Por ANTONIO GARRIDO / Vuelve a estar Jaén en la crónica de sucesos, sí, digo bien, porque la política lleva tiempo convertida en un lodazal, en una concatenación de escándalos a diario, con protagonismo de los partidos, de los juzgados, en fin de la podredumbre, y a poco que se tira del hilo van saliendo personas y personajes, a cual más pintoresco, el caso es que estábamos todos pendientes del “caso Zapatero”, que promete, y que por unos días pasa a un segundo plano porque el expresidente ha solicitado demorar su declaración por el volumen de la causa. A pesar de todo, quienes han puesto la mano en el fuego por Zapatero llevan todos ellos y ellas el camino de quemárselas porque por las investigaciones realizadas cada día pierde más sentido apelar a la presunción de inocencia, aunque se trate de una garantía que es preciso respetar, con independencia de quien se trate. El caso es que el tarro de las esencias socialistas va camino de dejar de serlo para convertirse en uno más del grupo de los corrompidos, y en esta realidad tan palpable deja sin argumentos a tanto tertuliano afecto al pensamiento único, a los que la airosa salida que les queda es disparar contra los casos de corrupción del PP, ya sea MR, Montoro y quienes de una manera u otra están implicados en procesos ante la Justicia, pero que mientras llegan, en determinadas causas con más lentitud de la deseada, también es cierto, sacan a paseo su artillería para tratar de hundir al socialismo gobernante que se encuentra en el momento más difícil de los vividos en los últimos años, y eso que han sido unos escándalos sucesivos a cual más grave. Consecuentemente el daño a la democracia es de una evidencia extrema.
Pues esta mañana mientras Sánchez se paseaba por Roma, siendo recibido por el Papa León XIV, tratando de buscarse un salvoconducto con motivo de la inminente visita del Pontífice a España, y como si no fuera con él, la UCO tomaba la sede socialista de Ferraz y las viviendas o despachos de destacados militantes, exmilitantes o exdirigentes, y ahí estaba Jaén representada, el que fuera virrey del socialismo provincial, el todopoderoso Gaspar Zarrías, consejero de Presidencia y vicepresidente de la Junta durante tantos años y secretario provincial del PSOE jienense, imputado en una causa que instruye la Audiencia Nacional en la investigación que se sigue de Leire Díez, una conocida del clan. No se queda aquí la representación de nuestra provincia, en otro tiempo fortín socialista, y se siguen los pasos, en una operación que se prolonga durante varios meses, al empresario también jienense Javier Pérez Dolset. El foco pretende llegar todavía más lejos, el diputado al Congreso por Jaén, Juan Francisco Serrano, miembro de la Ejecutiva Federal del PSOE en la actualidad, anteriormente adjunto a la secretaría de Organización y mano derecha de Cerdán, que se salvó de la quema y había empezado a sacar pecho, pero que ahora aparece en escena, porque según el juez, junto a otros miembros del partido, “colaboraron con los investigados en la ejecución de concretos y aislados actos en auxilio de su ilícito plan”, si bien se argumenta que la responsabilidad penal no se ha concretado por el momento.
En los demás casos aludidos, en los que hay imputación de dos jienenses, Gaspar Zarrías y Pérez Dolset, el juez Santiago Pedraz sí aprecia “una trama para desestabilizar procedimientos judiciales que afectaban al partido o al gobierno”, causa que se mantiene bajo secreto, es un decir, en la Audiencia Nacional, y en la que se aprecian, según fuentes judiciales bien informadas, delitos de organización criminal, cohecho, revelación de secretos, inducción al falso testimonio, acusación falsa, falsedad en documento mercantil, prevaricación, tráfico de influencias y delito contra las instituciones del Estado.
Me abstengo de comentar la biografía tanto de Gaspar Zarrías como de Juan Francisco Serrano, porque ambos son bien conocidos, más el primero por su larga trayectoria, hubo un tiempo en que Jaén no se entendía sin su mediación y su protagonismo. El fue el que dio el testigo a Paco Reyes en la dirección del PSOE provincial, donde había sido su segundo, en tanto que Reyes ha sido quien ha apadrinado desde la base, ya que fue alcalde de Bedmar, la carrera política de Juan Francisco Serrano, cuya mediación fue decisiva para la firma de la moción de censura entre PSOE y Jaén Merece Más en el Ayuntamiento de Jaén, como también es conocido.
En fin, ha sido raro en este tipo de historias de corruptelas que no estuviera metido en el ajo algún paisano, no porque lo llevemos en el ADN, todo lo contrario, pero el caso es que se trata de una inexplicable evidencia. Entre ellos figura Javier Pérez Dolset, de 57 años, del que consta junto a referencias familiares que siempre se ha dedicado a los negocios, al mundo empresarial, en algún medio se le ha presentado como un economista “friki de la tecnología” y que ha gestionado varias empresas, y se reivindica a sí mismo como una víctima de “las cloacas del Estado”, pero lo dicho, está en el entorno del fango. Su currículum es cuanto menos variopinto, relaciones internacionales, presuntas estafas, problemas judiciales varios, incluso prisión…y últimamente se le ha venido relacionando, de ahí su imputación, con la socialista, ya con baja en el partido por razones obvias, Leire Díez. De Pérez Dolset se ha asegurado que operaba de una manera orquestada, “como un clan perfectamente organizado”. No hace mucho lo vi entrevistado por Risto Mejide y la impresión que dejó el jienense no tiene desperdicio, ahora resulta que es la Guardia Civil la culpable de todos los males de España. Esto es muy resumido un culebrón de padre y muy señor mío, que es lo mismo que decir que el momento es delicado e incierto porque no es posible seguir sumando situaciones tan incompatibles no digo ya con la ejemplaridad, que ni por asomo, sino con la normalidad. Este hilo promete, pero el propósito es aguantar. Lo peor es que a Jaén siempre le buscan un papel, o protagonista o secundario, en asuntos tan turbios y desagradables impropios de una política decente. ¿Qué nos quedará por ver? Continuará.
Foto: Gaspar Zarrías, Javier Pérez Dolset y Juan Francisco Serrano, tres jienenses metidos en líos con la Justicia.


