandatos, y el futuro nos puede deparar alguna sorpresa más. La política es así de caprichosa.

Por lo demás, en el ámbito económico, no me ha sorprendido demasiado la noticia que he visto publicada en diferentes medios de que finalmente desaparece la denominación de Cajasur de la entidad financiera que en su día pasó a manos de un grupo financiero de origen vasco, de modo que a partir de ahora se integrará en Kutxabank, una potente referencia en su zona. Por lo que trasciende la noticia está siendo mal recibida en Córdoba, porque Cajasur ha sido históricamente más que una caja de ahorros, precisamente en muchos momentos, una larga etapa, en la que también prestó un servicio muy eficaz en la provincia de Jaén, con la que se sintió plenamente identificada y a través del negocio propiamente dicho pero sobre todo de su Obra Social, realizó una labor de gran alcance para Jaén y los jienenses. De modo que no solo para Córdoba, para los clientes de nuestra provincia también es una mala noticia, y no por Kutxabank, que sigue su línea estratégica de negocio y es lícito, sino porque se pierde el distintivo de algo que con el tiempo ha dejado de ser una institución ajena para incorporarse al imaginario social.

La operación mediante la cual arribó en Andalucía la entidad financiera vasca fue una cesión del ínclito Zapatero al PNV, en un momento en el que se estaba trabajando por una gran caja andaluza nucleada en torno a Unicaja, que no fue posible por un conflicto de intereses y los egos de los directivos, algunos muy renombrados. La política se impuso con el ordeno y mando y Unicaja vino a la provincia a absorber a Caja de Jaén, anunciarnos a bombo y platillo unos compromisos que están escritos y ninguno de los cuales se ha cumplido, sin que nadie se lo haya reprochado, un total desamparo. Gran perjuicio para Jaén y pingüe beneficio, eso sí, para unas cuantas personas agraciadas como si del premio gordo de la lotería se tratara. Qué suerte tenemos en Jaén con poseer una entidad propia como es la Caja Rural porque nos garantiza independencia y compromiso, siempre que el Banco de España no ponga palos en las ruedas y mantenga esta seña de identificación plena con el territorio que es hoy por hoy un privilegio. Dios quiera que nos dure.    

Por último, una de premios. Todos los años por estas fechas la Junta de Andalucía concede sus banderas para conmemorar la fiestra autonómica del día 28 y la Diputación hace lo propio con los Premios de la Provincia, en torno al 19 de marzo. El organismo provincial ha decidido reconocer este año a Baltasar Garzón, Macrosad, Fanny Rubio y Club de Atletismo Unicaja. Me alegro por lo que supone para una enorme paisana, a la que admiro, como es Fanny Rubio, lo mismo que para la empresa Macrosad, que es un potente activo de nuetra provincia, así como el Club de Atletismo de Unicaja. En cuanto a Baltasar Garzón, en tiempos reconocí sus indudables méritos, pero escoger a día de hoy al personaje para premiarlo no digo que me produzca rechazo, que a tanto no llega, pero creo que lo han metido con calzador para honrarle en un momento en que desde algunas tribunas se han propuesto ponerlo de nuevo en el escaparate. Al fin y al cabo es de la familia y le han querido dispensar una alegría al paisano. Los elegidos por la Junta son los diez marcas blancas, es decir, como en los casos anteriores no están todos los que son, pero son todos los que están. Supersubmarina, el pianista Chico Pérez, Manos Unidas, la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Pasión de Linares. la magistrada Isabel Almagro, el doctor Claudio Vázquez, el presidente de Clece, Cristóbal Valderas, la Escuela de Pacientes del Hospital Universitario de Jaén, Petroprix, y la oceanógrafa e investigadora Cristina Romera. Un aplauso para los unos y los otros. Podemos sentir orgullo de nuestra gente, por fortuna sobran nombres de personas y de colectivos para premiar.

Foto: Juanma Moreno con Erik Domínguez, en una visita del presidente a Jaén. (Archivo)

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