Por MARI ÁNGELES SOLÍS /
Quizás porque, en el devenir diario, no nos detenemos a medir cuánto peso puede tener el olvido bajo la noche de los tiempos, perdemos sin advertirlo nuestra historia, nuestra identidad y nuestros latidos. Qué importante es no olvidar, más aún cuando es la la propia vida a la que toca de cerca. Imposible construir nada sin cimientos. Imposible un futuro sin pasado.
Y, al hilo de lo que os cuento, se entrelaza un acontecimiento literario que tendrá lugar esta misma semana en nuestra ciudad. La presentación de “Cuentos para un destierro digno”, del poeta y escritor jiennense Martín Lorenzo Paredes Aparicio, es una muestra de que Jaén puede convertirse en universo literario. Para ello, lo estrictamente necesario, es el amor. Convertir a Jaén en protagonista no es tarea fácil cuando estamos ya acostumbrados a observar su belleza desde el olvido y entre vacíos. El tiempo y el abandono han relegado la belleza y nos han dejado huérfanos bajo un cielo sin estrellas. Sin embargo, el poeta, a través de doce relatos consigue devolvernos la luz de aquella plenitud del pasado. La Resistencia frente al olvido es protagonista haciendo de Jaén un foco sumergido en un Realismo mágico.

En estos cuentos, escritos en una bellísima prosa poética, Jaén se convierte en protagonista de su propia historia. Los personajes, arropados por la música, la pintura o la poesía misma, nos trasladan a escenarios que hemos visto perderse o que nos contaron nuestros padres, en un tiempo en que el miedo y el vacío convertía a los hombres en miserables, incapaces de amarse los unos a los otros, e incapaces de proteger su esencia. Ese aspecto tan íntimo que, al perderlo, dejamos de ser nosotros mismos. Y esa es la clave de la literatura de Paredes. El amor a la tierra. El amor a los demás. Amar la esencia de Jaén es proteger nuestra historia. Es cuidarnos a nosotros mismos.
La exactitud con la que describe cada lugar que ya yace en el olvido, parece la de un cronista poeta que nació ya con ese amor incrustado en el alma, en las entrañas del Santo Reino. Leyéndolo, vienen a mi mente personajes tan necesarios como don Rafael Ortega Sagrista. El costumbrismo del poeta aunque, escrito en estos tiempos, tiene los tintes románticos de un pasado de gestas y esplendor.
En estos días en que, como cualquier persona que ama a su tierra, me hallo inquieta deseando que llegue el día de la presentación de “Cuentos para un destierro digno”, no puedo evitar pensar que, acaso, algún día, los hijos de nuestra generación llegarán un día a casa diciendo que han estudiado en clase de literatura a un poeta llamado Martín Paredes. Y, entre el silencio del grito que clama nuestra ciudad, suplicando auxilio, murmuro: “Así sea”
Porque entonces podremos estar tranquilos. Entonces nuestra tierra ya no será “la olvidada” Nuestra tierra será la que vive en los poemas y cuentos de Martín Lorenzo Paredes Aparicio, para la eternidad.
Mari Ángeles Solís
Foto: Martín Lorenzo Paredes Aparicio.



