El enorme poder de los tres arrastres

Manuel Vieites

10 Junio 2017
El enorme poder de los tres arrastres

 

Para ser positivos es necesario pre-programarse. Aquí es donde entra el arrastre. Estás ante un arrastre cuando te sientes incapaz de llegar por ti mismo y algo te empuja allí adonde tú quieres ir. Hay veces en las que queremos dar el paso y saltar pero no conseguimos  sacar la fuerza para darlo. Estamos en el borde de la piscina y deseamos zambullirnos en el agua, pero nos da pereza dar ese paso y hacerlo. Entonces alguien llega y nos empuja. Sin pensarlo, estamos dentro. Nos fastidia pero nos resuelve el dilema. El problema es que casi nunca llega ese alguien que nos da ese golpe en la espalda cuando lo necesitamos. ¿Cómo hacerlo por nosotros mismos? Atando a nuestro tobillo una cuerda que amarra una roca. Nos da miedo saltar, pero nos da menos miedo empujar la roca para activar el arrastre. El poder de arrastre está en que, al hacerlo, él nos lleva a ese lugar al que no teníamos la fuerza de llegar por nuestro propio pie.

Existen diferentes tipos de arrastres, pero los principales que quiero compartir y pre programar de cara al positivismo son tres:

·La sonrisa

.Las palabras

·La gratitud

Lo primero que alguien ve cuando se acerca a nosotros en el Parador es la sonrisa. Ella es como la luz de un piloto encendido. Si está activada, tanto si quieres emitirlo como si no, el mensaje que da sobre ti es: soy afable, receptivo, me intereso por ti, quiero conocerte, no soy peligroso. Soy alguien que te interesa conocer.

Si está apagada, hasta cuando sea una representación completamente falsa, incluso injusta, de quien tú eres, casi si tu permiso, dirá sobre ti: soy frÍo, distante, no me gustan las confianzas, no quiero nada de ti y no esperes gran cosa de mí. Recuerda que dará ese mensaje sobre ti tanto si tú lo deseas como si no.

Sonreír en Paradores no sólo predispone al resto hacia ti, sino que te predispone a ti hacia el resto de clientes internos y externos. El mero gesto  de sonreír desencadena una serie de reacciones en otros y sobre todo en ti que son el detonante de un ambiente positivo.

Si consigues sonreír incluso cuando por dentro estás decaído, estarás activando un arrastre que en cuestión de minutos te sacará de ese estado.

Las palabras son el timón de la mente, son el segundo arrastre de la programación mental. Habla en positivo y veras positivo. Hablar siempre en positivo, incluso en esos momentos en que interiormente te sientes negativo, significa poner en marcha la cadena ver positivo y sentirte positivo.

De igual forma, la gratitud en nuestra mochila prepara el camino para la abundancia. Sentíos agradecidos a la existencia todo lo que os sea  posible; y también por cosas pequeñas, no sólo por las grandes; por el simple hecho de respirar.

La afirmación de Jean de la Bruyére  es categórica: “Sólo un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de gratitud”. La gratitud tiene el poder de eliminar todo tipo de negatividad de nuestra vida y atrae más abundancia. Cuando no eres agradecido por todas las cosas buenas que tienes en tu entorno, enfocas la vida desde la carencia y no desde la riqueza.

Permítanme evitar, la postura quejica y victimista que nos lleva al enfoque en lo que no queremos en lugar de lo que queremos, contribuyendo así a generar más negatividad en nuestra vida.

 

*Manuel Vieites Rodriguez es director del Parador de Turismo “Antonio Machado” en Soria.

 

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