Por ANTONIO GARRIDO / Avanza una semana que se va animando en el ámbito más cercano, porque de lo que pasa en España y en el mundo mejor no ahondar, es una olla a presión donde el paisaje está repleto de conflictos. Se ha iniciado 2026 con el debate recurrente de la financiación y ya han puesto de moda los que controlan el argumentario el término “ordinalidad”, para que no nos llevemos a engaños en el reparto de la tarta para las diferentes comunidades autónomas. Unos y otros nos engañan como chinos porque utilizan un lenguaje que es poco comprensible para el común de la gente. Nos asombran con las cifras, pero a veces las cifras, los números, no responden a la realidad de los hechos. Hay mucho de intereses partidarios, pero hay también bastante de hacer ver blanco lo que es negro.
Es una evidencia, por mucho que traten de hacer campañas y que una familia política sea capaz de no moverse de un discurso, que la financiación autonómica está supeditada a las exigencias de Cataluña, que no nos hemos caído de un guindo, mejor aún, del independentismo catalán, que es donde Pedro Sánchez puede recibir oxígeno, si bien cada vez menos, para mantenerse en La Moncloa. Sí, es verdad que no es la primera vez que Cataluña se sale con la suya, si hay memoria podemos recordar cuando Aznar hablaba catalán en privado y se entendía con Jordi Pujol, al igual que Felipe González. Solo que lo de ahora, con tantos actores y tan peculiares, por llamarlos de alguna manera, parece que clama al cielo, y sacar adelante un presupuesto o una financiación precisa de un rompecabezas de cuidado. No me extraña el careto que se le está poniendo a Sánchez, pero con tantos argumentos como se esgrimen, con tanta crítica interna y externa, a excepción de la familia socialista abducida por el líder, el actual inquilino de La Moncloa no se rinde, aguantará, aunque las encuestas ya lo están mandando para casa, por ahora en diferido.
El Gobierno presume de gestión, sobre todo económica, y cuando se discrepa de él de momento sale con sus políticas sociales, y son ciertas, en esto no hay debate, solo que puesto todo en una balanza, lo bueno y lo menos bueno, sobre todo la huida hacia adelante, tantas veces ignorando al Parlamento, que es la base de nuestro propio sistema democrático, hace que el crédito político esté bajo mínimos. Y un numeroso sector de la población totalmente desencantado. De ahí que los dos principales partidos se hayan puesto manos a la obra con una de las graves preocupaciones ciudadanas, la vivienda, que afecta de un modo especial a los jóvenes, que no ven posibilidades de independizarse porque les resulta imposible acceder al mercado de la vivienda en alquiler y mucho menos en propiedad. Llevan años haciendo promesas, los mismos que los jóvenes se han hartado de esperar y han estado persiguiendo nuevas vías de participación política, con el resultado de que Vox, solo con sus mensajes, sin responsabilidades públicas y por tanto sin ser un patrón que pueda testarse, es decir, sin comerlo ni beberlo, está llenando sus veneros de jóvenes que buscan desesperadamente que alguien les acoja.
Los partidos mayoritarios, como siempre, se van pisando los talones, pero hay algo en lo que se parecen, llegan tarde. Muy tarde. Luego pretenden hacerse las víctimas y no se reconocen como responsables de la rebelión de los jóvenes, pero uno que habla con jóvenes les puede asegurar, y no nos hagamos los inocentes, todo el mundo lo sabe, lo que hoy existe es una explosión de hartazgo, de final de un ciclo. No digo que me guste, como ciudadano solo puedo opinar y certificarlo en la medida en que lo veo. Si además se le añade que hay una gran parte de la juventud que está desencantada por otras razones, esto es más complejo de analizar y necesita de la opinión de expertos, ya vemos que aumentan considerablemente las consultas por salud mental, por supuesto también en Jaén, En fin, que no me gusta amargar la vida a nadie, pero esto lo tenemos que arreglar entre todos, trasciende a un gobierno y al mejor o peor hacer de la política y de los políticos.
En Jaén, donde residimos, en estos días se hace un pequeño paréntesis porque hay que festejar a San Antón y de aquí al fin de semana hay que cuidar la tradición, entre otras razones de peso, que las hay, para rendir tributo al legado de nuestros mayores. Ya lo iremos contando. También se prepara la presencia de nuestra provincia en la Feria de Turismo, Fitur. En esto no hay discusión. Tenemos razones más que sobradas para acudir a Madrid con todos nuestros magníficos recursos, una capital y una provincia que lo tienen todo, en esto somos ejemplo y podemos y debemos presumir de ello.
Sin embargo, ahora que empieza un año hay que mirar hacia atrás y también hay que preguntarse por la relación de los asuntos que figuran en la lista de espera, pues sinceramente creo que por unas cosas o por otras este año también va a pasar ‘in albis’ para Jaén, primero por la falta de consistencia presupuestaria, segundo porque ya hemos visto que pese a las declaraciones grandilocuentes no podemos esperar mucho de Madrid, y en cuanto al Ayuntamiento de Jaén que no ha disimulado su alegría en las últimas semanas, el Ministerio de Hacienda, otra vez la señora Montero de la ordinalidad, nos ha puesto un stop como una casa. Ayer hice el comentario respecto del presupuesto y creo haberlo dicho todo o casi todo, pero cuando el alcalde afirmaba que “el Ministerio no nos ha regalado nada” deberíamos tomar nota, en primer lugar los políticos, y por supuesto los ciudadanos, que el Ministerio de Hacienda es el primer agente tutelante para que un presupuesto se apruebe y por tanto hay que reconocerle su responsabilidad las muchas veces que miró para otro lado y no hizo sus deberes como correspondía, y esto lo han hecho gobiernos de los dos colores.
De haber actuado en consecuencia tal vez hoy no estaríamos lamentando la ruina de los 600 millones. Lo mismo hay que decir de la actuación tutelante de la Junta, que hizo oídos sordos en todo el tema económico, incluso cuando se inhibió en un asunto de tanto calado como la crisis de la Cámara de Comercio de la capital, lo único que ha hecho, mal y tarde, es borrarla del mapa. En resumidas cuentas, no se ha cumplido aquí el razonable dicho de que cada palo aguante su vela. ¿Cómo es que Hacienda es tan exigente con Jaén, aunque el problema sea nuestro, y en cambio, se muestre con tanta misericordia con Cataluña? Las varas de medir, venimos diciendo, también algunos políticos, que no queremos ser más que nadie, pero tampoco menos. Sabemos que la responsabilidad principal es de la mala gestión política, y está muy bien que haya un alto grado de exigencia para evitar males mayores, pero la responsabilidad pública de no permitir que una ciudad, miles de habitantes, padezca un castigo tan grande, debería formar parte del acuerdo.
Total que casi todo el impulso político se fía al Cetedex, que no tengo que repetir que está muy bien, pero que no es suficiente, y a la conexión de la alta velocidad por Montoro, si llega, porque esto no es de hoy para mañana, ahora se abre el proceso para un estudio informativo, otro más, pero que no traten de hacernos comulgar con ruedas de molino. Hace un tiempo que ha desaparecido de la agenda la famosa intermodal que nos prometió el ministro Puente, pero esta es otra ilusión y nada que esperar para este ejercicio, es más que improbable. Recuerdo, lo acabo de encontrar en mi archivo, un hecho ocurrido en el año 2018, próximo a expirar el mandato de Javier Márquez como alcalde, casualmente por estas fechas, el bueno de Márquez, al que tengo un gran aprecio porque es una magnífica persona y políticamente ha crecido mucho, tanto que no es discutible su continuidad, vino de Madrid todo contento como si le hubiera tocado la lotería, porque en conversaciones en el Ministerio había resucitado el proyecto de intermodal que años antes, en la campaña de Carmen Puri Peñalver, había comprometido el ínclito Pepiño Blanco. Hasta hoy, y lo de Puente, mientras no se demuestre lo contrario, creo que es un nuevo brindis al sol, porque además antes hay que despejar otras incógnitas. En este mandato, nada de nada.
Curiosamente hoy aparece en el diario gratuito “Viva Jaén” un reportaje sobre los veinte años de este periódico gratuito, que yo mismo dirigí, y en portada del primer número, 13 de enero de 2006, se puede leer este titular: “Todos a una en favor de nuestra Catedral”. Les dejo que ustedes mismos saquen sus conclusiones. Más reciente aún, por estas fechas, pero en 2020, el programa de Canal Sur “Andalucía Directo” vuelve al tema, tan recurrente como otros tantos, y en el reportaje se repite que “las administraciones aunarán esfuerzos para que la Catedral sea declarada Patrimonio de la Humanidad”. Pues esta es en parte la historia sobre la que llevamos años construyendo la actualidad de Jaén, mentiras sobre mentiras. Porque solo al principio hubo una inquietud, después fallida por el personaje mexicano que se buscó de ‘experto’, que se llevó el dinero y nos dejó la desilusión como obsequio de tan mala experiencia, y después algunas iniciativas, la mayoría de las veces más propaganda que algo más serio. Al paso de los años se frustró el entusiasmo ciudadano, la gente ya sabe de nuestra indolencia, empezando desde arriba, que son el ejemplo. Y ahí estamos, en Jaén duermen los proyectos y los que logran aflorar, como parece que puede ser el caso de la Ciudad de la Justicia, se hacen de rogar, y encima hay que dar gracias de que al fin un consejero de la Junta le haya tomado cariño al proyecto, que todo hay que decirlo.
Y ahí siguen coleando cuestiones como el Centro de Salud de Cazorla, en el que no entiendo cómo puede haber tanta insensibilidad política, porque lo que un día se promete al siguiente aparece con alguna duda, es digna de admiración y de respeto la disciplina de los cazorleños, generalmente sin distinción de siglas, luchando por un derecho que les asiste y contra una sinrazón que se prolonga indebidamente. Cazorla no se rinde, es la fuerza de la sociedad civil que tanta falta hace en nuestro territorio. Por cierto, el superconsejero Sanz no ha sido capaz aún de hacer que se le note, buenas palabras ante los micrófonos, eso sí, pero lo que se necesitan son hechos. También hoy he visionado un mensaje dirigido al propio presidente de la Junta de Andalucía y grabado por el alcalde de Porcuna, Miguel Moreno, un magnífico regidor, más que demostrado, que sigue firme en la defensa de la autovía en la A-306 y contra la cerrazón de un gobierno que prefiere hacer obras menores que son simples parcheos a construir una carretera digna para una zona que lo necesita y lo merece. Alcalde, adelante.
Finalmente, y no es el hecho menos importante, todo lo contrario, señalábamos ayer que la Universidad de Jaén (UJA) ha sentado las bases para la creación de un programa internacional de estudios e investigación en el sector de la automoción eléctrica con la firma de un Protocolo General de Actuación con la Shenzhen University of Information Technology de China, universidad pública puntera en tecnologías como IA y 5G. Este acuerdo pionero, firmado en el Campus Científico Tecnológico de Linares, también incluye la participación futura de dos socios industriales clave: la empresa de electrónica automotriz Desay SV Automotive Electronics Co., Ltd., implantada en Linares, y el grupo de servicios de recursos humanos Shenzhen Zhongnan Talent Group. Esta es la Universidad que queremos y que tenemos, la que ya está involucrada en el Cetedex y en otros proyectos estratégicos que son el futuro de la provincia, para los que sirve de punta de lanza. Que es capaz de conveniar con el Ministerio de Defensa, con una potente universidad china, con empresas solventes como las citadas, y con quien sea necesario para articular vías de progreso para la provincia desde el potencial de sus sistemas de enseñanza con las tecnologías más avanzadas, y como gusta decir al rector, Nicolás Ruiz, y es el gran baluarte de nuestra UJA, no hay mejor porvenir que el que aporta el conocimiento. Orgullosos de la UJA que es capaz, sin complejos, de abrirnos puertas dentro y fuera. Una de las razones para luchar por ella y porque no nos la toquen.
Foto: Nicolás Ruiz dialogando ayer con el representante de la Shenzhen University of Information Technology de China.


