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Por ANTONIO GARRIDO / Para empezar la crónica de hoy debo decir que me han sorprendido algunas reacciones en redes por la visita del alcalde, Julio Millán, y otros representantes municipales, para comprobar el avanzado estado de las obras del hospital “Virgen de la Capilla”, de carácter privado, que acometen un grupo de empresarios valientes y que deciden apostar por esta tierra. Ese hospital está previsto que entre en funcionamiento el próximo año 2027, presumiblemente en sus primeros meses, y además de tratarse de una nueva infraestructura sanitaria representa riqueza para Jaén en todos los órdenes, empezando por algo tan importante como la creación de puestos de trabajo. De hecho me informan que ya se han abierto los cauces para el envío de currículum, se ve que el departamento que corresponda quiere tomar del tiempo.

Que el alcalde y el resto de autoridades, con independencia del partido al que pertenezcan, acudan a alentar las inversiones empresariales, es de primero de educación y de respeto a un esfuerzo que hay que agradecer, porque en Jaén tenemos muchos empresarios, pero no todos hacen una apuesta tan decidida y además por un equipamiento que hace falta porque existe demanda, hay miles de personas en la provincia que por tener un régimen distinto al de la Seguridad Social, han tenido limitadas las posibilidades por la escasa oferta de centros en Jaén, Cristo Rey y últimamente el Metropolitano, y pare usted de contar. En la mayoría de las ocasiones los pacientes se ven obligados a trasladarse a capitales próximas, casos de Granada o Córdoba. El “Virgen de la Capilla”, cuando abra sus puertas, aumentará la oferta y además lo va a hacer con las garantías de un centro sanitario moderno, con todas las necesidades que precisa un hospital de sus características.

He observado que se critica al alcalde por girar visita, entiendo que de cortesía y respondiendo a una invitación, pues no hay que olvidar que los terrenos fueron cedidos en su día por el Ayuntamiento, supongo que por entender la importancia de la acción inversora y que cualquier esfuerzo empresarial en horas difíciles, en las que se busca que Jaén progrese, ha de ser bienvenida. Alfombra roja, pero exactamente igual que la que se ha puesto previamente por todos los consistorios a proyectos que cuajan en Jaén como el centro comercial Jaén Plaza. No estamos en disposición de negar el compromiso y la inversión privada ni tampoco se puede hacer demagogia en torno a ello.

El quid de la cuestión es poner el acento en que los que critican al gobierno andaluz por estar privatizando la sanidad luego sean los mismos que vayan a dar ánimos a quienes construyen un hospital privado. Y no se trata de conceptos incompatibles. Porque los empresarios pueden construir lo que les venga en gana, incluido, faltaría más, un hospital privado. Lo que algunos critican o criticamos es que la administración gobernante en Andalucía no dedique todos los recursos que merece la sanidad pública en tanto está derivando servicios a la sanidad privada, que en estos últimos años, antes con los socialistas también, dicho sea de paso, están haciendo su agosto, con el pretexto de que hay que disminuir a marchas forzadas las listas de espera, aunque ni eso. Dicho de otro modo, la sanidad pública es sagrada y debe ser, como algunos políticos de la Junta han tratado de presumir con poco éxito, la joya de la corona, algo de lo que podamos sentirnos orgullosos porque la asistencia primaria, la hospitalaria, las intervenciones quirúrgicas se muevan en términos de normalidad. Esto es lo prioritario. Una vez que esto sea así, y que la sanidad pública, que es para todos los ciudadanos sin distinción, tenga el máximo nivel de aceptación, entonces no solo no debe preocuparnos que funcionen con normalidad los hospitales y la sanidad privada, es que es garantía de que funciona el ámbito de la libertad individual y que cada cual, de acuerdo con su situación y con su voluntad, pueda decidir.

No es correcto, desde mi punto de vista, establecer una colisión entre los dos modelos, se complementan y ya me gustará como jienense que en su día podamos tener un gran hospital público de referenciua, la Ciudad Sanitaria, que ni está ni se le espera, en armonía con los centros privados que existan en cada momento. Esto es bueno para la sanidad y desde luego lo es para Jaén.

El mismo ejemplo sirve para la enseñanza, y más especialmente en el ámbito universitario. La Junta abandona a su suerte al sistema universitario público, en tanto está posibilitando que se instalen en Andalucía universidades de carácter privado, que ya en su mayoría están impulsadas por fondos de inversión. En este caso la prioridad absoluta es atender al sistema público y dotarlo de todos los medios, no como ocurre ahora, con universidades, como Jaén, con un importante déficit. ¿Estorban las universidades privadas en nuestro ámbito de influencia? Por supuesto que no, tienen su demanda y su público, y como no se le pueden ni se le deben poner puertas al campo lo lógco es abrirle las puertas, ahora bien, siempre y cuando las autoridades competentes, en nuestro caso la Junta, asuman el compromiso de dónde está la prioridad para cumplir una de las principales funciones de una universidad pública, la igualdad de oportunidades.

En consecuencia, y es claro que no soy el relaciones públicas del alcalde y los concejales del Ayuntamiento de Jaén, estoy muy lejos de eso, pero en este caso concreto lo hacen bien, es perfectamente posible criticar que la Junta abusa descaradamente de las privatizaciones, tal vez porque no sabe hacerlo de otra forma, y al mismo tiempo desde la responsabilidad que asumen los cargos públicos se puede y se debe estar al lado de los promotores privados que ponen su dinero al servicio del progreso de la ciudad de Jaén. Verlo de otra manera me parece lo fácil, criticar por criticar y salirse por los Cerros de Úbeda. Queremos una ciudad en progreso, y en este empeño no sobra nadie. Al contrario, cuantos más, mejor.

Foto: Visita del alcalde, Julio Millán, y de la primera teniente de alcalde, María Espejo, a las obras del hospital privado «Virg Een de la Capilla», que abrirá sus puertas dentro de un año, aproximadamente. En la imagen con algunos de los promotores de la iniciativa empresarial.

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