Las conclusiones de las estadísticas

Ignacio Villar Molina

22 Noviembre 2016

22/11/2016

La estadística es una ciencia matemática que se utiliza para describir, analizar e interpretar ciertas características, aspectos o comportamientos de una población, cuyas conclusiones están basadas en datos reales conocidos.  La validez de las conclusiones estadísticas depende del grado de confianza que podamos tener en la veracidad de los datos recolectados, y de las técnicas aplicadas para obtener los resultados finales.

Así las informaciones que nos son facilitadas relativas a la situación económica,  la riqueza per cápita,  el consumo de bienes y servicios, niveles educacionales o sanitarios o de cualquier otra naturaleza, etc., tratarán de establecer una media referencial que pueda facilitar una rápida interpretación de los resultados señalando, obviamente, los datos que superan la media  como, asimismo, los que están en el nivel inferior a esa medida, facilitándonos, por otra parte, la posibilidad de comprobar la evolución en el tiempo de todas las variables analizadas.

Sin embargo el hecho mismo de que se trate de datos medios puede generar cierto grado de desconfianza, pues, por ejemplo,  cuando nos dicen que el consumo medio de pan por habitante en España alcanza 35,15 kilos por  año, no quiere decir que todo el mundo consuma esta cantidad, sino que para llegar a esta conclusión debe haber personas que coman más y otras que lo consuman menos o incluso nada.

Así, en esta ocasión,  me quiero referir concretamente a los resultados que últimamente se han publicado  de un análisis de los datos provinciales efectuado por la Agencia  Tributaria relativo a las declaraciones del IRPF  correspondientes al año 2014, en las poblaciones superiores a 1.000 habitantes.  En el mismo Cambil figura como el séptimo municipio más pobre de España porque la renta MEDIA bruta que perciben cada uno de sus habitantes sólo alcanza 11.490 euros.  Otros nueve pueblos de la provincia figuran entre los treinta con ingresos más bajos del país.

En  lado contrario se sitúa La Guardia de Jaén, cuyo nivel de renta por habitante es de 24.855 euros, lo que le permite ocupar el puesto 21 dentro del ranking andaluz y el 409 del contexto general español. De igual forma la renta media provincial declarada supone 17.771 euros anuales, la más baja de España, cuya media se sitúa en 24.795 euros.  Por lo que se refiere a la capital la renta media declarada ha sido de 23.831 euros,  después de La Guardia y antes que los municipios más importantes  como Linares, con 20.999; Úbeda, con 20.554; Martos, con 19.545, y Andújar, con 17.493.

A tenor de los datos empíricos detallados anteriormente  podríamos decir que los habitantes de La Guardia disfrutan de un mejor nivel de vida que los de Cambil y, según los mismos, podríamos aceptar esta primera conclusión, sin embargo  también deberíamos asumir que es posible que haya personas en éste último municipio que tengan un mejor nivel de vida que algunos de La Guardia.  En realidad quiero decir que la sola lectura de los datos  estadísticos nos  puede inducir a obtener deducciones   erróneas y que, en cualquier caso, habría que tener en cuenta otros datos básicos reales, como, por ejemplo, entre otros y en este caso,  la procedencia y tipología de los ingresos, que afectan a cada uno de los pueblos analizados. 

En  consecuencia, en mi criterio,  una adecuada   valoración de los datos  estadísticos, de cualquier naturaleza, deberían ser analizados con las reservas  adecuadas a cada caso, sabiendo que sin conocer otras referencias  podríamos incurrir  en conclusiones equivocadas.

 

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