Por ANTONIO GARRIDO /
TRACTORADA EN LA CALLE. El campo de Jaén y el andaluz han salido hoy a la calle y han acumulado motivos para ello. De vez en cuando las circunstancias aprietan y el sector se ve obligado a movilizarse y en esta ocasión lo han hecho en un día desapacible, y bien que lo sufre el olivar, porque se prolonga la cosecha y bastante aceituna se ha perdido con el temporal, sobre todo ayer, pero, y esto es lo que importa, se han cumplido los objetivos que se habían propuesto las organizaciones convocantes, Asaja, Coag, UPA y Cooperativas Agrolimentarias, unidas, una vez más, por un empeño común, en este caso la preocupación que sienten los agricultores por el acuerdo al que han llegado la Unión Europea y Mercosur, que aunque por el momento no es operativo, precisamente por los recelos que provoca, es un claro riesgo para el sector en nuestro país, que ya ha denunciado alto y claro, ante quienes han querido escucharle, que hay una negativa absoluta a la presumible competencia desleal de terceros países precisamente tras el acuerdo con Mercosur o el que también se ha alcanzado entre la Unión Europea y Marruecos. La agricultura española, y la jienense por supuesto, defiende el valor de nuestros alimentos, la importancia del campo que mantienen con mucho esfuerzo multitud de familias y una vez más la UE, que no demuestra precisamente que está con la razón y sí con políticas influenciadas por determinados intereses, puede seguir con su actitud de oídos sordos a nuestro legítimo posicionamiento que es defender lo nuestro, luchar para que nada ni nadie juegue con el futuro del campo.
Además, porque es el momento, para que la PAC que se está elaborando y que en principio tiene todas las condiciones para perjudicar a nuestro territorio, singularmente al olivar, no prospere porque sería una bofetada sobre todo para el mundo rural de nuestra provincia que gracias a la agricultura todavía permite seguir manteniendo la población, a pesar de que no hay las suficientes ayudas para el relevo generacional y la política transita, como es costumbre, por derroteros más teóricos que prácticos, mucha palabrería pero pocos hechos que demuestren que hay voluntad política y medios para lograr propósitos. No sé para qué sirven tantos políticos, incluido el ministro del ramo, que ni está ni se le espera, más que quemado, y los europarlamentarios que se van a Bruselas a verlas venir. Me parece muy bien esa reacción natural de defensa del sector y los jienenses de cualquier condición tenemos el deber de apoyarles porque está en juego nuestra propia alimentación, acostumbrados a los productos de cercanía y calidad y no sabemos de qué manera puedan estar orientados en su día los mercados. El mundo en general y Europa en particular viven un momento de imprevisibles consecuencias y el campo no es un asunto más, es una absoluta prioridad.
LOS PUENTES, DÉCADAS DESPUÉS. He iniciado la crónica con esta inquietud generalizada que es probable que al común de la gente le suene a chino, pero deben saber lo que nos estamos jugando. Antes me refería el tiempo y bien se conoce ya el comportamiento del temporal en la provincia, con numerosas incidencias y daños, y la preocupación y el SOS que se produce, menos mal que es muy de tarde en tarde, cuando se desbordan los ríos, como ocurre en nuestros Puentes, toda la ciudad se desespera, porque son muchas las familias que tienen en estas zonas una segunda residencia. No nos hemos olvidado de la que pudo ser una tragedia como un Dana cualquiera hace una treintena de años, en aquella famosa y triste tormenta que dejó a Jaén sin respiración. Ahora ha sido diferente porque mal que bien hay labores de limpieza de los cauces de los ríos y han funcionado o eso creo los mecanismos de vigilancia y control de la situación, de todas maneras lo que tenemos, porque lo seguimos teniendo a pesar del transcurrir del tiempo, es una situación altamente peligrosa. Y en gran medida es así porque en todo este trayecto, y desde hace décadas, antes incluso del famoso 15 de agosto para no recordar, los políticos decidieron mirar hacia otro lado y no verse en la necesidad de adoptar medidas impopulares respecto a las viviendas construidas en el cauce de los ríos. La autoridad está para hacer cumplir la legalidad y evitar así males mayores. Hasta ahora todo han sido sustos, el día, Dios no lo quiera, que ocurra un desastre mayor, lo estaremos lamentando durante mucho tiempo.
Esto lo he dicho en multitud de ocasiones, el caso es que de manera recurrente se reúnen comisiones, se hacen llamamientos, se discute a ver qué administración es la competente, pero lo que hay en el fondo es una patata caliente a la que todos los que deben intervenir le siguen dando largas. Esta no es una concesión a la demagogia, es el famoso estilo Jaén, porque ya me dirán si en treinta años desde que ocurrió la desgracia, e incluso desde mucho tiempo antes, con el primer ayuntamiento democrático, no se debieron poner los medios. Ahora, todo lo que nos llega es una reunión en la que políticos municipales y vecinos se muestran satisfechos y agradecen el comportamiento de la gente y que hayan funcionado los protocolos. Bien está lo que bien acaba, pero esta historia nos puede seguir causando muchos y graves problemas. Ya me gustaría que llegara un alcalde o alcaldesa que estuviera más por poner remedio a las situaciones indeseables, aunque les pudiera costar los votos, que creo que ni eso, porque por encima de todo lo que debe primar es la racionalidad y el sentido común. Todo Jaén sabe que en los Puentes se actuó mal y que la política, que lo hace cuando quiere, ha cerrado sus ojos a la evidencia.
SIGNOS DE RECUPERACIÓN ECONÓMICA. Una buena noticia para Jaén, para que no todo sea gris en el día de hoy. Es agradable encontrarse con el informe habitual que viene haciendo el Consejo Económico y Social de la Provincia (CES local) y que en su número 62, su apuesta es innegable, ofrece una valoración del panorama social de la ciudad de Jaén, centrándose esta vez en aspectos como la contratación, el desempleo y la Seguridad Social, situación referida al año recién finalizado. Este es el diagnóstico: mejora en los parámetros de empleo y aumento de los afiliados a la Seguridad Social, de tal manera que, según indica este órgano consultivo del Ayuntamiento, plenamente independiente y que aprueba sus dictámenes por unanimidad, el principal reto de esta capital no es exclusivamente la creación de empleo, sino la mejora de la calidad, estabilidad y valor añadido. Considera prioritario reforzar la base productiva industrial y tecnológica, aprovechando el papel tractor del área metropolitana, la Universidad de Jaén y los sectores emergentes vinculados a la agroindustria, la economía verde y los servicios avanzados. Hay un reto cual es reducir la brecha de género, ya que el 60% de las demandantes de empleo son mujeres.
Por otro lado, y no es ninguna novedad, Jaén presenta una elevada dependencia del sector servicios, en tanto la industria y la agricultura, dice el CES local, tienen mayor protagonismo en el área metropolitana. En resumidas cuentas la capital vive una fase de estabilidad y de crecimiento empresarial moderado, son más las empresas que abren que las que cierran, según estos datos y el desempleo se reduce en un 8,38% en el último año, a un ritmo similar al andaluz y claramente superior al nacional. Pero con todo lo que más me produce sensación de alegría es que este informe de un órgano al que considero riguroso y suele decir verdades, aunque a veces duelan, es que esta vez se pronuncie de manera clara señalando que “los datos reflejan una ciudad más dinámica, con mayor capacidad de absorción de empleo y con signos claros de recuperación económica”. Esto es lo que siempre hemos denominado brotes verdes y ojalá que sea el comienzo de un tiempo nuevo, porque a Jaén ya le iba tocando.
TERCERMUNDISMO EN ESTADO PURO. A pesar de que seguimos teniendo grandes rémoras en otros ámbitos, por ejemplo en el tren, que lo normal es que esté cada día en la agenda de las incidencias, porque es inaguantable el espectáculo diario, sobre todo del tren Jaén-Madrid y viceversa, que nos recuerda tiempos pretéritos y es la mayor manifestación de tercermundismo en estado puro. Ya sé que me he expresado respecto a este asunto centenares de veces, pero nos sigo echando la culpa a los propios jienenses que no tenemos el coraje suficiente de defender lo nuestro y en pleno siglo XXI seguimos soportando un servicio ferroviario indigno. Hoy de nuevo este media distancia entre Jaén y Madrid ha debido hacer una parada obligatoria en Calancha (Vilches) por falta de tensión en la catenaria. Una hora y media de parada y el malestar de los usuarios que ya están, estamos, hartos de soportar incidencias que no son de carácter extraordinario sino que forman parte del día a día. No pretendo hacer demagogia, pero visto lo que tenemos en la provincia viajar en tren es una verdadera heroicidad y a cada momento estamos expuestos a que sea lo que Dios quiera. La cosecha política que nos ha tocado aguantar, de unos años a esta parte, pero me refiero igual al gobierno que a la oposición, porque tienen la misma actitud y actúan con una irresponsabilidad pasmosa, es un castigo muy grande para que tengamos que soportarlo. Y sobre Jaén pesa una especie de maldición porque hay que ver la de años que llevamos con el mismo carrete, pero nadie nos escucha, y cuando vienen es para poner anestesia en la indignación generalizada, pero saben que los jienenses somos así, muy valientes en las redes sociales pero indolentes para actuar como ellos se merecen, por eso juegan con ventaja y se ríen de nosotros en nuestra cara. Sigamos tolerando este desprecio. Así nos va.
LA OBSESIÓN DE AGUSTÍN GONZÁLEZ. Para ir terminando, dice la Junta que hoy se ha adjudicado el último de los contratos de mantenimiento pendientes para el tranvía de Jaén, y aclara: “un paso más para la reactivación del tranvía”, que como todo el mundo sabe lleve 15 años en cocheras, una situación, otra más del estilo Jaén, que solo somos capaces de aceptar los que sabemos poner la otra mejilla. Nos dicen que ya solo queda el contrato del operador, ese que ha estado acompañado de polémica. Y añadir que el PP anuncia recurso nada menos que ante el TSJA para que impida la cesión del Servicio de Recaudación Municipal del Ayuntamiento de Jaén a la Diputación Provincial. No soy adivino e ignoro lo que dirá el alto tribunal andaluz, pero creo que se llega demasiado lejos y todo por una obsesión casi enfermiza del hoy portavoz del Grupo Municipal, Agustín González, que se expone al éxito o al ridículo, mala cosa para terminar su accidentada aventura política. Cabe la posibilidad, en el caso de aceptación, de que el órgano judicial paralice un proyecto que no tengo una varita mágica y por tanto no sé si es bueno o malo para el Ayuntamiento, solo sé que la práctica generalidad de los ayuntamientos lo tienen y que el de Jaén, con su ruinón, mejor que esté bajo techado que a la intemperie. El día que se aúnen voluntades entre gobierno local y resto de corporativos, por supuesto también de la oposición, ya no es que la ciudad se dinamice sino que nos salimos del mapa. Pero no, esto ocurrió al principio de la democracia en el Ayuntamiento, con Emilio Arroyo de alcalde y todos, y cuando digo todos digo todos, remando en la misma dirección. Hoy no es así, entre los intereses políticos y los egos, acompañados de una implicación social manifiestamente mejorable, estamos opositando a una ciudad que por supuesto no nos merecemos.
Foto: Tractorada de agricultores que ha transcurrido por las calles de Jaén. (EUROPA PRESS).


