Por ANTONIO GARRIDO / Es lo que tiene la convocatoria electoral a fecha fija y es que a los partidos no los coge de sorpresa y al menos en la mente de sus dirigentes han podido dedicar tiempo a esta previsión, de manera que ha sido hacerse pública por parte de Juanma Moreno la convocatoria electoral para el 17 de mayo y las formaciones políticas han puesto en marcha los mecanismos y ya está muy adelantado el proceso de candidaturas, no puede olvidarse que el día 13 han de estar todas presentadas y no hay tiempo que perder. El más madrugador fue Jaén Merece Más, que hace ya unos meses que dio su visto bueno para que el actual concejal y portavoz del partido provincialista en el Ayuntamiento de Jaén, Luis García Millán, opte a una plaza por nuestra circunscripción al Parlamento andaluz. Ellos saben que es complicado, pero no se trata de un imposible, teniendo en cuenta que hay mucha gente, más de la que se piensa, desilusionada a diestra y siniestra, en especial con los asuntos pendientes de Jaén, que no son pocos, y Jaén Merece Más, aunque en parte se haya contagiado del modo de actuar de los partidos tradicionales, no se le puede dejar de reconocer algo importante y es que las decisiones se toman en Jaén y precisamente la palabra Jaén es la que tienen de manera habitual en sus labios. Si utilizamos como referencia únicamente las redes sociales, podemos advertir que Jaén Merece Más obtiene no pocas críticas, pero no es menos cierto que proceden de los convencidos de otras fuerzas políticas, sobre todo las que han venido siendo habituales, el bipartidismo, pero esa sensación es un tanto engañosa.
Como decía Manuel Fraga, no solo hace falta que esta opción se incluya en las encuestas de intención de voto, sino que no hagamos excesivos juicios de valor hasta que llegue el día de la encuesta tamaño natural. Sinceramente, me gustaría que Jaén Merece Más pudiera estar en el Parlamento y no digo nada si se pudiera dar el caso, difícil pero tampoco imposible, hay antecedentes, de que un solo diputado fuera decisivo para la gobernabilidad. En este momento pienso en cuestiones candentes como el impulso que necesita la Universidad de Jaén, porque se podría doblegar la voluntad política del PP de Juanma Moreno, porque doy por hecho, salvo error u omisión, insisto en la encuesta tamaño natural, que el actual inquilino del Palacio de San Telmo repetirá como jefe del nuevo ejecutivo. Sea lo que sea, los jienenses tienen la palabra.
La sorpresa, desde luego relativa, ha sido en el PSOE la apuesta lanzada por el secretario general, Juan Latorre, supongo que de común acuerdo con Paco Reyes, que desde que cedió el puesto de mando en el partido se puso a disposición de su sucesor, de contar con el hoy presidente de la Diputación para encabezar la candidatura por Jaén. Este modo de actuar tiene sus afines pero también sus detractores. No hay que olvidar que Reyes lleva muchos años en política, tal vez demasiados, y no digo que la experiencia no sea un grado, que por supuesto lo es, pero hay que contar con personas de refresco que puedan aportar nuevas ideas, aires nuevos y liderazgos del siglo XXI, que pienso es algo en lo que la maquinaria de las fuerzas políticas no piensa, funciona mucho el amiguismo, la sucesión, el quítate tú que me pongo yo, más que reflexionar sobre la regeneración necesaria en un partido como el PSOE que ha vivido épocas gloriosas con el poder en sus manos, que está cruzando su rubicón particular pero que lo hace con un socialismo que es la herencia misma de las últimas décadas, y también me refiero a la ministra Montero, de ahí que las encuestas le den tan malas expectativas.
Reyes ha sido un político que con sus aciertos y sus errores ha cubierto una etapa muy larga y ha sobrevivido que no es poco, y hay que reconocerle en justicia que no ha sido un político indiferente, es más, seguramente va a quedar para la historia política de la provincia como impulsor de grandes iniciativas, porque ha hecho bien sobre todo dos cosas: gestionar adecuadamente la economía de la institución supramunicipal y dar la cara por la provincia cuando otras administraciones, entre ellas la que él mismo ha representado, no lo hacían. Pero también ha sido un defensor a ultranza de la política emanada desde el aparato central del partido, que durante tantos años ha sido esquiva, bueno esquiva es poco, un lastre para nuestro desarrollo, hasta que llegó el Cetedex, que no fue logro socialista sino de la presión social, y ya veremos en lo que queda, ojalá que al final tengamos que felicitarnos todos.
La opción Reyes para el Parlamento andaluz, ya bendecida en todos los órganos del partido, es, desde luego, una salida airosa para él, ya dije en su momento que no veía a este político en Madrid, menos en el Senado, salvo que no surgiera otra oportunidad. La lectura que hacen los malpensados, y tiene su lógica, es que la operación que le lleve al Parlamento le permite dejar el organismo provincial, que ha sido el culmen de una carrera política en la que ha pasado por todos los escenarios posibles tanto orgánicos como institucionales, a excepción del Parlamento andaluz, y ahora, porque Reyes sigue siendo, no puede evitarlo, un animal político, pretende dar la batalla en una cámara en la que se abordan los asuntos de Andalucía y, lógicamente de Jaén. Insisto en que los partidos políticos tienen razones que la razón desconoce, personalmente opino que su balance es satisfactorio, salvo cuando se le puede achacar la responsabilidad de una sumisión que ha sido muy perjudicial para los intereses de la provincia, y un ejemplo entre muchos es la situación del ferrocarril, no ha sabido o no ha podido convencer a los suyos, de Sánchez para abajo, del pragmático informe del CES Provincial de 2017, que han pasado los años y no se le ha hecho el menor caso. Por no sacar a relucir el Colce, la gran humillación del Gobierno de España con la provincia, por mucho que hayan tratado con las visitas de ministros y demás altos cargos, vendernos una apuesta que siempre fue inexistente. Lo bueno es que Reyes conoce la provincia, tiene argumentos, la única duda es si es la persona adecuada para encabezar la candidatura en el momento presente y la levedad de la política para enfrentarse a los retos aparcando intereses y deudas creadas por la política misma. El resto de los componentes de la candidatura, en la que la duda está en los puestos que va a lograr de los 11 parlamentarios en juego, admite poca discusión, Ángeles Férriz se lo ha ganado a pulso como buena parlamentaria, y Víctor Torres como hombre fuerte de la dirección provincial, mano derecha de Latorre, tiene que estar. El relevo generacional, si eso, puede esperar.
En cuanto al PP, Juanma Moreno ha hecho tabla rasa, otro que tampoco se ha parado a reflexionar sobre la idoneidad, parece más pendiente de una hipotética mayoría absoluta que de situar a los mejores en los puestos que correspondan. No lo digo por la persona que ha puesto como cabecera en Jaén, sino por su decisión que afecta a la mayor parte de los consejeros, a los cuales ha enviado a liderar, es un decir, en sus respectivas circunscripciones. A Moreno Bonilla se le ve muy seguro, tal vez demasiado, seguramente porque observa que a pesar de las crisis pasadas y de los graves problemas con la sanidad, la dependencia, la universidad, etc., al menos todavía no le están pasando factura de manera contundente. Se ve legitimado, crecido, pero seguramente no tiene en cuenta que en esta ocasión los andaluces, o muchos de ellos, no premian sus méritos sino que castigan los deméritos de su formación adversaria. El PSOE está en un mal momento y encima ha elegido a una candidata que representa a un pasado andaluz bastante convulso y esto no se arregla en cuatro días ni con cuarenta mítines. La candidatura socialista es el mejor regalo que se ha hecho a Juanma Moreno para esta campaña, desde que supo a quién iba a tener de contrincante le ha debido hacer novenas al Cristo del Gran Poder y a La Macarena, porque bien lo merecen. De hecho existe la razonable duda de que María Jesús Montero se quede en Andalucía si sifre una debacle. El caso es que Juanma ha optado por el continuismo en Andalucía y en Jaén, en realidad su presunta victoria no se puede relacionar con las personas, él está en otras historias.
Catalina García tampoco es nueva en política, ha servido lo mismo para un roto que para un descosido, desde que fue fichada hace bastantes años, ha tenido momentos de protagonismo, algún que otro frenazo y nueva recuperación. Lo peor, sin duda, su paso por Sanidad, un área capaz de quemar a cualquiera, han salido tocados unos cuantos políticos y políticas. Ahora bien, he seguido los pasos en la última etapa de la consejera jimenata, rescatada por el jefe en Medio Ambiente, y la conclusión es que se ha ganado el puesto con una labor no de escaparate, pero ha estado presente en los grandes y en los pequeños momentos de Jaén y la provincia. Ha sido constante, cumpliendo su papel de forma impecable como cuota jienense. No tengo suficientes elementos de juicio para valorar su gestión en una consejería que tiene tantas derivadas, pero ha sabido estar, pienso que no le ha creado problemas serios al presidente, y como él mismo ha decidido que sus consejeros sean cabezas de lista, la ha situado en dicho lugar, y el siguiente en la candidatura, por descontado, es Erik Domínguez, que contra viento y marea no tiene excesiva contestación porque los críticos no han conseguido su propósito, al menos hasta el momento, y tiene el camino expedito. En su caso por su propia responsabilidad, era incontestable. Surge la duda en este momento de si llegada la oportunidad, el próximo año, pretendería optar de nuevo a la presidencia de la Diputación, su verdadero sueño, y que ahora parece más madura, con permiso de Juan Latorre, aunque queda mucho tiempo y no conviene hacer cábalas. Además en política mejor no hacer apuestas porque el verdadero poder de los partidos, los que mueven los hilos, en cualquier momento pueden fastidiar el invento.
Volviendo aLina, la candidata, supongo que no habrá pasado desapercibido que todos los que son algo en el PP de Jaén han subido a las redes sociales fotos con la elegida, toca arrimarse al sol que más calienta. Y conste que ayer mismo un dirigente que seguro que estaba fuera de cobertura, Juanma es una tumba, apostaba por otra persona. Todos pendientes del presidente y todos ahora apoyando a la causa prietas las filas. A lo mejor hasta la propia protagonista se ha visto sorprendida, los designios del líder son inescrutables.
Y por lo que se refiere a VOX, que también ha designado a sus cabezas de lista, ha funcionado la lógica y el partido ratifica como número uno indiscutible a Benito Morillo, que ha sido un activo de su fuerza política y no se ha olvidado, aunque no siempre con éxito, de su procedencia jienense, camino de la tercera legislatura, confirma su carrera política, de hecho en la última etapa ha sido presidente de la Comisión de Justicia, Administración Local y Función Pública, portavoz en las comisiones de Presidencia, Administración Pública e Interior, Cultura y Patrimonio Histórico y Asuntos Europeos, y vocal en las comisiones de Presidencia, Diálogo Social, Interior y Empleo, Formación y Trabajo Autónomo, es decir, ha acumulado una gran experiencia, y ha estado atento a los asuntos de Jaén, por ejemplo con la sanidad y con la infrafinanciación de la Universidad, de modo que VOX, como el resto de los partidos, se ha declinado por no hacer experimentos y seguir confiando en la misma persona. Al final todos tienen en común que son conocidos y las formaciones políticas son más temerosas a la hora de innovar, prefieren vender rostros que sean familiares a la opinión pública, es decir, a los votantes.
Antes del día 13 se tienen que conocer y presentar todas las candidaturas. Hay una frase bíblica que dice que muchos son los llamados y pocos los escogidos. Mucha gente que se suele hacer ilusiones se queda en el camino, y esta experiencia es cada cuatro años, así que hay puertas e ilusiones que se cierran. Después vendrá la segunda parte, la que realmente importa, los programas electorales de cada uno de los partidos que aspiran a representarnos, los citados y los que aún no se conocen de los grupos a la izquierda del PSOE, aunque como suele ocurrir se apuntarán otros experimentos más o menos novedosos, y hay que contar con Se acabó la fiesta (SALF), que tiene presencia en Jaén, de hecho creo que en él milita Salud Anguita, y que se supone hará campaña. La hora de los programas electorales será decisiva para observar a cada candidatura, con especial interés la del partido en el gobierno en los últimos años, el PP, que intentará colarnos todas y cada una de las promesas incumplidas. Habrá tiempo para aplaudir, si se da el caso, que no lo creo, y por supuesto para ponerlos colorados porque la experiencia dice que en momentos decisivos como estos, y hay frases muy apropiadas al respecto, se hace campaña en poesía, pero a la hora de la verdad se gobierna en prosa, y no siempre de la buena. Continuará.


