Por ANTONIO GARRIDO / Está claro que la política no son ciencias exactas y en un momento se puede pasar de la inquietud a la alegría y al revés porque salgan a relucir hechos del pasado que parecían estar cerrados. Esta situación le puede ocurrir a cualquiera de los partidos que están presentes en las instituciones jienenses. En las últimas horas al que hemos visto respirar contento es al alcalde de la capital, Julio Millán, al que parece que se le ha aparecido la Virgen con la noticia de que el Tribunal Supremo ha confirmado la condena para un exconcejal del PP en el “caso Matinsreg”, supongo que se acuerdan, el del pago de los litros de cloro a precio de oro, para que se entienda, con una pérdida cuantiosa para las arcas municipales, en la etapa de José Enrique Fernández de Moya de alcalde, en un procedimiento en el que daba la impresión de que iban a rodar cabezas, porque en su día por toda la información de la que se tuvo conocimiento el número de los encausados así lo hacía notar. Al cabo del tiempo, porque parece que fue ayer pero ya han pasado trece años de aquel escándalo municipal, solo una persona está afectada por condena, Manuel del Moral, todo el peso de lo que se recuerda como una maraña cae sobre él y todos los demás, del alcalde para abajo, quedaron eximidos de responsabilidad en sucesivos pronunciamientos de los tribunales. Este es el hecho.
En cuanto al alcalde, con la que está cayendo, en vísperas de las elecciones autonómicas y con las municipales a un año vista, se le nota en su reacción que la noticia le proporciona oxígeno político, de ahí que haya reivindicado el dinero, casi cuatro millones, que deberían reintegrarse a las arcas municipales, producto del daño económico causado, y, por supuesto, aprovecha para cargar las tintas contra el Partido Popular, al que considera responsable político de aquel fraude. Donde las dan las toman. El PP en el Ayuntamiento dispara cuando puede sus dardos contra el alcalde y Millán aprovecha la oportunidad que le brinda la noticia para manifestarse con la misma dureza. Cierto que aquel episodio fue vergonzoso y en la consideración popular parece borrado, pero al menos para los titulares de un día se resucita Matinsreg que, además de haber sido un fraude mayúsculo para los intereses del Consistorio, también se convirtió después en una dura prueba, en especial para quienes fueron ajenos a uno de los más desagradables capítulos de la siempre convulsa historia de nuestro Ayuntamiento, del que sobran razones y argumentos, y no es menor su multimillonaria ruina, para trasladar sus acontecimientos más destacados a un libro que está por escribir.
De los asuntos ciudadanos agrada que el Ayuntamiento, y también ha sido cosa de muchos años, haya podido plantear la posibilidad de dar vía libre a la construcción de viviendas después de tan prolongado tiempo de sequía. Por el momento está abierta la opción de los terrenos frente al Jaén Plaza, donde también la UJA verá al fin satisfecho el cumplimiento de un compromiso de cesión también de muy atrás, en la firma del convenio para la construcción de El Corte Inglés, y algo ha llovido, pero ahora lo que se acaba de anunciar es la disponibilidad de suelo en una zona paralela a las vías del tren, en un barrio de nueva creación, para el que se busca nombre, situado entre el Bulevar y la carretera de Fuerte del Rey. Se supone que el Ayuntamiento posee la información suficiente sobre la demanda de viviendas en la ciudad y tal vez sea la hora de actuar, aunque es muy importante saber de antemano qué tipo de viviendas se pretenden construir, porque a pesar de que en el discurso oficial la economía marcha sobre ruedas, en realidad se refieren a la macroeconomía, al IBEX 35, etc., los sueldos de la gente normal, con salarios normales, no ofrecen garantías para adquirir o alquilar según qué opciones de vivienda. Los políticos que nos gobiernan es de suponer que son conscientes y saben de qué manera lo tienen que hacer.
He visto en las redes sociales algunas denuncias sobre el estado, cada día más deplorable, del cementerio viejo. No sé que tendrá que pasar en esta ciudad para que las administraciones competentes, empezando por el Ayuntamiento, busquen soluciones para actuar en el viejo camposanto que es otro de los ejemplos de la dejación y de la falta de respeto por nuestro pasado. Visitar este espacio ruinoso, cuando dejan, da motivos más que sobrados para lamentar cómo la política que permanentemente busca el rédito electoral se desentiende desde siempre, no es nada nuevo, de este patrimonio y tengan que ser los ciudadanos los que lancen continuamente un SOS, como es el caso de Pedro Palomeque, un enamorado de los lugares que simbolizan la esencia de Jaén, como ocurre con su querido Jabalcuz, por el que tanto luchó y lo sigue haciendo. Es indigno lo que ocurre con el cementerio de San Eufrasio y lo es también que no haya un colectivo, una plataforma, lo que sea, que no esté recordando todos los días a las autoridades el abandono y el desprecio al que está sometido. No es el único emblema de Jaén en el olvido, pero tiene una singularidad especial, ahí están enterrados cientos de jienenses, muchos de los cuales fueron parte de nuestro orgullo local, esos a los que con frecuencia se hace referencia en conferencias y pregones, como grandes valedores de su Jaén, pero los tenemos condenados y despreciados. Pena y rabia.
Adiós a los Multicines La Loma, a las únicas salas que hemos tenido en la ciudad desde hace muchos años, cuando en 1991 abrió sus puertas el Centro Comercial. Con el abandono de La Loma por parte de sus gestores y la llegada de los cines Yelmo, modernos y confortables, el desenlace era cuestión de tiempo. Fue bonito mientras duró, y los amantes del cine han disfrutado mucho en sus salas. Ahora, con la incertidumbre de La Loma, porque en los últimos años se ha tenido una gestión desastrosa, de la que únicamente se salva el hipermercado de Carrefour, y pendientes del anuncio de un impulso que no llega, salvo la noticia de que un gran gimnasio se ubicará a la entrada, la salida de los cines no sorprende a nadie, ha sido una lenta agonía hasta que se hacía imposible la continuidad. Mientras tanto no se materializa el anuncio de recuperar las salas en el centro, que es otra necesidad que tiene Jaén para no dependen del desplazamiento en coche o autobús al Jaén Plaza, donde ya están los únicos cines de Jaén. Seguimos negados a servicios necesarios y demandados por toda clase de público, especialmente los jóvenes, más atención a lugares de ocio y esparcimiento, y un cine se hace imprescindible, a ver si surge una iniciativa privada que quiera ganar dinero y prestar un buen servicio para que nos parezcamos a una ciudad moderna.
Por último toca felicitar a la profesora de la Universidad de Jaén, Rosa María Rodríguez Domínguez, que ha sido distinguida por la Junta de Andalucía con una de las Medallas, en este caso en el ámbito de la Investigación, la Ciencia y la Salud, que concede con motivo del 28 de Febrero, la fiesta autonómica. La Ingeniera y Doctora en Informática tiene un impresionante currículum y sus palabras al conocer la noticia ayudan a definirla: “Esta Medalla de Andalucía la recibo con mucho honor, con mucho orgullo y de forma muy humilde”. Por su parte el rector, Nicolás Ruiz, muy satisfecho de esta buena nueva, la ha puesto de ejemplo como “el mejor valor” que tiene la institución universitaria jienense, “sus grandes investigadoras e investigadores”. Es un lujo para la UJA y para Jaén poder estar representados con el galardón de reconocimiento a Rosa María Rodríguez. Es la única jienense a la que se otorga Medalla en esta oportunidad. La Junta reparte de manera que haya al menos una persona que represente a cada provincia, aunque la tendencia es cargar distinciones sobre Sevilla, que suma nada menos que siete nombres, nos ganan por goleada, debe ser que se tiene en cuenta la población, de hecho a Málaga se le otorgan dos y a Cádiz otras dos.
Y ya que estamos con la Universidad, como llegamos a final de febrero y es la fecha tope de espera por parte de los rectores de las universidades públicas para ver si el presidente Juanma Moreno, en persona, que es así como se ofreció, ha resuelto la insuficiencia financiera de nuestras instituciones académicas, algo que afecta notablemente a nuestra Universidad, totalmente asfixiada, el rector jienense, Nicolás Ruiz, que ayer presidió el Claustro de la UJA, ha enviado esta mañana una comunicación a todos y cada uno de los miembros de la comunidad universitaria, informando de los pasos a seguir si en las próximas 48 horas no se produce la respuesta oficial comprometida, dando cuenta con todo detalle de la situación creada, de los incumplimientos reiterados, de la insuficiencia presupuestaria, del quebranto económico superior a los siete millones, que sigue planteando un panorama de déficit crónico, que podría derivar en una intervención de las cuentas de la UJA por parte de la Consejería de Hacienda, con las graves consecuencias que ello conllevaría, por todo lo cual, y así ha sido aprobado por el Claustro, los pasos a seguir son, primero, la reclamación patrimonial contra la Junta, y acto seguido demanda por vía judicial. Lo justifica el rector, fuerte y valiente, fiel a su hoja de ruta, no engaña a nadie, en la última frase de su mensaje de más de dos folios: “Estas medidas se fundamentan en la responsabilidad institucional y la defensa de la legalidad vigente para cumplir con plenas garantías nuestras misiones universitarias, evitando un déficit crónico que comprometa el futuro de la institución, de su comunidad y del territorio en que se inserta”. Ya ha llegado la hora, y, por cierto, la sociedad civil representada por la Plataforma Ciudadana en Defensa de la UJA no se queda atrás. Esta batalla hay que ganarla, la Junta no se va a salir con la suya, no se le va a permitir.


