¿QUÉ NOS MARCA LA BRÚJULA DE LA PROVINCIA DE JAÉN?

¿QUÉ NOS MARCA LA BRÚJULA DE LA PROVINCIA DE JAÉN?

Inmaculada Herrador Lindes

15 Marzo 2019
¿QUÉ NOS MARCA LA BRÚJULA DE LA PROVINCIA DE JAÉN?

El Cuadro de Mando Integral del II Plan Estratégico de la provincia de Jaén vuelve a servir, un semestre más (y ya van doce), de “brújula” para conocer si estamos evolucionando de acuerdo con los objetivos estratégicos que nos hemos fijado como provincia en ámbitos como la industria, el comercio, el medio ambiente, la energía, el desarrollo rural, la innovación y las nuevas tecnologías, la cultura, la educación, el turismo, el patrimonio, el olivar y el aceite de oliva, las infraestructuras, la salud, el empleo, el bienestar social o la igualdad.

El Cuadro de Mando Integral nos muestra en qué se evoluciona positivamente y dónde nos alejamos de los objetivos deseados. A grandes rasgos, si analizamos los 312 indicadores de impacto que se recogen en este documento, podemos apreciar el aumento del peso del sector industrial en la economía jiennense (que supone el 11,34 de la población activa y el 13,78% de la ocupada en 2018), que los establecimientos de industrias intermedias y avanzadas crecen, pero menos que los tradicionales, y que las exportaciones han bajado ligeramente en 2018, aunque siguen duplicando las registradas hace 10 años. A diferencia de la industria, el sector agrario pierde peso en nuestra economía, tanto si medimos este por la aportación al PIB, como si lo hacemos por la población activa u ocupada que registra (16,13% y 12,05%, respectivamente).

El medio ambiente y el desarrollo rural son dos ámbitos sobre los que hay que seguir trabajando. No han evolucionado bien indicadores como la eficiencia energética, la erosión del suelo o las cabezas de ganadería extensiva y la población atendida por EDARs (Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales) está muy por debajo de la media andaluza. En educación mejoran las ratios que comparan el alumnado con el número de unidades en los centros, pero empeoran si lo comparamos con el número de docentes. La población ocupada en actividades culturales se reduce en 2018 y pierde peso en el mercado laboral. El sector turístico, por su parte, ha vuelto a mejorar en número de viajeros totales, pernoctaciones, estancia media, grado de ocupación, gasto medio diario, en número de alojamientos o en la percepción de las personas que nos visitan, si bien no terminamos de ganar cuota de mercado en Andalucía, que sigue siendo baja (un 1,82%).

En infraestructuras se ha mejorado tímidamente en algunos indicadores, como la duración de los trayectos por carretera entre las ciudades grandes y medias, la licitación de obra pública (aunque sigue siendo mucho más baja que la andaluza y la española, tanto por habitante como por Km2) o los viajeros subidos y bajados en estaciones ferroviarias. Sin embargo, la duración de los trayectos por ferrocarril se incrementa y seguimos sin red ferroviaria de altas prestaciones.

Por lo que respecta al mercado laboral, se sigue reduciendo la tasa de paro, situándose ya en niveles inferiores a los alcanzados en 2009, aumentan de nuevo las afiliaciones en alta laboral a la Seguridad Social, aproximándose a las registradas en 2008, crecen los aumentos salariales pactados en convenios colectivos, se reduce la temporalidad (aunque sigue siendo muy alta) y se incrementa la cobertura de las prestaciones por desempleo. Como contrapunto, se reduce la tasa de actividad en la provincia de Jaén, hasta valores similares a los que existían antes de la crisis.

Desde el punto de vista demográfico, seguimos perdiendo población, fruto de un crecimiento vegetativo negativo y de un saldo migratorio que también lo es, ya que continuamos teniendo más bajas que altas por variación residencial. En igualdad, por último, seguimos suspendiendo. Tasas de actividad femeninas mucho más bajas y tasas de paro más altas que las masculinas, cuando el número de matriculadas y egresadas en la Universidad de Jaén es mucho más alto que el de sus compañeros varones, nos ponen de manifiesto que queda bastante por hacer en este campo.

En definitiva, luces y sombras, que nos marcan el buen camino que están siguiendo algunos sectores de la provincia de Jaén y la necesidad de seguir mejorando en muchos otros.

 

 

Compartir esta publicación