Por ANTONIO GARRIDO / Hasta poco antes de las elecciones autonómicas la relación entre PSOE y Jaén Merece Más parecía fluida, en varias ocasiones los responsables del partido provincialista, sobre todo concejales, no dudaban en repetir que nada que ver con la experiencia anterior con el PP. Con la campaña de los comicios autonómicos, se entiende que debido a que ha participado un candidato de los “merece” que es al mismo tiempo edil en el Consistorio, se empezó a notar cierta distancia, incluso el propio Luis García Millán, cada vez que ha tenido que hacer un reproche político a quienes han gobernado el país, la autonomía y la provincia, no ha dudado en señalar a derecha e izquierda, más todavía, en su campaña personal le han acompañado, como es bien conocido, las dos siluetas de cartón representando a Juanma Moreno y a María Jesús Montero, la mejor evidencia, gesto que no habrá sido del gusto de los socialistas jienenses, pero no les quedaba otra que aguantar el chaparrón.
Ahora toca mantener distancias y pedir explicaciones, sobre todo porque el tiempo pasa muy rápido y estamos a un año justo de las elecciones municipales y el día 28, es decir, el jueves, se cumplen tres años de la celebración de los comicios locales que dieron el resultado de todos conocido, empate de concejales entre PSOE y PP, con una ligera diferencia a favor del PSOE en número de votos, con tres ediles para Jaén Merece Más y dos para VOX, esta es la composición del pleno del Ayuntamiento de Jaén a día de hoy. Han sido tres años intensos, con dos gobiernos diferentes, de más propuestas que resultados, aunque en este momento no solo se trata de sacar las vergüenzas sino de sumar algunos logros que los ha habido, pero no tantos como se nos hizo concebir con la primera declaración de intenciones plasmada en aquel célebre documento de las 101 medidas, que se atrevieron a firmar ante notario PP y Jaén Merece Más, ahora tengo la certeza de que a sabiendas de que era un brindis al sol, a pesar de que todos esos puntos estaban limitados en el tiempo para los que se concebían, corto, medio y largo plazo, pero ni con esas. Visto ahora, desde la distancia, los partidos proponentes abusaron de nuestra buena fe. He analizado el contenido de aquellos cuatro folios para confirmar lo que es capaz de aguantar el papel, por ejemplo, que Jaén fuera sede del CSIC y del Consejo Oleícola Internacional, o que se creara una Zona de Actividad Logística, además de “impulsar la conexión ferroviaria”. Sin olvidar la reivindicación del Fondo de Equilibrio Territorial de Convergencia Socioeconómica, igual a pago de deuda histórica, que ni PP en la Junta ni PSOE en el Gobierno de España han tomado en serio, aunque para JM+ siempre fue prioridad, de hecho estaba en el lugar número 1 de sus pretensiones.
Aquel “Acuerdo por Jaén”, que conviene guardar para la historia, algún día será considerado una joya, fracasó por dos razones fundamentales: porque el poder político lo consideró desde el principio un brindis al sol, tan denso como irrealizable, y los fines quedaban bastante diluidos, por eso los avances están cogidos con alfileres y en determinados casos se trataba de proyectos previamente encarrilados, el caso es que el PP se jactaba de contar con las alcaldías de las ocho capitales andaluzas y entre pitos y flautas se inició a gobernar conjuntamente, es un decir, porque pronto surgieron las suspicacias, la falta de entendimiento, un liderazgo manifiestamente mejorable para una situación tan complicada, porque este tipo de coaliciones lo son, y al final, al malestar de los concejales de Jaén Merece Más, se sumaba el “efecto Vallejo”, que ese es otro episodio que forma parte de un proceso sui géneris, y desde luego la complicidad de la Junta, que nunca creyó que los socios romperían ramales. Y en parte lo hicieron porque mientras cundía el desánimo en los despachos, dirigentes del partido provincialista ya estaban negociando una alternativa con la dirección del PSOE al más alto nivel, infidelidad en toda regla, con la entonces ministra Montero y el diputado Juan Francisco Serrano. Fue una negociación llevada a fuego lento, aunque el PSOE tenía prisa, y acabó con el resultado de todos conocido, los socialistas y JM+ acordaron en esta ocasión un documento más doméstico, estableciendo prioridades, con un punto crucial, imprescindible, por encima de los demás en la situación por la que atraviesa la ciudad. Era lo que nos hicieron creer que suponía el primer y definitivo paso para encarar la ruina económica del Ayuntamiento.
Nada más lejos de la realidad. O no lo explicaron bien o somos muy torpes y lo entendimos mal, el caso es que nada nuevo sobre la deuda, en todo caso unas cuantas sesiones de oxígeno económico, pero que no dejan de ser pan para hoy y hambre mañana, porque se trata de alargar la agonía, es decir, la hipoteca, de modo que le endosamos la deuda a futuras generaciones, ya que si no hay ningún milagro esa pesada losa económica estará acompañando a la ciudad hasta pasado 2050. Natural, una deuda que no van a pagar los alcaldes y las corporaciones responsables, sino los ciudadanos, las familias jienenses, Jaén entero pagando los caprichos de unos políticos que derrocharon a manos llenas, que se han ido de rositas y nosotros tenemos que pagarle sus excesos. Por eso es indignante que no se conformen y que ahora estén buscando excusas, como la ampliación de la zona azul, quieren que hagamos de banco de las pésimas gestiones que se han ido sucediendo desde el Ayuntamiento, eso sí, sin que se hayan adoptado medidas de contención del gasto en sueldos, en asesores y un largo etcétera. Pobres de solemnidad para según que cosas, y nuevos ricos para otras.
Ahora, en este momento procesal, el presidente de Jaén Merece Más, Juan Manuel Camacho, demanda una reunión con el alcalde, Julio Millán, para hacer un seguimiento del estado de la ciudad y los asuntos pendientes. En un acuerdo con características normales lo suyo es que se produjera una reunión semanal para analizar el día a día de Jaén, por eso resulta un tanto extraño que los socios, en especial Jaén Merece Más, se dirija al regidor y al equipo de gobierno con comunicados de prensa, que no está mal que la ciudadanía se entere, pero cuando hay un grupo lo que hay que procurar es que funcione como un reloj y no se repita la situación anterior, tal como la denunciaban. Jaén Merece Más tuvo el infortunio de que se quedó huérfano de interlocutores de peso en Madrid. Confiaron en la entonces ministra Montero y que se sepa no les hizo el menor caso, en un mitin en Jaén les emplazó a verse en Madrid, acto seguido se bajó a Sevilla, por orden del jefe, y vaya usted a pedir cuentas al maestro armero. De los siete puntos acordados con el PSOE para la moción de censura, ambos se jactan de que hay logros importantes y lo que cualquiera percibe son mayormente anuncios. Se han esforzado los gobiernos en vender humo, pero lo que no nota la ciudad es porque no existe. A Jaén Merece Más se le hace más cuesta arriba el actual matrimonio de intereses con el PSOE por la especial situación que vive el partido de Pedro Sánchez, que lo quiera o no, en este momento le reporta más penas que glorias, con varios escándalos uno detrás de otro, en tanto que los populares, con Juanma Moreno a la cabeza, viven su luna de miel, también en Jaén, a pesar de que su único capital han sido las promesas, pero se ve que le han bastado, cuando el pueblo vota ya no hay nada más que decir. El caso es que a Jaén Merece Más se le ha juntado el hambre con las ganas de comer y busca una salida, por esto empieza a reivindicar, justamente lo que ha hecho siempre, pero cuando uno hace política hay que afrontar las consecuencias, es decir, estar a las duras y a las maduras. El caso es que los abrazos y la efusividad manifiesta de enero de 2025, donde se daba a entender que se terminaba una pesadilla, ya quedan lejos y tengo la impresión de que ese ya es tiempo desgastado, y además no cabe otra situación que la de seguir en la senda hasta el final. Y cada cual con su mochila, los resultados adversos el pasado día 17, que para JM+ les sitúa en una difícil encrucijada.

Foto: Esta imagen la capté ayer por la mañana, cerca de las once, en la Plaza de la Constitución, que ofrece una imagen horrible de suciedad y descuido, además de constituir un ‘gueto’ desde hace tiempo.
El año que queda de mandato de este gobierno local no tiene un pronóstico muy esperanzador, entre otras cosas porque el tiempo pasa volando y cualquier proyecto necesita tiempo, plazos. De modo que lo que no se ha hecho a día de hoy o se aligera o quedará para resultas. Ahora querrán aprovechar el fragor de los éxitos deportivos para sacar ese rédito, de hecho ya el alcalde ha pedido que el pabellón municipal lleve el nombre de Dani Rodríguez. No es que el hombre no se lo merezca, pero este tipo de cuestiones deben trascender al oportunismo, y el alcalde es muy impetuoso. Creo que es más urgente sentarse a identificar los problemas reales de la ciudad. Ayer me di una vuelta por el centro, tranquilamente, por cada calle y cada plaza, y la impresión fue decepcionante, mucha suciedad y descuido, plazas como Deán Mazas, la calle Bernabé Soriano que a primera hora de la mañana, sobre todo, presentaba una imagen impropia de ser, como es, la más emblemática y señera de la capital. Y no digamos la Plaza de la Constitución, convertida en un gueto que ofrece una imagen horrible, y no sé si el proyecto que parece que va a ver la luz la transformará en algo mejor. O la de Coca de la Piñera, más de lo mismo. Si le añadimos las denuncias continuas de inseguridad, pese a que nos sigan repitiendo que estamos en el top de las ciudades seguras, que cuesta digerir y si tienen duda solo cabe preguntarle a quienes padecen continuamente episodios de robo. En esto lleva razón Juanma Camacho, si se reúnen tienen que hablar de logros, los que ha habido ahora y los que hubo con Agustín González, pero quedan cantidad de asuntos pendientes, y sobre todo, abandonar los delirios de grandeza, tan propios de la política, y fijarse en el mejor objetivo, dignificar la imagen de la ciudad, el centro y sus barrios, los servicios que se prestan. Insisto en que en un año no se puede hacer demasiado, estamos en la cuenta atrás.pero lo importante y lo urgente son las asignaturas de las que se va a examinar al Ayuntamiento. Lo podemos decir de otro modo: menos política y más gestión. Y que lo noten los ciudadanos.
Imagen: Esta foto es del 2 de enero de 2025, el día de la moción de censura, que propició la vuelta de Julio Millán a la Alcaldía de Jaén gracuas a la moción de censura con Jaén Merece Más.


