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Por ANTONIO GARRIDO / Cómo está el patio en la política española. Ayer, miércoles, sentí vergüenza ajena al ver por televisión la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, sobre todo el semanal cara a cara entre Núñez Feijóo y Pedro Sánchez, que refleja con mucha aproximación el clima político que se vive en este país, polarización pero ya en grado sumo. El documento judicial por el que se imputa a Zapatero no lo conozco y tengo pocas ganas de conocerlo, pero con independencia del respeto a la presunción de inocencia no me han gustado nunca en los últimos años los movimientos, casi siempre en la misma dirección, del expresidente del Gobierno de España y esos entramados en los que se ha visto envuelto, y menos todavía su relación tan fraternal con lugares como Venezuela que no son un ejemplo de nada, más que darnos nos quitan, es decir, las juntas no se puede decir que hayan sido las más adecuadas y me parece que se ha metido en un lío y de paso ha metido a todos los que han confiado ciegamente en él, como el propio Sánchez, que es su máximo defensor, ignoro si también su mejor cómplice, y lo mismo ocurre en sentido contrario, ZP es el principal fan de Sánchez, y no me quita nadie que esta situación excede del propio interés partidista. No veo a la política española tan llena de ejemplaridad para que el personal se mueva solo por la defensa de los intereses legítimos y por la ejemplaridad, tan lejos de la política.

Por cierto, Zapatero ha sido, lo ha dicho ella, el talismán de María Jesús Montero, si es así mejor que hubiera prescindido de él, tal para cual. El caso es que con esa cara de bueno, aunque sibilino, y un discurso muy bien aprendido pero sinceramente muy gastado, porque los mensajes hay que renovarlos para que sean frescos y las intervenciones de ZP eran ya arengas trasnochadas, solo que lograban caer bien en los forofos, frases tan absurdas por incoherentes como esa de “tener poco, dar mucho” y no digamos las socorridas de apoyo al feminismo (soy feminista porque soy socialista) que a estas alturas está absolutamente desprestigiada. No lo va a proclamar a los cuatro vientos, pero Sánchez no gana para disgustos y el día que supuestamente se enteró de la imputación de Zapatero, estando en La Zarzuela, aunque no es fácil entender que lo desconociera, más bien se debió preocupar del ruido mediático, su cara era el espejo vivo de la preocupación. A pesar de todo es un resistente a más no poder, este aguanta hasta el final, es casi imposible divisar otro escenario, aunque ya tendría motivos más que de sobra para haber llamado a urnas.

También se puede hacer una alusión a Zapatero y su relación con Jaén. Ha tenido cierta sintonía con la provincia, de hecho la capital fue elegida en la precampaña para un acto en el que el expresidente del Gobierno acompañó a María Jesús Montero y a la plana mayor del socialismo jienense. Zapatero levantando pasiones entre la familia socialista, el tarro de las esencias hasta el pasado martes. En el caso de Jaén, para ser justos, no va a pasar a la historia como el peor de los presidentes, durante su etapa (de 2004 a 2008 y de 2008 a 2011) se hizo realidad el Plan Activa Jaén que, aunque en un principio se presentaba con mucha más ambición, lo cierto es que dejó inversiones y proyectos, pero lo que llegó en 2006 fue un revulsivo a la postre, que estuvo vigente hasta la llegada al gobierno de Mariano Rajoy en el año 2011 y le pegó el cerrojazo, esto también forma parte de la historia política todavía reciente, el haber y el debe, a cada cual lo suyo. Esto no exculpa a Zapatero de nada, pero Zapatero hizo esto, en cambio Felipe González nos hizo pagar caro, a toda la provincia, la intervención en 1982 por Miguel Boyer de las entidades cooperativas y ese dinero que libraron nos lo hicieron pagar durante bastantes años negándonos proyectos que nos dejaron en la estacada, aquella acción la pagamos bien cara.  

El caso Zapatero es especialmente grave, mejor dicho, gravísimo, porque se trata del primer expresidente del Gobierno de España que ha sido imputado por un juez. Luego será lo que sea, pero el sumario, por los datos que van trascendiendo, resulta espeluznante. Personalmente no tengo datos objetivos para sumarme al coro de voces que se han tirado a la yugular de Zapatero, ni tampoco de los que, con o sin argumentos consistentes, lo defienden a capa y espada, incluyo a los medios de comunicación, muchos de los cuales apuntándose descaradamente al frentismo hacen un flaco favor al periodismo que es vital en una democracia y se está viendo seriamente afectado por la política. En este caso concreto mi opinión se limita a decir que como observador no he visto con buenos ojos en los últimos años el tejemaneje de Zapatero, tanto viaje, tanta mediación y tanto protagonismo, y además su entreguismo total a Sánchez, incluso cuando se veían a los burros volar. En este complejo asunto me ha gustado mucho la actitud del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, siempre tan constructivo, porque no puedo estar más de acuerdo. Que hable la justicia, para bien o para mal. El recurso de echar las culpas a los jueces cuando no nos gustan sus decisiones, a pesar de que reconozca que algunos jueces están más que desacreditados, es una huida hacia adelante. Que se haga justicia, pero además que hagamos todos el esfuerzo, naturalmente primero desde las más altas instancias, para no enfangar más la democracia, si queremos que nos dure. Si hay una cuestión objetiva en los últimos tiempos es que los escándalos de corrupción se han convertido en habituales y no solo no se está trabajando para frenar esa escalada sino que los políticos, en general, acuden de manera recurrente al “y tú más”, flaco favor le hacemos a este país que teóricamente debería estar conviviendo con una democracia consolidada. Y sí, consolidada, pero con muchas manzanas podridas, y seguimos empeñados en mirar hacia otro lado. Ya lo dijo con toda razón, en otro tiempo, pero más o menos por similar desencanto, don Miguel de Unamuno, y viene a cuento: “¡Qué país, qué paisaje y qué paisanaje!”.   

En el caso de la provincia de Jaén la movida política está relacionada con las urnas. Primero de todo, mañana conoceremos si el voto extranjero perteneciente a nuestra provincia, parece que no especialmente significativo, varía la correlación de fuerzas que nos van a representar en el Parlamento andaluz, porque es sabido que VOX se quedó a las puertas de un nuevo escaño. No es probable, porque lo perdería teóricamente el PSOE, pero no somos adivinos, hay que abrir los sobres y contar las papeletas. Lo que sí se ha comentado, incluso ha llegado a la ejecutiva provincial socialista, fue una declaración realizada por el alcalde de Jaén y a la sazón secretario de la agrupación local socialista de la capital, Julio Millán, señalando que el resultado andaluz para el PSOE merecía “dar una pensada”, que después se ha justificado en que tal vez no se ha dado con el mensaje propicio, el caso es que el responsable de organización de la ejecutiva provincial, que debió leer la literalidad, no vio con buenos ojos ese mensaje y hoy mismo creo que ya se puede afirmar que Julio Millán dijo lo que quería decir. Lo prueba el hecho de que acabo de ver publicado en determinados medios que “militantes críticos del PSOE andaluz exigen a Pedro Sánchez elecciones generales ya tras el fracaso de María Jesús Montero”. No cabe duda de que este era el criterio del alcalde de Jaén, no olvidemos su posición crítica en la etapa previa al congreso provincial para la elección de secretario general, cargo al que él mismo aspiraba, cuestión diferente es que le hayan hecho cambiar porque el poder llame ahora a la unidad. De todos modos entiendo que es la hora de la militancia y que no siempre se trata de decir “amén”, los afiliados deben tener voz y voto. Por lo demás ya han visto que todos los partidos se consideran ganadores de la cita electoral, buscan el dato que más les beneficie, así se consuelan  y sobre todo evitan tener que dar explicaciones, porque dimitir es un verbo desconocido y en todas las circunstancias, también ahora, hubiera sido muy sano ver que hay personas capaces de dar ejemplo.

A todo esto, Juanma Moreno trata de buscar una salida que no le obligue a acuerdos con Vox, que él no desea, y se aferra a la “prioridad andaluza” frente a la “prioridad nacional”, algo que me parece lógico porque el reto es hacer fuerte el territorio en una España de todos y es a eso a lo que hay que dedicar todos los esfuerzos porque es mucho lo que queda por hacer, empezando por nuestro propio Jaén, como bien sabemos. Estaríamos en una situación magnífica como territorio si Jaén Merece Más hubiera conseguido dos escaños, porque en el próximo gobierno tendríamos un lenguaje jienense, pero Jaén y los jienenses no lo han entendido así, en parte porque posiblemente esta opción no haya sabido trasladar bien su mensaje, aunque con los medios que ha tenido no se le pueden pedir milagros, pero hay que reconocer que la provincia vota más con la cabeza que con el corazón, siempre el conflicto entre la lógica y la emoción, y además se ha derramado y aún sigue, mucha bilis en contra de esta fuerza provincialista, tanto que la va relegando. A esto se añade lo que ya hemos dicho en días anteriores, el lamento del propio Juanma Moreno, que ignoran en la calle San Clemente o hacen oídos sordos, en el sentido de que le han fallado votos que esperaban en Jaén y Granada, aquí alrededor de 10.000. Este dato ya está en su imaginario, Juanma dice querer mucho a Jaén pero en su sentimiento personal y político le duele ese pequeño revés rebelde, a pesar de tan abrumadora mayoría, que ahora sin ir más lejos le ha separado de la mayoría absoluta, o, como él mismo dice, del “sobresaliente” a la “matrícula de honor”. Un asunto en el que reflexionar, es de esperar que no padezcamos represalias, sino que por el contrario convierta la necesidad en virtud y sea capaz de volcarse con Jaén.

A propósito de lo anterior hay quien al hacer cuentas, me lo acaban de insinuar en distintos ámbitos, echan en falta una Plataforma Ciudadana en parecidos términos en los que nació hace nueve años Jaén Merece Más, sobre la que hay división de opiniones sobre si acertó o se equivocó plenamente a la hora de convertirse en formación política. Personalmente siempre defendí que el papel de origen era el fuerte y el que arrastraba al personal a diestra y siniestra, como bien conocemos por las evidencias, pero con el partido se ha metido en la cabeza del lobo y en la jauría humana en que se ha convertido la política. Esa Plataforma debería crearse, ahora bien, ¿dónde encontrar al mirlo blanco, hombre o mujer, capaz de liderarla y trasladar una imagen de credibilidad? Desde luego no del pasado, porque nunca segundas partes serían buenas, pero sería bueno para Jaén que aparecieran personas, mejor sin hipotecas, porque en un escenario como el actual con la levedad de la política y lo poco que se avanza en la conquista de tantas asignaturas pendientes, una sociedad civil organizada, planteando su rebeldía cívica, no solo no estorbaría sino que a mi juicio en el Jaén de hoy sigue siendo más que imprescindible.  

El PSOE de Jaén tiene ahora que asumir la responsabilidad, a la que le obliga la ley, al ser cargos incompatibles parlamentario y presidente de la Diputación, de sustituir a Paco Reyes al frente de la Corporación Provincial, después de quince años en este cargo representativo. Para el lunes próximo, día 25, se ha convocado comité extraordinario para la elección del sucesor, puro trámite porque nadie duda de que el sustituto ya fue elegido cuando llegó a la secretaría general y obtuvo el siguiente premio de vicepresidente primero del organismo supramunicipal. Esperar una sorpresa a estas alturas está fuera de sitio, presidente será Juan Latorre y es de suponer que para lo que queda de mandato, un año poco más o menos, el equipo será el mismo y si hay cambios, que debe haberlos, porque se queda un puesto libre, el propio Latorre decidirá. Ahí lo que está claro es que la que tiene toda la Diputación en la cabeza es la vicepresidenta tercera Pilar Parra, ella es la que aterriza en el día a día y a la que corresponde felicitar por su control del presupuesto y por su buena actitud de relaciones públicas, también con la oposición. Así que antes del 11 de junio, fecha de constitución del Parlamento de Andalucía para la nueva legislatura, se tiene que acabar este largo periodo de la era Reyes en el ayuntamiento de ayuntamientos. Tiempo habrá para analizar esta etapa.

En cuanto a la ciudad de Jaén, todavía se están digiriendo los resultados de las urnas del pasado domingo. Algunos y algunas no ocultan su euforia y otros y otras presienten que la política en realidad no debe ser una ocupación para toda la vida, hay que airear las instituciones, aunque a muchos les cueste. De todas maneras ya ven que nadie se confía en exceso porque la política es puñetera y lo mismo que da, quita, y lo mismo que quita, da. Por lo demás nos engatusan con el tranvía que debe estar activo antes de fin de año. No lo creo hasta que no lo vea. Después de todo, transcurridos quince años de que espera en cocheras, quince años que hay que analizar con un sentido crítico porque define el comportamiento de la política y los políticos con el territorio, que todos y todas deberían asumir responsabilidades, solo faltaría que no echara a andar, en realidad ha habido momentos en que se había perdido toda esperanza. Ahora lo que hay son bastantes críticas y un cabreo monumental, sobre todo en las redes sociales, por la ampliación de la zona azul, la impresión es que no va a quedar calle sin que para aparcar se nos obligue a meter monedas, eso a pesar de pagar nuestros impuestos, incluido el de vehículos. Nos dirán que es para ordenar el tráfico, que desde luego es un problema que va a más y lo que está por llegar, pero las arcas municipales están tiritando y la necesidad aprieta.  ¿Dónde está el problema?

El Ayuntamiento necesita dinero, y es entendible, pero al final, y esto es lo que molesta, todas las decisiones equivocadas, irresponsables, para los minutos de gloria de quienes lideraban el Consistorio, que se vienen arrastrando desde años atrás, las tenemos que pagar los ciudadanos y ciudadanas. Hasta Dios sabe cuándo estaremos pagando una hipoteca de la que no somos culpables sino víctimas, porque lo son los alcaldes y alcaldesa manirrotos que con tal de apuntarse tantos, a veces invisibles, no han tenido escrúpulos en colocarnos como el Ayuntamiento más endeudado de España. Esto no tiene nombre, así que ¡a pagar! O nos lloverán las multas, los vecinos hemos de ser conscientes de que la deuda municipal la pagaremos entre todos, nadie nos va a sacar de este pozo. Es lo más fácil, a los ciudadanos nos tienen bajo control. Ni una sola medida que les afecte a los propios políticos, ni bajada de sueldos, ni de asesores, de tal manera que para la mayoría de los asuntos somos un ayuntamiento en ruina, pero para algunas circunstancias podemos dar la impresión de que nos sobra el dinero. Los políticos deciden y gastan, el pueblo se limita a pagar sus excesos. Pues nada, que llenen. Al menos mientras se lo estemos permitiendo.

Al final una buena noticia deportiva. El Real Jaén nos está alegrando las semanas cada domingo que supera un obstáculo en el play off de ascenso a Primera RFEF. El domingo, con ambiente de gala, tenemos en La Victoria un encuentro vital frente al Baleares. Qué bien nos viene una alegría en la casa del pobre.    

Foto: Rodríguez Zapatero estuvo en Jaén el pasado 23 de abril, protagonizando un mitin en apoyo de María Jesús Montero.

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