Por ANTONIO GARRIDO / El ambiente electoral se caldea por momentos, no en vano estamos en los últimos días de campaña y nos llegan mensajes de todos lados, y además vivimos la actualidad política nacional, que por supuesto también entra en escena, donde nos invaden preocupaciones de todo tipo, ahora la inquietud por la dimensión que pueda adoptar el hantavirus, porque cada vez que se dan casos que nos recuerdan un episodio que creíamos ya superado, nos entra pánico. Como digo el paisaje se hace irrespirable por momentos y la política y los políticos tienen bastante culpa. No creo que a estas alturas se sorprenda el ministro del Interior, Grande Marlaska, por lo que ha vivido hoy en la Academia de la Guardia Civil de Baeza, el chaparrón al presidir la jura de bandera un día después de que su hasta hace poco compañera de ministerio, María Jesús Montero, considerara la muerte de los dos guardias civiles en un servicio de lucha contra el narcotráfico como un accidente laboral. Es inaudito, igual que la ausencia en los funerales de los guardias, un asunto en el que es tan sensible la ciudadanía en general y no se puede entender que con la que está cayendo los responsables públicos se distancien tanto del pueblo llano y que además lo hagan por miedo a ser abucheados como hoy le ha ocurrido a Marlarka en su discurso, porque normalmente en la política y en la vida lo que se dice debe coincidir con lo que se hace, y no valen las palabras cargadas de sentimiento, como se le ha escuchado, si antes la actitud no fue tan contundente como debió ser.
Montero le ha hecho un flaco favor al Gobierno del que ha formado parte y ha sumado un nuevo desliz en la campaña demostrativo de que digan lo que digan los que la apoyan con tanta rotundidad el error estuvo en quien la designó, decididamente no es la mejor candidata para que el PSOE salvara los muebles, porque lo de ganar por ahora es imposible. Cada vez que la candidata socialista afirma que ella va a ser la próxima presidenta de la Junta, más fe que Antoñete, rebaja su cuenta de resultados. Ahora se ha añadido una polémica, la de las llamadas telefónicas a dispositivos fijos, que es tan cierta como que conozco a varias personas que la han recibido, pidiendo el voto para la lista del PSOE, y eso es una evidencia del nerviosismo reinante y de los estragos que plantean las encuestas. Y para más inri, el cabeza de lista por Jaén, Paco Reyes, se ha unido al coro de halagadores señalando que Pedro Sánchez es el mejor presidente que ha habido desde que llegó la actual etapa democrática. A ver quién lo mejora.
Por lo que respecta al Partido Popular en absoluto están exentos de novedades, la principal, sin duda ninguna, y lo vengo observando por razones familiares en estos últimos días, es que han tocado a rebato en la sanidad pública, y no sé si también en la privada, para que al menos hasta el domingo se actúe con la mayor diligencia, hasta el punto de que a una paciente muy próxima la han citado para la misma cuestión en dos hospitales distintos, y los profesionales, a los que se ha pedido que sean discretos, se desahogan porque en realidad se trata de una improvisación en toda regla, en días pretenden dar una imagen diferente de la que ha sido el escenario habitual de estos últimos años, una sanidad pública venida a menos, como casi todo lo público. En su último mitin en Jaén, Juanma Moreno estuvo arropado como es habitual en él, suspendidos todos los actos para darle cobertura. Y mensajes tanto de él mismo como de la candidata, Lina García, y del presidente provincial, Erik Domínguez, de que ahora viene lo mejor para la provincia, un discurso muy parecido al de hace cuatro años. Nos prometen el tranvía para el último trimestre de 2026, y por lo que respecta a la Ciudad de la Justicia unas veces nos dicen que en 2029 estará inaugurada y otras que forma parte del plan 2030. Igual que con la Ciudad Sanitaria, de la que se afirma que estará en construcción en la nueva legislatura. Repito, exactamente igual que hace cuatro años, pero su público lo acepta sin reservas, los convencidos de uno y otro lado asumen sin rechistar, por algo estamos en Jaén, aunque tampoco creo que seamos una excepción.
Videoclip de PP. https://es.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&p=kilometro+sur&type=E211ES1359G0#id=6&vid=a9e477e4629373680ee718dccb0178ca&action=click
Video de Adelante Andalucía. https://es.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&p=video+de+adelante+andalucia&type=E211ES1359G0#id=12&vid=af716e5b3f02308ce162d84bc1c789fb&action=click
Canción de Jaén Merece Más. https://www.facebook.com/reel/1956016161951413
Lo que también ha entrado en campaña, y no viene mal porque la hace un poco más dinámica y divertida, pues está siendo más de lo mismo, es la música. El PP, en la campaña de su candidato a la reelección en la presidencia, lleva su propia banda sonora, tiene por nombre “Kilómetro Sur” y su letra sublima a Andalucía, es bonita, tal vez demasiado porque proyecta una imagen idílica y lo es, pero ignora las sombras, y se ha sabido que quien pone la voz es el propio Juanma Moreno. Hoy me he encontrado a algunos populares tarareando su contenido. Hay que reconocer que el equipo de asesores no para. El candidato de Adelante Andalucía, José Ignacio García, para no ser menos, ha publicado un vídeo en formato casero cantando el himno andaluz con solo cuatro años de edad, un portento. La imaginación al poder. Pero es que no se acaba aquí el acompañamiento musical, porque el cabeza de lista de Jaén Merece Más, Luis García Millán, en la recta final de su agotadora campaña cargando con las siluetas en cartón de Moreno y Montero, ya presume de una canción compuesta expresamente para el partido provincialista, con la singularidad de que es una especie de canción protesta, reivindicativa de las necesidades que presenta la capital de la provincia, muy de acuerdo con la campaña de JM+ que se distancia por igual de PSOE y de PP. Su contenido recuerda más a nuestro himno “Andaluces de Jaén”, de Miguel Hernández, aunque ya he dicho en repetidas ocasiones que parece que nos hemos quedado con el soniquete de la música y no le hemos echado demasiadas cuentas a la letra, que es donde está la esencia. Para qué complicarnos la vida.
En fin, después de una larga precampaña, porque desde hace meses se veía lo que estaba por venir, y de los quince días de la campaña oficial, que está a punto de llegar a su fin, el domingo, día 17 de mayo, tenemos las elecciones al Parlamento de Andalucía, y de su resultado ha de salir el próximo gobierno de la Junta. Si hacemos caso de las encuestas, todo hace indicar que habrá un ganador, el Partido Popular, por sus propios méritos y por los deméritos de algún que otro adversario, ¿no?, aunque cuestión diferente es, de no darse mayoría absoluta, poder formar un bloque de gobernabilidad, se ha visto que Juanma Moreno le teme como a una vara verde a un posible pacto con Vox, después de asistir a los debates públicos y sus desencuentros con esta formación, aunque también sabemos que la política es tantas veces el arte de lo posible y la aritmética es la que manda. Por lo demás sé bien que hay muchos seguidores del PP que abogan claramente por este acuerdo con el partido de Abascal, como los hay que no lo desean, siempre ocurre, nunca llueve a gusto de todos. Aún así, las encuestas, que unas veces aciertan plenamente y otras fracasan de manera estrepitosa, no dejan de ser indicadores del estado de opinión, pero lo único que vale es el recuento en la noche del domingo, entonces sí será la hora de la verdad.
Estamos asistiendo a una campaña en la que se nos ha atiborrado de mensajes, y esa idea inicial y de algunos partidos, de que se hiciera un debate exclusivo de Andalucía, se fue al garete, porque estos comicios tienen una enorme importancia en el momento político español para ver qué dirección toman los votantes, de ahí que hayamos tenido tantos visitantes de Despeñaperros para arriba. También es un ensayo general de cara a las próximas elecciones municipales y generales, aunque las locales tienen la singularidad de que cuentan mucho más las personas, los candidatos. Tengo la impresión de que en Jaén se pone mucho en juego en estos comicios. En esta circunscripción hay que elegir a once diputados y ese es el quid de la cuestión, cómo se reparten. Los datos sí indican, se miren por donde se miren, que el PP vuelve a ser la fuerza más votada, y debe mantener al menos los 6 diputados, la pérdida de cualquiera de ellos ya sería un paso atrás. El PSOE obtuvo cuatro y algunas encuestas pronostican que se expone a perder uno, que daría argumentos para reflexionar, y curiosidad a nivel máximo podría ser que Vox lograra multiplicar su anterior conquista de un escaño.
El escenario, no obstante, sigue abierto, porque Jaén Merece Más es una incógnita, no ha figurado en las consultas demoscópicas, sale en desigualdad de condiciones, apenas ha tenido arte ni parte en los debates y toda su campaña se ha fraguado, con muy escasos medios, a base del esfuerzo del candidato, que se lo ha currado a fondo. Se puede estar o no de acuerdo con el tipo de campaña elegido, lo que no admite dudas es que en un ámbito tan disputado y frente a los poderosos, ha tratado de abrirse paso para reivindicar que otro tipo de política es posible para Jaén. Y otra incógnita, por supuesto, es la suerte que acompañe a las dos formaciones a la izquierda del PSOE, tanto Por Andalucía como Adelante Andalucía, con Loli Montávez como Alejandro Cabrera, respectivamente. Da la impresión de que esa izquierda ha reaccionado en relación con los comicios anteriores, si bien no se sabe hasta dónde y si va a ser capaz de arañar algún diputado. Difícil, porque partimos de once diputados en la Cámara andaluza y la ley electoral es la que es. En cuanto a los debates, he procurado no perderme lo esencial al menos de cada uno por cualquier medio, y el resumen es este: más de lo mismo, un discurso repetitivo, hasta el punto de que han terminado por aburrir y aburrirse.
Por todo lo dicho lo que se desprende es que en estas elecciones hay que ir a votar el domingo pensando en España, porque este es un primer experimento de lo que pueda pasar en el futuro en otros comicios. Por supuesto lo que está en juego es el futuro de Andalucía, y aunque el debate que se ha desprendido ha sido muy genérico, hay que tener a nuestra tierra en la cabeza y depositar el voto desde esa responsabilidad. Finalmente, ya lo creo que hay que meter la papeleta en la urna siendo conscientes de que estamos en Jaén, que es una de las ocho provincias en que se divide Andalucía, y es un buen momento, mejor dicho, es este el momento, de que los jienenses hablemos de cómo queremos estar presentes en el panorama andaluz, porque todos conocemos la historia, si como partícipes y protagonistas o como convidados de piedra. Pienso que hay que votar por Jaén, es decir, separando el grano de la paja, sin dejarnos llevar por esos vendedores de mercancías que nos han prometido el oro y el moro. En definitiva hay que votar con un sentido crítico, porque es la hora de reivindicar que Jaén no quiere ser más que nadie, pero tampoco menos, y llamar la atención de los perjuicios que nos ha causado una escasa consideración de la política andaluza, en general de toda ella, hacia nuestra capital y provincia.
El domingo veremos de qué manera se mueve el voto. Me gustaría pensar que, pase lo que pase, nuestra Andalucía va a tener un impulso y que Jaén, va a ser tenida en cuenta, ya no con promesas vanas, sino con realidades y con un compromiso de apoyar el despegue de este territorio que no está en disposición de aguantar resignado cómo la política le vuelve la espalda.
Foto: El ministro Marlaska en su intervención en la Academia de Baeza, donde ha sido abucheado.


