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Por ANTONIO GARRIDO / En un poema de “Campos de Castilla” el siempre lúcido Machado, decía que “de diez cabezas, nueve embisten y una piensa”, y aunque esto lo escribió hace ya unos cuantos años, se ve que conocía bien su patria. España, ¡ay España! Estos últimos días como en tantas ocasiones de manera frecuente, nos hemos enfrentado a esas dos Españas. En la crónica política simplemente, y ya es bastante, se está jugando el partido de cara a las elecciones andaluzas del 17 de mayo. Los partidos que más arriesgan han sido también los más madrugadores, han adelantado trabajo y ya se vienen concretando ofertas programáticas, que en algunos casos son más de lo mismo, me recuerdan a 2022 y a antes, 2018, y en otros casos nos ofrecen propuestas que de antemano sabemos que son casi imposibles de cumplir. Ya saben lo que se dice de los políticos, que prometen construir un puente incluso donde no hay río. El favor que le pedimos a todos, en especial a las listas que tienen posibilidades reales de estar en la próxima legislatura, es que se queden a ras de suelo y prometan lo que estén en disposición de poder cumplir. Y queremos estar en la Andalucía que avanza, las migajas tenemos la obligación de combatirlas y rechazarlas, por dignidad.

En Jaén no queremos más brindis al sol ni anuncios de planes y más planes que desde Franco con el Plan Jaén han sido frustraciones. Por favor que no vengan a insultar a nuestra inteligencia y nuestra buena fe. Simple y llanamente lo que esta provincia pretende, y creo que es el sentir general, es contar en el concierto andaluz y que el próximo gobierno, el que salga, sea consciente de la exigencia de este territorio de no estar en la Andalucía de las dos velocidades, que le llamen como quieran ya que se olvidaron de la tan manoseada discriminación positiva, que todos prometieron y todos incumplieron. No tengo excesiva confianza, lo confieso, pero lo que sí hay que hacer es votar, es en la papeleta en la que cada jienense se juega su futuro. Pronto se van a cumplir 44 años de las primeras elecciones andaluzas, 23 de mayo de 1982, sería absurdo negar la evidencia de que en muchos aspectos Jaén no se parece al de aquel tiempo, pero determinados parámetros siguen estancados, iniciativas de estas décadas no han salido a flote, y los cheques en blanco también fueron metáforas. Otras provincias han dado el salto mientras que las políticas dedicadas a Jaén no se lo han permitido y nos han hecho hasta cambiar el discurso, ya no hablamos de convergencia, sino de confluencia, porque parece que a los poderes públicos les cuesta menos esfuerzo asumirlo.

Ya nos estamos acostumbrando, y eso que la campaña solo dura medio mes, a los sermones, la repetición de promesas y compromisos, en este momento me distraigo leyendo algunas de las lindezas de hace casi cuatro años. Cuánto aguantan los programas y qué poco hemos aprendido las lecciones, me refiero a nosotros, a la sociedad, a la provincia, sin faltar el respeto a nadie, porque cada cual es muy dueño de sus decisiones, solo lamento que no avancemos, que Jaén no converja ni consigo misma elecciones tras elecciones, es lo que subleva mi condición de jienense militante. Pero tiempo al tiempo, ahora se trata de verlos despegar a todos y otear cómo aguantan el duro combate.

Les supongo informados de las encuestas, todas las que se han publicado prácticamente coincidentes en lo esencial, también creo que habrán seguido algunos de los debates, en especial los televisados, me refiero sobre todo a las iniciativas surgidas en la provincia, y a estas alturas tendrán casi decidida la opción por la que se van a decantar. Estarán colmados de escuchar los mensajes de unos y de otros y habrán sacado sus propias conclusiones. De todos modos la verdadera encuesta, tamaño natural, la veremos el día 17 cuando se cierren los colegios electorales y se abran las urnas, eso es más fiable que todos los discursos. Hay un político alemán, que aunque no era precisamente ejemplar sí dijo una frase certera: “nunca se miente tanto como antes de las elecciones” y la doy por buena porque he escuchado algunas consignas para enmarcar. Y la presidencia de la Junta es cosa de dos: la continuidad de Juanma Moreno, que puede encontrarse con el respaldo suficiente como para gobernar en solitario, o que se vea con la necesidad in extremis de tener que llegar a acuerdos con VOX, a los que él parece negarse, al menos opone mucha resistencia.

De todos modos más que a quién voten cada uno de ustedes, usando su libertad, faltaría más, lo que de verdad me preocupa como jienense es que esta nueva legislatura no se convierta en cuatro años más perdidos para Jaén, porque seguimos acumulando asignaturas pendientes, algunas para enmarcar porque son un ejemplo de mala práctica política y de dejación. Nos dijeron que esta que acabamos de dejar atrás iba a ser la legislatura de la Ciudad Sanitaria, de la Ciudad de la Justicia, del tranvía, del Museo Íbero, de la Cámara de Comercio para la capital, y nada de esto ha llegado, nos tratan de convencer argumentando que estos años han servido para cimentar y que ahora viene lo mejor. Pero el tranvía no acaba de arrancar y recuerdo que Juanma Moreno comprometió con Agustín González que cuando fuera alcalde vendría a montarse con él en el sistema tranviario. Pasó la etapa de Alcaldía de González y ni por asomo. Con la Ciudad de la Justicia nos la han puesto delante de los ojos y ha resultado ser un fiasco, al final la operación público-privada se rompió en pedazos, es de suponer que por falta de viabilidad porque una empresa mide sus riesgos. Y respecto a la Ciudad Sanitaria acallaron las voces con la lavandería en construcción, pero en el mejor de los casos a esa infraestructura le quedan años, y no pocos. Esto por lo que respecta a la deuda histórica del gobierno andaluz, que tiene muchos más asuntos pendientes, el día que toque entrar en las competencias del gobierno central estaremos en un panorama muy parecido, por mucho que con el Cetedex nos hayan tratado de anestesiar la exigencia, sobre todo en el ámbito de las infraestructuras, con el tren como el ejemplo más expresivo de la dejación histórica, de modo que no nos traten de vender la moto. Lo que anhelamos es que llegar a Jaén para los propios jienenses y por supuesto para quienes nos visiten, provoque una sensación de bienvenida real. Hoy mismo me he encontrado con unos amigos de fuera que, en plan de chanza, como es normal, me han preguntado por el tranvía, me han puesto colorado y he sentido pena e indignación. De eso se trata, de que el poder, en este caso el andaluz más cercano, no juegue con Jaén y encima se permita el lujo de contar las hazañas de las que presume. Dime de qué presumes…

Por último les recuerdo el comportamiento de la provincia en las tres últimas elecciones andaluzas. En las del año 2015 todavía con el PSOE disfrutando del poder político, obtuvo el 42,68% de los votos de los jienenses, con 6 diputados, frente al 29,08% del PP con 4 escaños y el 11,04% de Podemos, que conseguía un asiento en la Cámara andaluza. En las elecciones de 2018 aún el PSOE se mantuvo en su papel de feudo y aunque con descenso al 35,39% de los votos, era la primera fuerza política representada, con 4 diputados, y los escaños estuvieron más repartidos: 23,17% para PP con 3 diputados, 15,95% para Ciudadanos y 2 diputados, 12,15% para Adelante Andalucía, con 1 escaño, y Vox, con el 8,71% de los sufragios y otro representante. El revolcón del PP se produjo hace cuatro años, con una mayoría ya bastante holgada, 42,53% y 6 diputados, una prueba inequívoca del castigo al partido que desde el comienzo de la democracia contó con el voto hegemónico. El PSOE se tuvo que conformar con el 27,08% y 4 diputados; VOX fue el tercer partido más votado, con el 12,85% y 1 diputado, y el resto de las opciones quedaron fuera. Jaén Merece Más no pudo pasar del 5,88%, pese a lo cual repite en esta ocasión con el ánimo renovado.

Desde luego si sueñan con un diputado, por muy complicado que sea, que lo es, es imprescindible participar con todas las de la ley. Como es bien sabido, en la legislatura a partir de 2018 el PP se alió con Ciudadanos y el resultado para la provincia no cambió en lo sustancial, salvo que Juan Marín vino a Jaén repetidamente a anunciarnos la redención, pero al final acabó siendo la suya, a cuerpo de rey gracias a los favores a Moreno Bonilla, que tuvo la habilidad de actuar de cómplice necesario para eliminar a Ciudadanos del mapa. En estos cuatro años, a pesar de los problemas, algunos muy graves, que han acorralado al gobierno de la Junta, el presidente Juanma ha tenido algunos golpes de suerte, también en parte actitud y el caso es que se le ha aparecido la Virgen y aún, a pesar del ruido, a veces ensordecedor, que llega desde las diferentes provincias, mantiene casi intactos sus activos, lo cual está a punto de permitirle cuatro años más. Dos legislaturas ya sí son suficientes como para empezar a asumir costes, nada desgasta más que el poder, pero los cuatro años próximos al frente de Andalucía no se los quita nadie. Salvo error u omisión, porque las urnas son las que dictan sentencia. Esa es la democracia, aceptar el veredicto del pueblo.  

Foto: Que el saludo «Bienvenidos a la Provincia de Jaén» se reconozca como un hecho real, que en lugar de migajas nos den lo que nos corresponde, ni más ni menos.

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