Por ANTONIO GARRIDO / Bueno, bien está lo que bien acaba y la visita de los Reyes de España, el día 17 del próximo mes de marzo, antes de la Semana Santa, puede ser un buen epílogo para dar por finalizada la conmemoración del 1200 aniversario de Jaén como Capitalidad, una idea que fue impulsada hace varios años por la asociación cultural y social Iuventa y que ha contado con la receptividad de los respectivos ayuntamientos, antes el presidido por Agustín González, donde empezó a gestarse la idea, y después el liderado por Julio Millán, aunque en ambos casos el área de Cultura, al frente de la cual estaba y está María Espejo, de Jaén Merece Más, asumió la principal responsabilidad y de manera muy ilusionante, y es a esa área municipal a la que hay que felicitar porque desde fuera ha dado la impresión, al menos yo lo siento de esta forma, que también en la instancia municipal ha habido quienes se han distanciado de la efeméride, que en parte se ha defendido gracias a los compromisos con instituciones como la Universidad de Jaén o la UNED, entre otras, que además han contribuido con sus aportaciones a darle al aniversario un necesario baño de autenticidad y rigor para contrarrestar algún que otro signo de indiferencia.
Pero sí, pudo despegar la conmemoración de los 1200 años de capitalidad, 825-2025 y los expertos académicos han logrado callar la boca a quienes han expresado sus dudas sobre este concepto, apoyando sin reservas el hito que se ha venido festejando durante todo el pasado año. Me fío de catedráticos de trayectoria tan brillante como Juan Carlos Castillo, que ha ofrecido alguna conferencia muy precisa, y se han sumado más especialistas comprometidos y de obligada referencia en todo este año de celebraciones, por ejemplo en las conferencias promovidas por la UJA y su Vicerrectorado de Desarrollo Territorial se definió espléndidamente el periodo histórico y la relevancia de la figura de Abderramán II en Yayyan, imprescindible para situarnos en el Jaén de aquella época. Por supuesto que merece reconocimiento Rafael Cámara, presidente de Iuventa, al que se nombró en un principio comisario de la conmemoración y me da que no ha sido del todo reconocida su labor, bien es cierto que tiene sobradamente demostrado que es un jienense militante y un activo de los imprescindibles de esta ciudad, que no se debe a nada ni a nadie y que siempre está dispuesto cuando se trata de luchar por hacer más grande a este Jaén a veces tan complicado de entender. Todo mi reconocimiento para Rafael Cámara Expósito y todo lo que hace en pro de su ciudad.
Tras la aplazada visita de los reyes a consecuencia del famoso “apagón”, ahora la Casa Real lo incorpora a su agenda, por lo que Felipe VI y Leticia, aunque sea fuera de plazo, estarán en Jaén para sumarse, ya simbólicamente, al hecho histórico conmemorado, de manera que cale socialmente lo que el Ayuntamiento, en nombre de todos los jienenses, ha pretendido resaltar, que dentro y fuera de Jaén se conozca el papel de esta ciudad que tiene tanta significación memorable. Así que me alegro de que vengan los monarcas porque es la guinda a este pastel conmemorativo, aunque debo añadir que siempre he defendido al respecto, además de los fastos, imprescindibles, que era una oportunidad magnífica aprovechar este evento para trasladar a las administraciones la necesidad de que se vuelquen para que un hito de estas características no se quedara en la apariencia y en la evocación de un tiempo y una historia para convertirlo en oportunidad e impulso de necesidades para Jaén que ya no admiten demora, ese sería el gran logro de la Capitalidad.
Un ejemplo, la Expo 92, fue un acontecimiento memorable, pero sobre todo supuso un cambio en la fisonomía principalmente de Sevilla y de otras capitales, aunque lamentablemente, porque siempre fuimos los preteridos, los descartados, a nuestra provincia le tocara muy poco en el reparto de la inmensa tarta.
Creo honestamente que nos hemos quedado a medio camino, aunque tampoco le quiero negar dignidad y compromiso al programa que en su conjunto se ha llevado a cabo. Ignoro las razones por las cuales el Ayuntamiento en su día no hizo balance del 1200 aniversario, teniendo en cuenta que la política siempre busca los réditos y en cuestiones de menor importancia ponen un énfasis que a veces son meros brindis al sol. Sí leí en cambio, pero hace muy pocos días, el que en su muro de facebook hizo el propio Rafael Cámara, que se ha debido sentir obligado como “padre de la criatura” a dar su punto de vista, ya que es de suponer que haya sido interpelado por quienes con toda razón lo asocian al acontecimiento que Jaén ha vivido. En resumen, bien está lo que bien acaba, enhorabuena por quienes se lo han currado, que han sido muchas personas y no solo las citadas, y, eso sí, en algunos casos tengo el convencimiento de que ha sido una oportunidad perdida, pero esa es una opinión personal, que otras personas comparten, y que no es un reproche sino una reflexión en voz alta en el sentido de que deberíamos trabajar más la ambición y la manera de llegar a la ciudadanía para que se sienta concernida y sume motivos para el orgullo, además de colocar a Jaén más en el escaparate de lo que ya está.
En el ámbito político se ha sabido que mañana estará en Jaén para participar en un acto con tinte electoral la todavía vicepresidenta del Gobierno y a la vez candidata socialista a la Junta de Andalucía en las próximas elecciones, María Jesús Montero. Es de suponer que viene a hablar de las 100.000 viviendas que pretende crear si logra llegar a la presidencia del gobierno andaluz, y toda su batería de propuestas que está administrando convenientemente, y es previsible, asimismo, que el trueno gordo lo dejará para la campaña, ya cada vez más cercana. Montero figura como el aval político, junto con el diputado socialista por Jaén, Juan Francisco Serrano, para la moción de censura con Jaén Merece Más para desbancar de la Alcaldía a Agustín González, del Partido Popular. Estos dos políticos, la vicepresidenta y el diputado, cada vez que pueden pintan un panorama idílico de las atenciones del Gobierno de España para con Jaén, pero se les olvida decir que casi todo lo que prometen está en el aire y que los jienenses ya no nos fiamos más que del BOE, porque ni siquiera hay presupuestos y además estamos hartos de promesas incumplidas. En este momento, cuando ya pasó el primer año de funcionamiento del gobierno municipal del pacto, nos encontramos, poco más o menos, en similares circunstancias a las que concurrieron cuando Jaén Merece Más se dejó convencer por una hoja de ruta que parecía idílica, todo el Gobierno volcado con Jaén, con Sánchez y Montero a la cabeza, el premio gordo de la lotería.
El tiempo ha demostrado que como siempre suele ocurrir en política no se leyeron bien la letra pequeña donde aparecen las mentiras, a veces piadosas; en la relación con el PP fallaron el centenar de aspiraciones y un incumplimiento tácito de las famosas medidas firmadas ante notario, con dos responsables muy visibles, la Junta que no hizo los deberes y el grupo municipal que no fue exigente, con el obediente González al frente, y encima las relaciones personales no eran las mejores. ¿Qué ocurre ahora? Por lo que se percibe a Jaén Merece Más le cuesta reconocer que no era para tanto, pero tampoco puede exhibir su malestar a voz en grito, tal vez porque a pesar de todo la relación es más cordial, o eso manifiestan cada vez que se les pregunta. El presidente de Jaén Merece Más, Juan Manuel Camacho, sin embargo, ha solicitado, aprovechando la presencia mañana en Jaén de María Jesús Montero, una reunión con ella “a puerta cerrada”, dato que no debe pasar desapercibido, porque también podía ser con luz y taquígrafos, para tratar del pacto, y se demanda muy especialmente que de una vez por todas se habilite el FIJA, un Fondo de Inversión en el que llevan años intentando los “merece” con los gobiernos, con un objetivo, que se pague al menos en parte la deuda histórica que en décadas han acumulado con Jaén, y que son la causa de que nos hemos quedado atrás en la convergencia y en el equilibrio territorial. Es más, Camacho ha emplazado a los líderes socialistas jienense, de cara al día de mañana, a que den la cara ante Montero “y no se limiten a una campaña de marketing y paseíllo, sino que sean capaces de exigir a la ministra que cumpla lo que rubricó”. No dice nada y lo dice todo. El día que se firmó el pacto algunos dijimos que el tiempo dictaría sentencia.
Camacho ha difundido algunos apuntes de supuestos logros del Gobierno de Sánchez para con Jaén, pero salvo alguna excepción se trata de proyectos que están en el aire y que ninguno tiene el sello de urgencia. En cuanto a uno de los más graves problemas, la ruina municipal, el remedio buscado, que no solo ‘beneficia’ a Jaén sino a un numeroso grupo de ayuntamientos, es pan para hoy y hambre para mañana, pues se trata de perdonar los intereses de la deuda durante diez años, pero cuando pase ese tiempo volveremos a padecer las consecuencias y tal vez con más gravedad. Y no estarán en activo, presumiblemente, que a lo mejor es mucho presumir, ninguno de los políticos que han firmado ese pacto. Tal situación ha proporcionado oxígeno inmediato a la tesorería municipal, pero en absoluto resuelve el gravísimo problema, se trata de prolongar la agonía. Lamento mostrar pesimismo, pero no veo por ningún lado la luz al final del túnel y encima la incógnita de los procesos electorales impide por el momento abrigar esperanzas. Jaén Merece Más vuelve a tenerlo complicado y por si fuera poco, en breve cada partido del pacto se verá obligado a mantener identidad propia ante los comicios, primero los autonómicos. No le arriendo las ganancias. Al final siempre perdemos los mismos, los ciudadanos.
Foto: María Jesús Montero estuvo en Jaén, en la Diputación, el pasado 3 de octubre, presentando los fondos EDIL destinados a la provincia.


